El alcalde de Sant Cugat del Vallès, Josep Maria Vallès, ha anunciado este viernes su voluntad de optar a la reelección como alcaldable de Junts per Catalunya de cara a las elecciones municipales de 2027. Lo ha hecho en un discurso marcado por el balance de gobierno, la reivindicación del “modelo Sant Cugat” y una clara advertencia: evitar un nuevo tripartito de izquierdas en la ciudad. Vallès ha asegurado que da el paso con “más ilusión que nunca” y con el aval de Carles Puigdemont y Artur Mas, que le darán apoyo en el proceso interno. De hecho, el alcalde ha confirmado que Puigdemont le ha expresado su apoyo explícito, mientras que Mas participará presencialmente en el acto de ratificación previsto para el 29 de abril.
En un discurso extenso, Vallès ha reivindicado la experiencia acumulada durante los casi tres años al frente del Ayuntamiento, destacando la proximidad con la ciudadanía y el trabajo “siete días a la semana” como ejes de su acción política. “Sant Cugat no es solo una ciudad. Es nuestra casa”, ha afirmado, defendiendo un modelo urbano propio basado en la calidad de vida y el crecimiento controlado. El alcalde ha situado como prioridad preservar una ciudad “moderna sin perder la esencia de pueblo”, rechazando la densificación urbana y apostando por un techo de población que mantenga el equilibrio actual. En este sentido, ha advertido que Sant Cugat podría haber superado los 230.000 habitantes, pero ha subrayado que este escenario “ni ha pasado ni pasará”.
Vallès sitúa la dicotomía entre Junts y un nuevo tripartito
Vallès ha defendido un municipio “verde, sostenible y con oportunidades”, con especial énfasis en la innovación, el tejido empresarial y la vida cultural. También ha destacado indicadores como el hecho de que cerca del 90% de los habitantes se declaran satisfechos de vivir en él, fijando como objetivo llegar al 100%. Durante su intervención, el alcalde ha hecho un repaso detallado de la gestión municipal, asegurando que el gobierno de Junts ha puesto “orden” en el Ayuntamiento y ha reducido plazos administrativos como el de las licencias de obras, que han pasado de tres años a tres meses.
También ha puesto en valor proyectos de vivienda asequible, mejoras en seguridad con el aumento de la plantilla policial, actuaciones urbanas e inversiones en equipamientos culturales y deportivos. En paralelo, ha cargado contra el anterior gobierno municipal y ha atribuido al “tripartito” una gestión deficiente y un déficit de 32 millones de euros. En clave política, Vallès ha alertado de que las elecciones de 2027 se jugarán entre un gobierno de Junts o “un nuevo tripartito”, que, según él, pondría en riesgo el modelo de ciudad. “Sant Cugat no se puede permitir perder cuatro años más”, ha afirmado, en referencia a la posibilidad de un ejecutivo con presencia de la CUP.
Objetivo: mayoría absoluta
El alcalde ha reivindicado también su trayectoria previa como periodista local, asegurando que ahora lidera la planificación de la ciudad “para los próximos 30 años”. Entre los proyectos de futuro, ha destacado el desarrollo urbanístico de Can Ametller, con un 50% de vivienda protegida, y diversas actuaciones en movilidad, sostenibilidad y equipamientos. Además, ha reivindicado la proyección internacional de Sant Cugat y las alianzas con otras ciudades europeas, así como el papel del municipio en ámbitos como la innovación y las startups. Finalmente, Vallès ha hecho un llamamiento al partido y a la ciudadanía a revalidar el gobierno con una mayoría absoluta. “Somos el rival a batir”, ha advertido, insistiendo en que el contexto político obliga a “trabajar más que nunca”. Habrá que ver si los juntaires se presentan con otros partidos, teniendo en cuenta que el PDeCAT, el FNC, Independents Sant Cugat y Convergents se presentaron todos ellos por separado.