Nadie la había invitado, pero la Junta Electoral Central se ha colado este jueves por la noche en primer gran acto de precampaña de la candidatura de Junts per Catalunya en Barcelona, presidido por Quim Torra. La puesta de largo de la lista que encabeza Joaquim Forn ha empezado instantes después de conocerse la denuncia por desobediencia contra el presidente de la Generalitat por haber tratado de fintar la prohibición de colocar el lazo amarillo tapándolo con otro blanco.

Aunque Torra ha evitado hacer ninguna mención explícita sobre la decisión de la JEC, sí que ha lanzado un mensaje claro y explícito. Rememorando el espíritu del 1-O, ha avisado de que "defenderemos el derecho a la libertad de expresión hasta las últimas consecuencias". En ese sentido, ha añadido que "no hay marcha atrás". Más claro, el agua. El jefe del ejecutivo catalán, que ha ejercido de telonero, llevaba en la solapa el lazo amarillo, el nuevo lazo blanco y la insígnia de presidente.

Más allá de la reivindicación, Torra ha recordado que una llamada de Forn en el año 2011 y otra de Artadi hace un par de años le han marcado la vida. La del exconseller y cabeza de lista de JxCat en Barcelona le abrió la puerta a liderar el proyecto del Born Centre Cultural. Con la de la actual consellera y número dos de Forn fichó por las listas del 21-D. Y de ahí, a la presidencia.


Puigdemont alaba a Forn y los mossos

A quien sí que esperaban el medio millar de congregados en el Casino de la Alianza del Pueblo Nuevo era a Carles Puigdemont. El presidente en el exilio ha entrado en el teatro por videoconferencia. Como Torra, se ha deshecho en elogios a la figura de Forn y Artadi. Puigdemont ha apuntado que si Forn está en la prisión es porque "algunos no le perdonaron nunca a él y al cuerpo de Mossos d'Esquadra el éxito policial tan rotundo" que supuso la respuesta al atentado de La Rambla, "el desafío más grave que vivió el cuerpo de Mossos".

Desde Waterloo, el presidente ha agradecido también el papel del exconseller de Interior el 1-O, "preservando la profesionalidad del cuerpo y los principios democráticos que tienen que inspirar a un Gobierno, porque las dos cosas son compatibles". Y ha aprovechado para alabar la tarea de los Mossos d'Esquadra, el mismo día que el cuerpo ha recibido la orden de retirar los símbolos a favor de los presos y exiliados de las dependencias de la Generalitat.

Tanto Torra como Puigdemont han remarcado lo que consideran una necesidad primordial para el independentismo, "hacer Barcelona capital del proyecto catalán".

Forn: "No renuncio a ser alcalde"

Como en toda campaña, el encargado de clausurar el acto ha sido Quim Forn. A diferencia de lo que es habitual, él no estaba. En su nombre ha hablado su mujer Laura Masvidal, que ha leído un escrito que el exconseller escribió ayer desde la prisión.

En el escrito manifiesta con contundencia que "quiero dejar claro que no renuncio a nada, no he renunciado a presentarme a las elecciones, no renuncio a hacer campaña y no renuncio a ser alcalde". Y sentencia que "me presento con el mismo convencimiento que mostramos el 1-O cuando sabíamos que votaríamos, a pesar de las amenazas, las coacciones, las sanciones y los golpes de porra".