El PSOE y el Frente Amplio pactan una candidatura conjunta al Senado para disputar la mayoría absoluta al PP

El PSOE y los partidos que integran el Frente Amplio han logrado un acuerdo para presentar candidaturas conjuntas al Senado en las elecciones generales del 29 de noviembre. La alianza, que concurrirá bajo el nombre de "Senado de Progreso", se ha formalizado en 40 provincias y tiene como principal objetivo impedir que el PP revalide la mayoría absoluta en la cámara alta. El pacto, cerrado este viernes a última hora, pretende concentrar el voto progresista y aumentar las posibilidades de obtener representación en circunscripciones donde la fragmentación electoral ha favorecido tradicionalmente a la derecha.

La candidatura agrupa al PSOE, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista y Batzarre. En las Illes Balears, los socialistas también han llegado a un entendimiento con Més y otras fuerzas de izquierdas, mientras que en la Gomera se ha acordado una candidatura con el conjunto de formaciones progresistas. El acuerdo no se aplicará en Catalunya ni en el resto de las Canarias. Podemos no se ha incorporado a la coalición, aunque se mantiene abierta la posibilidad de que proponga candidatos con la aceptación de los demás partidos.

Una alianza que podría cambiar el reparto de escaños

La importancia del acuerdo está relacionada con el sistema electoral del Senado, que favorece a las candidaturas más votadas. En la mayoría de provincias se reparten cuatro escaños, de los cuales habitualmente tres corresponden a la fuerza ganadora y uno a la segunda. En las elecciones de 2023, el PP consiguió 120 senadores de elección directa con el 34,7% de los votos, mientras que el PSOE obtuvo 72 con el 32,5%. Sumar, a pesar de reunir el 11% de los sufragios, no consiguió ningún representante elegido directamente.

Los cálculos elaborados por la dirección socialista apuntan que la candidatura conjunta podría representar una diferencia de hasta 40 escaños respecto a un escenario con las izquierdas divididas. Por su parte, la plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia estima que una coalición encabezada por el PSOE podría alcanzar los 112 senadores, mientras que el PP bajaría hasta los 84. Estas proyecciones sitúan la mayoría de la cámara alta como uno de los principales objetivos electorales de la alianza.

La presión ciudadana y las negociaciones de última hora

La plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia, que había impulsado una campaña para reclamar la unidad de las fuerzas progresistas, ha celebrado el entendimiento. "Este acuerdo nace de la sociedad civil", ha destacado el colectivo, que ha agradecido a los partidos haber escuchado la movilización ciudadana. La organización defiende un Senado centrado en mejorar las leyes, acercar los territorios y abordar cuestiones como el acceso a la vivienda. El PSOE también ha reivindicado el acuerdo como una oportunidad para conseguir una mayoría progresista en la institución.

Las negociaciones, en las que han tenido un papel destacado la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, y el secretario general del Partido Comunista, Enrique Santiago, se han alargado hasta casi el cierre del plazo para registrar coaliciones, fijado para ayer viernes a las 23:59 horas. Aunque la alianza ya está acordada, las formaciones todavía tienen que concretar la composición de las candidaturas, que se tendrán que presentar entre el 21 y el 26 de octubre. La intención inicial de los socialistas es ocupar dos de los tres primeros puestos de las listas conjuntas en las circunscripciones donde se aplique el pacto.