Cargando...

Carles Puigdemont ha trasladado su oficina de expresident a Barcelona. Según ha avanzado El País y ha podido confirmar ElNacional.cat, este miércoles se completó la mudanza hacia un inmueble dúplex propiedad de la Generalitat situado en la calle Doctor Roux, junto a la Via Augusta y dentro del distrito de Sarrià-Sant Gervasi. Puigdemont dispone de esta oficina con personal laboral adscrito desde julio de 2018 y, hasta ahora, estaba ubicada en el Palau Centelles.

El nuevo espacio de la calle Doctor Roux ha tenido que ser rehabilitado porque hacía tiempo que estaba desocupado y se escogió después de que la oficina del expresident trasladara hace unos meses una petición al Govern para que se le asignara un nuevo inmueble. Este miércoles, el secretario general de Junts, Jordi Turull, también se ha referido al futuro regreso de Puigdemont y ha defendido que dispondrá de su despacho como el resto de expresidentes de la Generalitat. En declaraciones a RAC1, Turull ha sostenido que Puigdemont "debería haber tenido" protección policial en todo momento porque "no está condenado" y ha expresado el deseo de que "de una vez que se le pueda garantizar la seguridad que necesita".

El traslado de la oficina llega en un momento especialmente relevante para el futuro judicial de Puigdemont. El magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha dejado sin efecto, de manera inmediata y hasta una nueva resolución expresa, las órdenes nacionales de búsqueda, captura y detención que pesaban sobre el president en el exilio y sobre los exconsellers Antoni Comín y Lluís Puig. Puigdemont celebró la decisión después de que el Tribunal Constitucional avalara la aplicación de la amnistía al delito de malversación y aseguró que la resolución "derrota la estrategia de los diversos poderes públicos españoles que han impedido y retrasado la aplicación de la ley de amnistía por razones estrictamente políticas". Desde Waterloo, donde vive desde que tuvo que marcharse en 2017, el líder de Junts añadió que "se ha acabado el margen para manipular y retorcer la aplicación de una ley que está vigente desde hace dos años y cuatro meses" y remató que "hasta aquí ha llegado la orden dada por el señor Aznar de poner palos en las ruedas".

Puigdemont no tiene prisa

A pesar del levantamiento de la orden nacional de búsqueda y captura, Puigdemont ha dejado claro que no regresará al Estado hasta que la justicia española aplique plenamente la ley de amnistía. El líder independentista quiere esperar a que el Tribunal Supremo cierre definitivamente la causa y haga efectiva la amnistía en todos sus términos, un paso que llegaría una vez el Tribunal Constitucional formalice su decisión y esta quede publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Hasta entonces, Puigdemont mantiene la cautela y no prevé concretar el regreso.