Óscar Puente comparecerá el próximo martes 3 de noviembre a las 17h en la Diputación Permanente del Congreso para dar explicaciones sobre la tragedia de Toledo, su enésima crisis ferroviaria esta legislatura y una fatalidad que ha golpeado la campaña electoral del PSOE. Lo hará a petición propia, y, a pesar de estar en el ojo del huracán y con toda la atención fijada en si dimite ante dos catástrofes que han matado a más de un centenar de personas en menos de un año en la misma línea de alta velocidad, el socialista aplaza de momento renunciar al cargo: para comparecer, lo tendrá que hacer en calidad de ministro de Transportes. Su equipo de comunicación también informa que este viernes por la mañana ofrecerá una nueva rueda de prensa.
Puente compareció este miércoles en rueda de prensa desde Atocha. Descartó dimitir por ahora y culpó de la tragedia a los operarios del centro de control de Adif de esta estación madrileña, calificando "de inexplicable" la orden que dieron al AVE accidentado de reanudar la marcha a velocidad normal. Según el ministro, hacia las 8:30 h el sistema de control LZB de la estación de Urda falló por problemas de comunicación en tres ordenadores de la red, y los trenes de un tramo de 63 kilómetros se quedaron sin el sistema de seguridad y se detuvieron. Hacia las 8:36 h, el centro de control autorizó al tren de Renfe a reanudar la marcha normal, a pesar de que delante había un tren de Iryo detenido y "una señal roja que impedía reanudar la marcha". Según el protocolo, tenía que circular a un máximo de 40 kilómetros por hora en "marcha a la vista". El AVE recorrió unos 25 kilómetros hasta las 8:53 h, cuando chocó con el Iryo.
La misma instrucción errónea se dio a otro tren, pero su maquinista advirtió al centro de control que el protocolo obligaba a circular lentamente. El ministro explicó que el operador responsable ha sido identificado, pero no ha declarado, y que "está obviamente sometido a lo que la investigación determine". "Yo no he atribuido responsabilidades de momento a nadie; es la investigación quien lo tendrá que hacer", dijo Puente, que se comprometió a dar explicaciones: "Compareceré las veces que sea necesario y daré las explicaciones necesarias". Preguntado por su estado emocional, respondió que es irrelevante y que ahora mismo le corresponde gestionar las consecuencias de la tragedia.
Este jueves, Pedro Sánchez ha asegurado en una comparecencia conjunta desde Toledo con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que su gobierno trabaja "día y noche" para dar respuesta a los familiares de las víctimas y conocer qué ha pasado. "Todas las instituciones que pertenecemos al Estado, desde el pequeño municipio hasta el Gobierno, estamos trabajando", ha afirmado. El presidente español se ha comprometido a "esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y, por supuesto, reforzar la seguridad para que esto no vuelva a pasar". El miércoles, Sánchez ya había dicho que "no es admisible" para un país como España tener dos accidentes de alta velocidad en un mismo año, ambos sumando al menos un centenar de muertos en la misma línea que conecta Madrid con Andalucía, y aseguró que si hubo "negligencias" se acabará sabiendo.
Feijóo exige dimisiones
Alberto Núñez Feijóo, que se ha desplazado este jueves al lugar de los hechos, ha exigido dimisiones. "Las responsabilidades políticas no se pueden asumir una vez finalizada una investigación; no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral", ha afirmado el líder del PP ante los periodistas. Preguntado por las explicaciones que dio el miércoles el Gobierno, ha cargado contra Puente por señalar a los operarios como culpables.
Según el líder popular, estas acusaciones son "una frivolidad impropia de un ministro y de un gobierno". Feijóo ha defendido que para ejercer un cargo político, "y mucho más si tiene un componente técnico", hay que tener "experiencia, gestión y rigor". "Esto no se improvisa; o sabes o no sabes; o te rodeas de gente que sabe o pasan cosas como esta", ha afirmado.
