La famosa ordinalidad que reclama Catalunya y que se ha convertido en una de las claves de la propuesta de financiación que hoy se ha presentado requiere no perder posiciones en el nivel de renta per cápita a consecuencia de la aplicación de los mecanismos de nivelación entre territorios. O, en palabras del líder de ERC, Oriol Junqueras: "Si Cataluña es la tercera en aportar, también será la tercera en recibir". Hasta ahora, Catalunya era la tercera a la hora de aportar, pero caía hasta la décima posición una vez se aplicaban los criterios de financiación. Según la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la propuesta que se ha presentado este viérnes garantiza el principio de ordinalidad para Catalunya. Pero, como siempre, todo depende del prisma a través del cual se mire.

Según los datos facilitados por el Govern de Salvador Illa, el nuevo modelo garantiza la ordinalidad porque Catalunya será la tercera comunidad en aportar y la tercera en recibir, dado que los nuevos criterios la sitúan en un índice relativo del 104,14% con relación al resto de territorios. Sin embargo, si no se aplican en el cálculo los criterios de población ajustada y se calcula sencillamente a partir de la población real, siempre según los datos facilitados por el Govern, Catalunya cae hasta la novena posición a la hora de recibir. 

Población ajustada

¿A qué se debe esta diferencia? Los criterios de población ajustada se aplican para adaptar la financiación a las singularidades de cada territorio. En este cálculo la población real del padrón representa un 30%. A partir de aquí se aplican diferentes factores de corrección como la población protegida equivalente -que contempla 20 grupos diferentes de edad con sus correspondientes necesidades- y que pondera un 38%; el criterio de habitantes en edad escolar, 17%; la población en edad universitaria y alumnos desplazados, 3,8%; necesidades de servicios sociales en el caso de personas mayores de 65 años, 7%; servicios sociales en el caso de personas sin prestación, 1,5%; la superficie del territorio pondera un 1,6%; la dispersión un 0,5%; la insularidad, un 0,5%; y los denominados costes fijos, que "reconoce las dificultades de algunas autonomías para alcanzar economías de escala a raíz de su escasa población", un 0,4%.

ERC reclamó tener en cuenta para calcular la financiación la diferencia del coste de la vida, que castiga de manera muy especial a Cataluña, pero finalmente no lo ha conseguido incorporar.

Población real

Una vez se aplican estos criterios, se cumple el principio de ordinalidad. Pero, si en lugar de hacer el cálculo a partir de la población ajustada, se calcula a partir de la población real, el resultado es mucho menos favorable, dado que, según los datos del Govern de la Generalitat, Catalunya pasa de ser la tercera en aportar a novena a la hora de recibir

No obstante, según el Govern, a pesar de conseguir subir solo una posición, de la décima que ocupa actualmente, a la décima, con el nuevo modelo Catalunya consigue mantenerse por encima de la media, con un 100,69%. "Cataluña se situaría por primera vez por encima de la media desde 2009", aseguran fuentes del ejecutivo

En el caso del modelo actualmente vigente, Catalunya es la tercera a la hora de aportar y la décima a la hora de recibir, tanto si se aplicaban los criterios de corrección como si se calcula a partir de la población real.

La ordinalidad real también podría verse afectada, según han advertido expertos en financiación, por otros mecanismos como el Fondo de Compensación Interterritorial, creado para corregir los desequilibrios entre territorios, y que queda fuera del cálculo del modelo, dado que depende del Estado y se establece a través de los presupuestos generales. Pero eso sería abrir otras carpetas.