El presidente del Parlament, Josep Rull, ha celebrado este jueves la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avala la ley de amnistía y ha reclamado una aplicación inmediata por parte de la judicatura española. En una declaración institucional desde el despacho de audiencias, Rull ha calificado el pronunciamiento europeo de “trascendental” y ha asegurado que “no es una resolución jurídica más”, sino un veredicto que interpela directamente “la anormalidad política que vive hoy Catalunya”. Rull ha puesto el foco en la situación de los diputados en el exilio, como Carles Puigdemont y Lluís Puig, que —ha denunciado— tienen sus derechos políticos “cercenados” y no pueden ejercer con normalidad la representación democrática. Una realidad que ha calificado de “impropia de una democracia europea”.
Según el presidente del Parlament, la sentencia del TJUE es clara: “Europa ha hablado claro: la ley de amnistía es válida y se tiene que aplicar”. En este sentido, ha remarcado que los hechos del 1 de octubre fueron “una expresión democrática, pacífica y legítima” y que no hubo ni malversación que afectara fondos europeos ni terrorismo. Ante este escenario, Rull ha cargado contra lo que ha definido como el “filibusterismo de la cúpula judicial española”, a quien ha acusado de bloquear durante dos años la aplicación de la amnistía. “Cuando la justicia se erige en legislador, la democracia sale dañada”, ha advertido.
Avisa que no resuelve el conflicto
En esta línea, ha instado directamente al Tribunal Supremo a “abandonar su vía de rebeldía” y aplicar la ley “de manera rotunda y plena”, sin esperar otras instancias judiciales. “No hay margen para la ambigüedad ni para cálculos político-judiciales”, ha afirmado. A pesar de celebrar la decisión europea, Rull ha advertido que la sentencia no puede hacer olvidar “cómo hemos llegado hasta aquí”. Ha recordado que Catalunya arrastra casi una década de represión, con exilio, encarcelamientos y centenares de personas afectadas por causas judiciales y responsabilidades económicas derivadas del procés.
Además, ha subrayado que la ley de amnistía no resuelve el conflicto político de fondo, vinculado a las aspiraciones de autodeterminación, que —según ha apuntado— continúan vigentes y con un apoyo social relevante. Finalmente, el presidente del Parlament ha reclamado que la amnistía permita restituir plenamente los derechos de los representantes políticos y garantizar que situaciones como las vividas no se repitan. "Que este Parlament no vuelva a ver nunca más a una presidenta encarcelada, una cámara disuelta desde la imposición ni a sus electos perseguidos", ha concluido.
