Felipe VI ha mostrado su "preocupación e indignación" por la crisis migratoria en Ceuta y le ha dado un toque de atención al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, avisándole de que "el Estado debe velar por la seguridad de las ciudades autónomas" y evitar que estos hechos se vuelvan a repetir. En un mensaje hecho público este sábado por la Casa Real, el jefe de Estado ha calificado de "graves" los acontecimientos ocurridos en Ceuta, donde el jueves entraron más de 50.000 personas de forma masiva procedentes de Marruecos, y también en Melilla, que se vio obligada a cerrar la frontera de Beni Ensar. Precisamente, informó de que se mantiene en contacto con los presidentes de ambas ciudades autónomas desde la noche del jueves.
Felipe VI ha subrayado la necesidad de adoptar todas aquellas medidas que transmitan "de manera unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y el afecto del resto de España" y ha añadido que "el Estado debe velar por la seguridad y por evitar que estos hechos se vuelvan a repetir". Un episodio que, más allá de la imagen de España en el exterior y de la crisis política y diplomática que ha quedado, al menos 67 personas murieron en el intento de llegar a las costas de Ceuta. Desde la ciudad autónoma española, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha destacado este mismo sábado que "en 24 horas" se ha revertido la situación creada por la entrada irregular de más de 50.000 personas y que los vecinos ya recuperan la normalidad. Mientras tanto, el presidente del Govern ha pedido a Bruselas una reunión extraordinaria "con carácter de urgencia" de los ministros de Interior de la Unión Europea para tratar esta crisis migratoria y el choque diplomático con Italia.
En contacto con Sánchez, Feijóo y los presidentes de Ceuta y Melilla
Durante estos días, el rey, que está en Palma, se ha mantenido en contacto tanto con los presidentes de las dos ciudades autónomas, como con Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. A todos ellos, ha explicado la Zarzuela, les ha transmitido "palabras de ánimo y firmeza". Concretamente, el presidente del Gobierno pasó por el Palacio Real de la Almudaina el miércoles, donde aseguró que el Consejo de Ministros ha concedido a Laura Borràs un indulto de buena fe, sin interés de conseguir de esta manera un acercamiento a Junts per Catalunya, más allá de tratar el tema de la crisis migratoria. Con los dos presidentes de las dos ciudades autónomas, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, en cambio, les telefoneó el jueves por la noche y el viernes por la mañana, respectivamente, y les trasladó "palabras de ánimo y firmeza".