Pedro Sánchez ha activado por sorpresa el botón electoral para el 23 de julio, con lo cual la campaña arrancará la medianoche del 6 al 7 del mismo mes. Este lapso de tiempo se solapará con el inicio de la presidencia española de la Unión Europea, que empieza formalmente el 1 de julio, y hará coincidir de lleno la actividad electoral con las primeras reuniones, ya planificadas al más alto nivel, de la agenda europea. En la habitual diplomacia comunitaria, la Comisión Europea ha esquivado comentar el adelanto electoral y se ha limitado a señalar que espera que España ejerza su papel como presidencia rotatoria de la UE.
La incertidumbre que trasladan las elecciones la ha intentado aplacar el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, este martes desde Bruselas, donde ha lanzado un mensaje de tranquilidad a sus socios europeos para asegurarles que las urnas no influirán en la presidencia española. "España es un país que tiene costumbre y experiencia al asumir responsabilidades institucionales a nivel nacional y europeo", ha afirmado Planas antes de participar en una reunión de ministros europeos de su ramo.
La jugada de Sánchez es tan arriesgada que pone en peligro un proyecto que lleva desde enero cocinando para sacar provecho de su imagen internacional, muy trabajada desde los despachos de La Moncloa. Desde principios de año ha desplegado giras europeas para visitar a los principales aliados comunitarios: Francia, Italia, Maltea, Chipre, Austria, Croacia, Eslovenia, Irlanda, Dinamarca y Finlandia. Incluso un viaje a la Casa Blanca, en Washington, con Joe Biden en el inicio de la campaña electoral del 28 de mayo. A lo largo del mandato español, el jefe del ejecutivo español quiere tejer acuerdos en el ámbito de la política de asilo y migración, la reforma del mercado eléctrico y consensuar una posición común con la guerra de Ucrania.
Pedro Sánchez será un presidente en funciones a partir del 23 de julio y hasta que no se invista presidente del Gobierno, sea él o no. Y este proceso se puede alargar varios meses si no hay un acuerdo rápido como resultado de las urnas. De hecho, en 2016 y en 2019 se repitieron las elecciones por falta de entendimiento. La presidencia de turno implica no solo a Sánchez, sino que una lista de ministros que llevan|traen meses preparando el calendario. De esta manera, la agenda maratoniana tendrá que hacer posible la convivencia de mítines con múltiples viajes de los integrantes del Consejo de Ministros: entre otros, un viaje a Estrasburgo, una cumbre de la OTAN o el recibimiento de Ursula Von der Leyen en España.
La Comisión Europea espera normalidad
El movimiento de Pedro Sánchez ha generado cierta intranquilidad en las instituciones comunitarias, que, aun así, confían en que el contexto político en España no impida el curso normal del procedimiento legislativo. Desde la capital europea, el portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer, ha subrayado que la convocatoria de elecciones es una decisión "enteramente" que está en manos de las autoridades españolas y ha subrayado que la Comisión está en contacto con Madrid para garantizar que la presidencia semestral de la UE continúa con plena normalidad.