El secretario general de Junts per Catalunya, Jordi Turull, ha detallado este jueves las condiciones de su partido para explorar una hipotética "vía Starmer" en el Estado español: un relevo en la presidencia del gobierno sin elecciones. En una entrevista en el programa Aquí Catalunya de la Cadena SER, Turull ha defendido que el futuro jefe del ejecutivo no puede ser del PSOE, debe garantizar el cumplimiento de los acuerdos con Catalunya y debe estar dispuesto a desplazarse a Waterloo para negociar directamente con Carles Puigdemont.
La propuesta, formulada este miércoles por la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, se inspira en el movimiento del primer ministro británico, Keir Starmer, y pretende desencallar una legislatura que los junteros consideran agotada. Según Turull, Pedro Sánchez "ha perdido la confianza de la mayoría que lo invistió" y mantiene el gobierno en una situación de bloqueo institucional que, en una democracia consolidada, debería tener una salida clara. "En otros países, con una situación como esta, habría elecciones o un relevo. Aquí, en cambio, nos encontramos con un presidente que no quiere ni una cosa ni la otra", ha lamentado.
Una propuesta para frenar la llegada de la extrema derecha al gobierno
Turull ha subrayado que la iniciativa no es improvisada, sino fruto de una reflexión sostenida dentro del partido. Ha recordado que Junts ya reclamó una cuestión de confianza hace más de un año y medio, ante los reiterados incumplimientos de los acuerdos de investidura y la acumulación de casos judiciales que afectan al entorno del Gobierno. "Hay mucha gente que nos pide echar a Pedro Sánchez, pero también que no venga ni el PP ni Vox. Esta propuesta intenta dar respuesta a este callejón sin salida", ha explicado. En este sentido, ha defendido que la vía Starmer permitiría evitar tanto una convocatoria electoral con resultado incierto como la llegada de la derecha y la extrema derecha al poder. Sin embargo, ha advertido que no cualquier relevo sería aceptable para Junts.
El dirigente juntaire ha fijado tres condiciones básicas para negociar un nuevo escenario. En primer lugar, el futuro presidente "no tiene que ser del PSOE", una exigencia que busca marcar distancias con la gestión actual. En segundo lugar, tiene que comprometerse a cumplir los acuerdos pendientes con Catalunya, que según Turull continúan encallados. Entre estos compromisos, ha citado la ley contra las ocupaciones, la participación de las pequeñas y medianas empresas en el consejo del diálogo social y la delegación de competencias en inmigración. "Nosotros estamos aquí para defender a los catalanes, no para sostener gobiernos que no cumplen", ha remarcado.
Finalmente, ha insistido en que cualquier negociación tiene que pasar por Waterloo: "Si alguien se cree seriamente esta alternativa, tiene que venir a Waterloo. El máximo líder de Junts no puede estar aquí porque hay prevaricadores en el Tribunal Supremo. Por lo tanto, quien quiera hablar, ya sabe dónde tiene que ir".
Críticas a Sánchez: "De él lo hemos oído todo"
Turull ha sido especialmente duro con Pedro Sánchez, a quien ha acusado de falta de coherencia y de convicciones políticas. "No sé si estaríamos donde estamos sin su papel. De él lo hemos oído todo en función de lo que le interesa. Incluso lo oímos decir que su principal propuesta electoral era llevar al president Puigdemont a la cárcel", ha recordado. Según el dirigente de Junts, estos cambios de discurso evidencian una estrategia basada en la conveniencia política más que en principios sólidos. También ha criticado que el PSOE haya contribuido, con su actuación, a reforzar la extrema derecha: "En el día a día, lo único que hacen es hacerla más grande".
A pesar de la dureza de las críticas, Turull ha asegurado que dentro del PSOE hay sectores que ven con buenos ojos la posibilidad de un relevo en la presidencia. "En entornos socialistas ya se había planteado esta opción", ha afirmado, a pesar de admitir que actualmente no hay ningún canal de negociación abierto. "Nosotros no iremos detrás del PSOE. Si quieren hablar de esta opción, tendrán que dar el paso", ha advertido.
Reproches al PP y rechazo frontal a Vox
En cuanto al Partido Popular, Turull ha criticado su inacción y la falta de una propuesta sólida de moción de censura. "Entre insulto e insulto no nos ha hecho ninguna propuesta seria. Si se lo creyeran, también vendrían a Waterloo", ha dicho. En cualquier caso, ha dejado claro que Vox queda completamente fuera de cualquier escenario: "Vox nunca puede formar parte de la ecuación. Nuestras propuestas deben ser democráticas, y es evidente que no podemos coincidir con ellos en ningún compromiso". Durante la entrevista, Turull también ha denunciado la existencia de "lawfare" y de un "activismo político por parte de la justicia". Ha criticado que el PSOE defendiera durante años la imparcialidad del sistema judicial mientras pactaba su cúpula, y que ahora sufra las consecuencias.
Asimismo, ha lamentado que el debate público se centre en los casos de corrupción y no en los incumplimientos con Catalunya: "Lo que me sorprende es que algunos pidan responsabilidades por la corrupción y no por no haber cumplido los acuerdos", enviando un dardo a Esquerra Republicana.
Puigdemont, la amnistía y el futuro inmediato
Sobre el futuro de Carles Puigdemont, Turull ha reiterado que hay intereses políticos que dificultan su regreso. "Hay mucha gente a quien no le conviene, sobre todo a nuestros adversarios", ha apuntado. Ha insistido en que Junts no busca indultos ni "soluciones personales", sino la aplicación efectiva de la ley de amnistía. Finalmente, ha advertido que la legislatura no puede continuar en la actual situación de parálisis: "Si no hay movimientos, nos encontraremos con un final de legislatura zombi". Y ha concluido con una apelación directa a la clase política española: "Traten a la ciudadanía como adultos, no como criaturas que se pueden manipular".