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Reconocimiento del president de la Generalitat, Salvador Illa, a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y a su líder, el president Jordi Pujol. En el acto en el que se ha entregado al Arxiu Nacional de Catalunya el fondo documental de este partido y en el cual han participado tanto Pujol como el president Artur Mas además del president del Parlament, Josep Rull, Illa ha querido reconocer la deuda del país con esta formación política. "Catalunya debe mucho a Convergència Democràtica, y Catalunya sin CDC no habría sido el país que es hoy", ha asegurado el president, que nunca ha escondido la voluntad de ocupar el centro moderado que representaba esta formación que se disolvió oficialmente en el 2016.

 

 

Entre los asistentes la consellera de Cultura, Sònia Hernández, el exsecretario general de CDC Oriol Pujol, el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias, el presidente del PDeCAT, David Bonvehí, además de exdiputados y exdirigentes convergentes. Illa, que ha recordado repetidamente que él nunca ha formado parte de este proyecto político, ha asegurado que a pesar de todo quería reconocer que CDC ha sido un partido político "importante, por no decir muy importante para Catalunya".

Ha asegurado que, se puede estar más o menos de acuerdo con esta formación, pero es innegable que "ha hecho un servicio a Catalunya" y "ha sido un partido político que ha trabajado por la convivencia en Catalunya". Por todo ello, ha sentenciado que si se hace el cómputo de estas "cuatro décadas de servicio al país", el balance es positivo. "Hoy día que todos estamos acostumbrados a que entre las diferentes formaciones políticas nos tiremos los trastos por la cabeza, también es bueno que nos sepamos reconocer las cosas", ha argumentado Illa.

Illa, además, ha querido reconocer la figura del president Pujol, "su labor al servicio del país, su pasión política al servicio del país, la contribución que ha hecho a lo largo de muchos años". Ha advertido que un país que no sepa reconocer esto, la aportación que han hecho dirigentes que lo han gobernado, es un país pequeño, y Catalunya no es pequeño, sino que es un país grande, por lo que como president de la Generalitat en ejercicio lo ha querido reconocer. "Un país que sabe reconocer las aportaciones que han hecho, en este caso CDC y presidents como Pujol y Mas, no debe tener ningún miedo a su futuro", ha remachado insistiendo en que Catalunya no debe pedir permiso a nadie para salir adelante.

Pujol: "Hay que continuar el proyecto"

Jordi Pujol, fundador de CDC y expresident de la Generalitat entre 1980 y 2003, ha recordado que Convergència fue el compromiso de mucha gente con un proyecto de hacer país y el "punto de encuentro para un determinado proyecto de Catalunya". "Y esto continúa vigente. Hay que continuarlo y se puede continuar", ha remachado. Ha asegurado que él no fue independentista, pero sí que se opuso "radicalmente" a una propuesta que hoy se hace en muchos lugares de España donde se amenaza con convertir Catalunya en residual. "No lo tenemos que ser y no lo seremos. Nos tenemos que oponer con toda rotundidad, por eso necesitamos una historia, una voluntad colectiva y un archivo nacional que nos ayude a recordar lo que hemos hecho bien y mal, los errores, pero también la voluntad de ser", ha argumentado Pujol, que ha advertido que la historia tiene que ayudar a ser realistas y no soñadores, pero también a luchar contra los intentos de convertir Catalunya en residual.

 

 

Pujol, que participaba por primera vez en un acto público después de ser apartado del juicio que se sigue por la herencia de su padre, ha emplazado la "capacidad de ilusión, de esperanza, de fe, de generosidad hacia toda la gente vengan de donde vengan y que puedan ser acogidas en Catalunya" y ha instado a que Catalunya pueda "seguir existiendo como país para toda la gente que vive y trabaja en él".

Mas: el objetivo de destruir CDC y el impacto en la democracia

Artur Mas, presidente del partido entre 2012 y 2016 y president de la Generalitat entre 2010 y 2016, ha descrito la de Convergència como una "gran historia de éxito", que ha ilustrado recordando que en el periodo 1980 y 2015, mientras CDC existió, hubo once convocatorias electorales y las once, consecutivas y en diferentes formas de coalición, las ganó esta formación.

 

 

Mas ha subrayado que CDC fue también "una historia de servicio en mayúsculas a Catalunya", a la gente y al territorio, respondiendo a una "idea de la identidad cultural y de la personalidad nacional de Catalunya", una formación al servicio del catalanismo, "sin dependencia de ningún tipo". Esta historia de éxito y de servicio respondía, según ha subrayado, a una manera de hacer y de ser, como rezaba uno de los lemas congresuales del partido. "Fue un partido, y esto es importante decirlo hoy, que puso su ideología al servicio de la realidad del país y no la realidad y el país al servicio de una ideología", ha remachado.

Todo ello convirtió a CDC, según Mas, en un objeto de deseo, lo cual ha considerado lógico, teniendo en cuenta su éxito, pero, ha añadido que "lo que ya no es normal" es que fue también "objetivo de destrucción". "Y mi conclusión final, es que cuando en una democracia el estado de derecho se pone al servicio del abuso del poder, es cuestión de tiempo que aquel sistema acabe teniendo ciertamente un estado de derecho, pero sin democracia", ha remachado.

Rull: "CDC no existe, pero los convergentes sí"

Josep Rull ha recordado que CDC se fundó en Montserrat en 1974, aprovechando el aniversario de la fundación del Barça, y que en aquel acto se reunió mucha gente, muy transversal, para crear este partido que expresara el catalanismo transversal, con la voluntad de reconstruir Catalunya, con la idea de un solo pueblo.

 

 

"Convergència Democràtica de Catalunya ya no existe, pero los convergentes sí estamos, desde posiciones muy diversas. Aquella manera de hacer y de ser, de entender y servir al país, continúa plenamente vigente", ha explicado Rull que ha sintetizado aquella manera de ser en tres divisas, que sumar es más importante que restar, hacer más importante que deshacer y construir, que destruir, "tres divisas una manera entender la nación".

Como presidente del Parlament ha asegurado que durante todas las legislaturas desde 1980, la mayoría de los diputados y diputadas han formado parte de esta familia política, de CDC y CiU, y "hoy este patrimonio material e inmaterial ya pertenece al conjunto de la nación".

El fondo documental de CDC ha aterrizado en el Archivo Nacional de Catalunya después de que, al disolverse el partido en julio del 2016, había quedado en manos del PDeCAT y su presidente. Bonvehí ha explicado que se ha conseguido salvar gracias al compromiso, entre otras personas, de Oriol Pujol, sin el cual ha asegurado que este fondo no existiría. Durante estos años, el archivo fue almacenado en dos naves de los padres de Bonvehí y en espacios cedidos por Jordi Oliveres, según ha recordado el actual responsable del PDeCAT.