Una diputada y un trabajador del PP han provocado este miércoles una intoxicación en el Congreso de los Diputados. La exhibición de un espray de gas pimienta por parte de la parlamentaria Ana Belén Vázquez y su posterior manipulación han derivado en un episodio de inseguridad en varias dependencias, hasta el punto de que la policía se ha visto obligada a precintar algunas zonas de los edificios que pertenecen a la institución porque el ambiente era irrespirable. Incluso en dependencias que no han sido intervenidas hay trabajadores que denuncian picor en la nariz, ojos y garganta, como es el caso de la zona de prensa, desde donde trabajan los periodistas que cubren la actualidad parlamentaria. Al menos doce personas han tenido que ser atendidas por los servicios médicos.
Todo ha empezado en la sesión de control al Gobierno, durante el cara a cara entre la popular Ana Belén Vázquez —responsable de los temas de Interior de este grupo parlamentario— y el ministro del ramo, Fernando Grande-Marlaska. La parlamentaria ha exhibido el espray denunciando que se ha convertido en imprescindible en Ceuta para protegerse de los inmigrantes, motivo por el cual la presidenta de la cámara, Francina Armengol, la ha obligado a salir del hemiciclo y entregar el bote. La exhibición de armas está prohibida y, según el reglamento, un espray de este tipo se puede considerar un arma. La diputada del PP se ha defendido asegurando que el bote estaba vacío y que, por lo tanto, no podría considerarse un arma. Ha acabado cediendo y abandonando su escaño, mientras sus compañeros la aplaudían de pie en señal de apoyo. Pero Alberto Núñez Feijóo, prudente, ni se ha levantado ni la ha aplaudido.
El incidente más preocupante se ha producido después. Según ha admitido uno de los responsables de comunicación del PP, la diputada le ha entregado el espray pidiéndole que lo limpiara antes de entregarlo a la policía. Él se ha dirigido al edificio número 36 de la Carrera de San Jerónimo, que también forma parte de la institución y es donde se encuentran los despachos de algunos diputados. Y, en el baño, según su relato, lo habría accionado tres veces sin querer cuando lo limpiaba; de manera que el espray no estaba vacío. Después ha devuelto el espray a la diputada, que a su vez ha entregado el bote a la policía.
Aquí Ana Vázquez pasándole el espray al mamporrero que supuestamente después lo vació en un baño. Son unos delincuentes de lo más cutre. Por si alguien lo dudaba. pic.twitter.com/vimhmveiUD
— Óscar Puente (@oscar_puente_) September 23, 2026
El gas se esparce por los conductos de ventilación y provoca la atención médica de doce personas
El gas, sea como sea, se ha esparcido por los conductos de ventilación del Congreso. Y los problemas han empezado a las diez y media, cuando en los baños del edificio 36 una señora ha tenido que ser atendida por los vómitos que le ha provocado el fuerte olor a gas que salía de aquel lugar. Hasta doce personas han tenido que ser atendidas. La policía se ha visto obligada a precintar la zona, y también la cafetería que se encuentra en el edificio 40, porque el personal de cocina denunciaba que les llegaba el olor. En total, hasta tres plantas de dos edificios diferentes han tenido que ser desalojadas.
En el edificio Ampliación I, ubicado en la otra acera de la calle y justo al lado del hemiciclo, se encuentra la zona de prensa; y los periodistas también denuncian que les pica la garganta. En este mismo edificio se han tenido que abrir las ventanas de la tercera planta, donde hay otra cafetería.
Análisis de las cámaras de seguridad
Según explican fuentes de la Presidencia del Congreso, la policía está revisando las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, y la institución pretende en algún momento emitir un comunicado sobre su contenido. "Alguna consecuencia habrá", destacan estas fuentes, que intuyen que habrá que valorar algún informe emitido por los agentes de la policía y por los letrados de la cámara.
La normativa de armas en el Congreso
El reglamento establece en su artículo 101.1 que el Pleno de la Cámara puede acordar la suspensión temporal de la condición de diputado o diputada por razones de disciplina parlamentaria en cuatro supuestos: cuando, una vez impuesta y cumplida la sanción prevista en el artículo 99, el diputado persista en su actitud; cuando lleve armas dentro del recinto parlamentario; cuando, después de ser expulsado del salón de sesiones, se niegue a abandonarlo; y cuando contravenga lo dispuesto en el artículo 17 del mismo Reglamento.
El Reglamento de armas del Congreso, en su artículo 5.1.i, incluye entre las armas prohibidas "los espráis de defensa personal y todas aquellas armas que despidan gases o aerosoles, así como cualquier dispositivo que comprenda mecanismos capaces de proyectar sustancias estupefacientes, tóxicas o corrosivas". Ahora bien, el reglamento prevé una excepción para los espráis de defensa personal que, con la aprobación del Ministerio de Sanidad y previo informe de la Comisión Interministerial Permanente de Armas y Explosivos, se consideren permitidos, caso en que se podrán vender en las armerías a personas mayores de edad que acrediten su identidad con el DNI, pasaporte u otro documento.
