José Luis Rodríguez Zapatero ha reclamado este jueves a la Audiencia Nacional la nulidad del caso Plus Ultra por una presunta vulneración de derechos fundamentales. El expresidente del Gobierno, que está investigado en la causa, pide que se declare la vulneración de los derechos fundamentales al juez ordinario predeterminado por la ley, a un proceso justo con todas las garantías, a la tutela judicial efectiva sin indefensión y a la presunción de inocencia. El exlíder socialista solicita que se excluyan del procedimiento las pruebas obtenidas en "todas las entradas y registros" acordados tanto por el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, que empezó a investigar el caso, como por la Audiencia Nacional. En su despacho se encontraron las famosas joyas valoradas en 1,3 millones de euros. La defensa del expresidente considera que el procedimiento "parte de unos análisis de conversaciones privadas no autorizadas" y apunta a "maniobras dirigidas a conducir el proceso hacia los órganos judiciales de más conveniencia, eludiendo al juez ordinario legalmente competente".
Concretamente, se trata de las conversaciones de un chat llamado Danilo-España, para apuntar a la posible existencia de una organización internacional para el blanqueo de posibles delitos cometidos en Venezuela y otros países. Estas conversaciones fueron filtradas este miércoles, junto con las agendas de 2024 y 2025 del expresidente. Por un lado, la defensa del expresidente pone en duda que la Fiscalía contara con una habilitación judicial para pedir a la policía un informe sobre estas conversaciones y apunta que podría haber cometido una injerencia no autorizada en el secreto de las comunicaciones y la intimidad del letrado investigado. Y, por otro lado, acusa al Ministerio Fiscal de asumir competencias que corresponden al juez instructor, y de incoar diligencias preprocesales en 2025 —después del primer archivo de la causa de Plus Ultra— con el fin de crear un marco para poder analizar el disco duro Crucial, que estaba en la "caja fuerte" de la Fiscalía.
Más allá de pedir la nulidad general de las actuaciones, la defensa del expresidente también quiere anular una docena de resoluciones, que incluyen la apertura del procedimiento en que está investigado, el paso de la causa a la Audiencia Nacional, los registros practicados en su despacho, la empresa de sus hijas y otras compañías, el bloqueo parcial de sus cuentas y la incoación de una pieza separada por presuntos delitos fiscales.
Filtración de las agendas y los mensajes de Zapatero
Precisamente este jueves, el juez José Luis Calama ha respondido a la filtración de las agendas y los mensajes de Zapatero, incluidos en el sumario del caso Plus Ultra. El magistrado ha solicitado a los juzgados de Madrid que investiguen el origen de la filtración e "identifique a sus responsables" ante unos hechos de "carácter delictivo". Este miércoles se difundió toda la agenda de Zapatero de los años 2024 y 2025, con contenido personal ajeno a la investigación, y mensajes que había cruzado con su secretaria, Gertrudis Alcázar, lo que ha provocado las protestas de la defensa del expresidente del Gobierno.
Entre los detalles que figuraban en la agenda del expresidente español aparecen viajes a Zúrich (Suiza), en el marco de las relaciones bilaterales entre el PSOE y Junts per Catalunya con mediador internacional que tuvieron lugar hasta el 27 de octubre de 2025. También aparecen reuniones con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; con el exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, también investigado por la justicia; y el ministro de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños. Adicionalmente, figuran reuniones con el president de la Generalitat, Salvador Illa, o contactos con países que forman parte del entramado por el que se investiga al exlíder socialista español, como Venezuela, Ecuador, Bolivia o Colombia. Aparecen, además, reuniones con representantes de la empresa china Huawei, así como con el embajador del gigante asiático en el Estado español.
