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El Parlament ha vivido este jueves el último debate antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, marcado por la tensión y los reproches entre los grupos parlamentarios. Una moción de Junts para denunciar los incumplimientos del Gobierno de Pedro Sánchez con Catalunya y acusar al Govern de Salvador Illa de subordinar los intereses del país a su lealtad al PSOE ha acabado convirtiéndose en un adelanto de la batalla electoral del 29N. El portavoz juntaire, Salvador Vergés, ha aprovechado el debate para cargar contra los partidos que se presentan a las elecciones y también contra Aliança Catalana, que no concurre a los comicios: "¿Por qué no se presenta Aliança en Madrid? ¿Les da miedo?", ha espetado, antes de reivindicar que la candidata de Junts, Míriam Nogueras, es la "mujer valiente" que necesita Madrid.

La iniciativa de Junts ha recibido el apoyo de ERC y la CUP, pero ha sido rechazada en los dos apartados principales por el PSC, el PP y Vox. En el primer punto, que constataba que el Gobierno ha cronificado los agravios históricos de Catalunya, ha habido 58 votos a favor, 72 en contra y dos abstenciones de Aliança Catalana. Los Comuns también han votado en contra. En el segundo punto, que señalaba directamente el Govern de Illa por no defender con suficiente firmeza los intereses de Catalunya ante la Moncloa, se han repetido los 58 votos favorables, mientras que los votos contrarios han sido 66 y las abstenciones, ocho, correspondientes a los Comuns y Aliança Catalana.

Junts saca pecho de "resultados": multirreincidencia y catalán en el Congreso

Vergés ha defendido que el Govern de Illa no ha defendido ninguna de las 128 resoluciones aprobadas por el Parlament que instan al ejecutivo español a hacer cambios. También le ha acusado de no haber defendido los agravios de Catalunya ante el Estado, los acuerdos de investidura con ERC ni los compromisos adquiridos en las relaciones bilaterales entre los dos ejecutivos. "No tendrán ustedes ningún tipo de legitimidad para exigir en la Moncloa absolutamente nada si no lo han exigido a su amo de Madrid, Pedro Sánchez", ha espetado. El portavoz de Junts ha contrapuesto esta actitud con los resultados que, según ha reivindicado, ha conseguido el partido en Madrid gracias a la firmeza de sus siete diputados y cuatro senadores. Entre estos avances ha citado la ley contra la multirreincidencia, la financiación del 50% del coste de la dependencia, el uso del catalán en el Congreso, más recursos y competencias para los ayuntamientos y la amnistía. También ha advertido que, gobierne el PSOE o el PP, Catalunya continuará sufriendo los mismos déficits fiscales, de inversión, presupuestarios, competenciales y democráticos.

El debate ha tenido una clara lectura electoral. Vergés ha criticado que Pedro Sánchez y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, desembarquen en Catalunya durante las próximas semanas para vender un supuesto reencuentro con los catalanes. "Nos vendrán a vender el reencuentro. Dirán que quieren a los catalanes y después del 29N nos continuarán maltratando", ha pronosticado. También ha cargado contra ERC por presentarse con Podemos y ha reprochado a los Comuns las declaraciones de Ada Colau sobre Carles Puigdemont. Sobre la CUP, ha recordado que no concurre a las elecciones generales. La bofetada a Aliança Catalana ha llegado cuando Vergés ha cuestionado que la formación de Sílvia Orriols no se presente a los comicios españoles. "¿Por qué no se presenta Aliança en Madrid? ¿Les da miedo?", ha preguntado, antes de asegurar que Madrid necesita una mujer valiente como Míriam Nogueras. El comentario ha tenido respuesta poco después, cuando Orriols ha intervenido para cargar contra Junts y reprocharle precisamente que haya contribuido a investir a Pedro Sánchez.

ERC acusa al gobierno español de ser "lento e ineficaz"

Desde ERC, Oriol López ha reconocido que la moción recoge buena parte de los incumplimientos que los republicanos también denuncian, así como la falta de ambición nacional del Govern de Illa. El diputado ha admitido que el ejecutivo español ha sido "lento e ineficaz" y que ha terminado la legislatura sin culminar las reformas ni los traspasos competenciales acordados. También ha señalado los interrogantes sobre Rodalies, la oficialidad del catalán en Europa, las infraestructuras y la financiación.

