El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, considera "inadmisible y contraria a la voluntad democrática de los catalanes" la actuación de la Fiscalía de proponer una querella contra la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, por supuestos delitos de prevaricación y desobediencia. En un discurso este lunes en la prestigiosa universidad Sciences Po de París, Puigdemont ha lamentado que "Catalunya está indefensa jurídicamente" y que los políticos independentistas sufren una "persecución judicial".

El president de la Generalitat ha pronunciado este lunes la conferencia "¿Qué futuro hay para Catalunya en Europa?" en la universidad Sciences Po de París, una intervención que tuvo que suspender en marzo por el accidente de Freginals. Coincidiendo con el día en que la Fiscalía General del Estado ha encargado al Fiscal Superior de Catalunya que se querelle contra la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, por prevaricación y desobediencia, Puigdemont ha lamentado la "persecución judicial a los políticos catalanes" que defienden el proceso de independencia.

En su intervención, Puigdemont ha lamentado la "invasión legislativa constante" por parte de un "Tribunal Constitucional a las órdenes del gobierno español" y que "vulnera la más elemental separación de poderes". "Un tribunal presidido por un exmilitante del PP, integrado por una mayoría de magistrados afines en este partido, y una minoría afines al PSOE", ha recordado.

Puigdemont ha querido destacar que el proceso catalán es "totalmente pacífico y democrático" y que "en todo momento se garantizará la seguridad jurídica" de los ciudadanos, los empresarios, trabajadores o inversores. Ahora bien, el president de la Generalitat ha advertido que el marco jurídico "tiene que estar al servicio de la democracia, y no al revés". Según Puigdemont, el Govern nunca renunciará al diálogo "con el Estado español, la UE y la comunidad internacional", pero "la respuesta" al conflicto "no vendrá de Madrid, sino que tendrá que venir de Europa, por la incomparecencia del Estado español".

Puigdemont ha remarcado en París que su gobierno quiere impulsar un "acto de profundización democrática, que no va de nacionalismo". "Cuando el referéndum lo reclama sobradamente y de forma constante un parlamento para resolver un conflicto concreto, es un instrumento adecuado", ha destacado al president de la Generalitat. Puigdemont ha dicho que Catalunya quiere ser un nuevo Estado "en el marco de la UE" y ha descartado "ningún otro escenario que no sea este". 

Puigdemont ha defendido que la independencia de Catalunya "es una aspiración legítima, como lo ha sido la de muchos otros países que se han vuelto independientes las últimas décadas". Ninguno de ellos, por cierto, se ha querido hacer atrás. Ahora queremos nuestra oportunidad", ha afirmado el president de la Generalitat, que ha destacado que los catalanes plantean el proceso "con ejemplaridad, democracia, pacíficamente, con civismo y respeto, no como un problema, sino como una oportunidad."