El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha defendido la necesidad de construir un entendimiento entre las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE para “combatir el fascismo” y frenar el avance de la derecha y la extrema derecha. Pocas horas antes de compartir acto en Barcelona con la eurodiputada de Podemos Irene Montero, que se celebrará esta tarde en la UPF de Barcelona, en una entrevista en El matí de Catalunya Ràdio ha insistido en que no tiene sentido que se presenten “14 izquierdas” separadas y ha instado a ERC a “liderar esta confluencia”. En paralelo, Montero ha coincidido en la necesidad de construir una izquierda “fuerte” tanto en Catalunya como en el Estado y ha asegurado que tanto ella como Rufián están dispuestos a “hacer equipo” para impulsar este espacio político.

La dirigente de Podemos, en dos entrevistas en RNE y SER Catalunya, plantea que esta alianza pueda articularse con ERC como motor en Catalunya y su formación a escala estatal. Rufián, sin embargo, ha querido dejar claro que este movimiento no implica ningún cambio de militancia. Ha rechazado cualquier especulación sobre una salida de ERC: “Sería un desgraciado si renunciara a ERC. Estaré hasta que me echen”, ha afirmado, cerrando filas con su partido en medio del debate interno. En este sentido, ha restado trascendencia al hecho de que el líder de los republicanos, Oriol Junqueras, no asista al acto de esta tarde, como tampoco asistió —a pesar de que estaba en Madrid— al que protagonizó con el diputado de Más Madrid Emilio Delgado. “Si no puede, es porque no puede. No pasa nada”, ha dicho antes de recordar que ha hablado con el líder de ERC este mismo jueves, y que el debate sobre su relación “es cotilleo”.

Rufián ha defendido que ERC tiene una “responsabilidad histórica” para inspirar a las izquierdas y frenar el fascismo, reivindicando el pasado republicano del partido. Pese a las reticencias internas y de otras formaciones, ha subrayado que no propone ninguna nueva estructura concreta, sino una cooperación más estrecha sin renunciar a las siglas. En la misma línea, Montero ha evitado concretar fórmulas —como una posible candidatura conjunta—, pero no ha descartado ningún escenario de cara al futuro. Ha apelado a la prudencia, remarcando que hay “camino por hacer”, pero que existen formas de colaboración que pueden resultar “interesantes para todos”. También ha dejado abierta la puerta a hablar con otros actores del espacio progresista, incluido el bloque de Sumar, aunque advierte que el foco debe ser construir una izquierda con capacidad real de transformación.

Estrategia contra la derecha y la extrema derecha

El dirigente republicano ha alertado de que PP y Vox pueden llegar a sumar una amplia mayoría parlamentaria y ha calificado de “negligente” no actuar ante este escenario. “Yo no propongo ninguna formación: pido a los partidos de la izquierda del PSOE que sean conscientes de lo que viene”, ha dicho, porque PP y Vox “tienen una expectativa de voto de 200 diputados, y no actuar ante esto me parece negligente”. Para hacerle frente, ha planteado una estrategia que pase por no estigmatizar a los votantes de estas formaciones, haciendo referencia también a Aliança Catalana, competir en el ámbito digital y abordar cuestiones como la seguridad o la inmigración desde una óptica progresista. Montero, por su parte, ha remarcado que la nueva izquierda debe ser “valiente” para impulsar medidas concretas, como la reducción de los precios del alquiler y de los alimentos, y mantener posiciones firmes en política internacional. También ha defendido el derecho a la autodeterminación, insistiendo en el carácter plurinacional del Estado.

Ambos dirigentes coinciden en diagnosticar un cierto “agotamiento” dentro del espacio progresista y la necesidad de ofrecer “certezas” al electorado. El acto conjunto en Barcelona quiere ser el punto de partida para explorar esta nueva etapa de cooperación.