López, sin embargo, ha querido marcar distancias con el planteamiento de Junts y ha recordado que el gobierno español también ha cumplido algunos compromisos, como la amnistía, gracias al empuje de ERC y de los partidos catalanes en Madrid. Además, ha reprochado a los de Junts que no siempre hayan estado al lado de las propuestas de soberanía, como en el caso de las competencias en inmigración. "No se equivoquen de adversario. No somos un partido que se queje siempre", ha defendido, antes de reivindicar que Lluís Companys estaría orgulloso de ERC.

Los partidos se meten con Junts por investir a Sánchez

La líder de Aliança ha ironizado que el partido que hizo presidente al líder socialista ahora comparezca en el Parlament para denunciar que no cumple sus compromisos. "Después de años de negociaciones, reuniones supuestamente trascendentales y de acuerdos que calificaron de históricos, nos comunican hoy que el gobierno español no es de fiar", ha afirmado. Orriols ha acusado a Junts de defender sus intereses particulares y no los de los catalanes: "Ustedes acusan al PSOE de tramposos, desleales y mentirosos, pero ustedes son ingenuos, trepadores y panzacontentos". También ha cuestionado la supuesta posición de fuerza de los de Junts en Madrid.

El PP y Vox han coincidido en responsabilizar a Junts de la situación que ahora denuncia, por su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez. El diputado popular Hugo Manchón ha reprochado a los de Junts que en 2023 regalaran sus votos al PSOE y ha asegurado que, si estos votos vuelven a ser necesarios, volverán a facilitar un gobierno socialista. "Ustedes decidieron arreglar el gobierno español", ha afirmado, acusándolos de negociar la amnistía para su líder sin preocuparse lo suficiente de los problemas de los catalanes.

En la misma línea, el diputado de Vox Joan Garriga ha asegurado que Junts es corresponsable de las promesas incumplidas de Sánchez y ha recordado que ha votado con el PSOE en 1.299 ocasiones. Garriga ha acusado a los de Junts de haber priorizado la amnistía de Puigdemont por encima de las necesidades de los catalanes y ha ironizado que deberían presentarse a las elecciones con una candidatura conjunta con el PSC y el PSOE bajo el nombre de "Junts por Pedro Sánchez".

Los Comuns también han aprovechado el debate para atacar la estrategia de Junts de situarse en medio del escenario político. Su portavoz, David Cid, ha acusado a los de Junts de equidistancia entre el Frente Amplio y Vox y ha recordado las posiciones de los de Santiago Abascal contra los líderes independentistas y TV3. "Ustedes no están en medio porque muchas veces han escogido estar al lado de PP y Vox", ha reprochado, en referencia a votaciones como la de la reforma laboral o la de las eléctricas.

Por su parte, el diputado de la CUP Dani Cornellà ha acusado a Junts de sufrir un "síndrome de Estocolmo" por haber contribuido a investir a Sánchez y denunciar ahora sus incumplimientos. Cornellà ha recordado que los de Junts aseguraron durante la campaña de 2023 que no pactarían ni con el PSOE ni con el PP, pero que finalmente hicieron posible la investidura socialista. El cupaire ha calificado de "trato colonial" la relación entre el Estado y Catalunya y ha acusado a Junts de ser partícipe de los incumplimientos que ahora critica.

Finalmente, el PSC ha defendido que el Govern de Illa ha optado por la colaboración institucional en lugar de la confrontación. El diputado Jordi Riba ha reivindicado el aumento del salario mínimo interprofesional, las cifras de afiliación a la Seguridad Social y los contratos indefinidos, así como los acuerdos alcanzados entre los gobiernos español y catalán en materia de Rodalies, Mossos d'Esquadra y financiación. "Esto es colaboración institucional, no sumisión", ha afirmado. Riba también ha reprochado a Junts que haya hecho saltar por los aires la legislatura española en plena crisis de vivienda y ha acusado al partido de convertir el Parlament en un "atril de campaña".