Más de un mes después de la entrada de 70.000 personas (según Pedro Sánchez) en Ceuta a finales de julio, la situación en la ciudad autónoma es muy compleja. El clima empieza a ser irrespirable con una población al límite que ha visto afectada de lleno su vida cotidiana y con miles de personas (la cifra es inexacta, pero el presidente del gobierno habla de 5.000) malviviendo en las calles y en las playas. El PP, que gobierna en la ciudad, ha aprovechado la situación para hacer campaña contra Sánchez, a quien se acusa de haber actuado tarde y mal en la gestión de una crisis migratoria que puede acabar de hundir al PSOE de cara a las elecciones generales que se tienen que celebrar el próximo año. Con todo, las críticas no solo provienen de la oposición, sino que también hay socialistas muy críticos con la labor hecha por el Gobierno, a quien acusan de abandonarlos a su suerte mientras exculpa a Marruecos de esta llegada masiva. Pero, si hay una voz que se ha rebelado especialmente contra el dirigente socialista, esta es la de Melchor León, nacido en Ceuta hace 34 años, diputado del partido en la Asamblea de Ceuta y vicepresidente de esta.
Mientras desde el partido niegan división —asegurando que su presencia en una manifestación convocada por el PP no es una ruptura con Ferraz sino una muestra de apoyo a los ceutíes desde el mismo territorio— León ha pasado al ataque. Después de la entrevista que ofreció Sánchez en la Cadena SER, puso el grito en el cielo: "Me parecen una falta de respeto por Ceuta y para toda España. Para que venga a reírse de los ceutíes que se quede de vacaciones", se quejó, a raíz de las declaraciones del jefe del ejecutivo y hurgando en la herida de sus polémicas vacaciones.
División entre partido y grupo parlamentario
"Hemos recibido cartas amenazándonos con la expulsión del partido si continuábamos denunciando la inacción del gobierno y de Pedro Sánchez", ha anunciado esta mañana León en una entrevista en Onda Cero, afirmando que los habitantes de Ceuta se sienten "humillados por Marruecos", pero, sobre todo, por "mi propio gobierno". "Es mi partido, pero yo tengo que defender los intereses de los ceutíes y de Ceuta y no los intereses políticos de un presidente que quiere sacar rédito político de una desgracia. Eso no lo vamos a consentir", ha continuado, hablando de abandono. Después de que el partido haya pedido a sus cargos electos que no asistan a las manifestaciones convocadas en toda España por el Día de Ceuta, que se celebra este miércoles 2 de septiembre, el diputado ha criticado que el partido quiera limitar la libertad de expresión de los militantes. Además, ha contrapuesto las posiciones del partido y del grupo parlamentario: "El PSOE de Ceuta se ha mostrado a favor del Gobierno desde el minuto 1, y nosotros hemos estado a favor de la ciudadanía, en la calle y denunciando la dejadez de funciones del Gobierno".