La Unión Europea se ha sacudido el debate sobre la oficialidad del catalán en tan solo siete minutos, sin adoptar ninguna decisión, tal como se esperaba después de la negativa que se había comunicado este martes por la mañana. Según fuentes diplomáticas consultadas por la ACN, solo han intervenido en la discusión los ministros de Asuntos Europeos de Alemania, Suecia y Lituania, que ya habían criticado a España por condicionar la ampliación del bloque comunitario al catalán. En la reunión del Consejo de Asuntos Generales, el secretario de Estado de la UE español, Fernando Sampedro, ha defendido que la Moncloa "ha facilitado toda la información disponible" y ha evitado hablar de bloqueos, como sí que había insinuado hace unas semanas el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
Sampedro ha dedicado cerca de diez minutos a exponer la propuesta española en un "punto de información", un formato que no prevé un debate extenso después de la intervención del país interesado. Ahora bien, sí que permite que otros socios tomen la palabra, pero solo han intervenido Alemania, Suecia y Lituania, que han reiterado su oposición a vincular la ampliación de la UE con la cuestión de las lenguas. El secretario de Estado de la UE español ha insistido en el hecho de que España lleva tres años explicando la propuesta y que "ha atendido todas las dudas surgidas" sobre la viabilidad legal, económica y práctica de la oficialidad del catalán, del euskera y del gallego.
El bloqueo en la UE
En declaraciones a los medios de comunicación, Sampedro ha dicho que "no hay absolutamente ningún motivo para seguir posponiendo esta decisión". "No existen motivos, ni en materia de coste, ni en materia legal, ni en materia técnica, ni en materia de precedentes que puedan justificar no reconocer los derechos lingüísticos de veinte millones de europeos, que ya tienen estas lenguas como oficiales en su día a día", ha manifestado, mostrándose "convencido" de que la reclamación del Gobierno será aceptada "con la máxima brevedad". El secretario ha reconocido que sabe que la decisión requiere "unanimidad", y se ha vuelto a ofrecer a resolver "cualquier duda" de los países más reticentes.
En este sentido, ha asegurado que la petición de España no requiere ningún cambio en los Tratados de la UE porque no reclama que sean lenguas auténticas del bloque, sino solo oficiales. Finalmente, si bien ha evitado hablar de bloqueos —Montenegro y Albania son los candidatos más avanzados—, Sampedro sí que ha dicho que el catalán se tiene que reconocer antes de que se incorporen nuevos países. "Estoy convencido de que esto (la oficialidad del catalán) llegará antes de que se incorporen otros países a la UE. Ya es hora", ha concluido.
El rechazo de Alemania, Suecia y Lituania
Por su parte, antes de la reunión, los ministros de Alemania, Suecia y Lituania ya se habían mostrado reticentes a la amenaza de Albares. El ministro lituano, Sigitas Mitkus, ha asegurado que la pretensión española "no es aceptable". El alemán, Gunther Krichbaum, también se ha opuesto claramente: "Estoy en contra de una bilateralización de la integración europea". Krichbaum ha considerado que Europa tiene que ser "fuerte" ante el impulso de China y de Rusia, y que cualquier "amenaza" a la unidad europea es "inútil", motivo por el cual ha pedido "un poco más de espíritu europeo". También ha hablado la ministra sueca, Jessica Rosencratz, que ha reclamado un "proceso serio" que pase por discusiones técnicas y no mezclar la ampliación con las lenguas porque son cuestiones diferentes. "No se trata de una discusión nueva", ha dicho.
El ministro de Irlanda, Thomas Byrne, que ostenta la presidencia rotativa de la UE, ya ha avisado por la mañana de que no había "ninguna posibilidad" de prosperar en la cuestión. "No espero que haya ningún resultado hoy", ha sentenciado, y ha añadido: "Escucharemos lo que diga nuestro colega español y reflexionaremos. El Consejo de la UE ya ha emitido un dictamen jurídico con relación a esta cuestión, y nosotros, como presidencia, estamos obligados a aceptarlo".
