Un centenar de personas, en un grupo que ha ido creciendo a medida que avanzaba la tarde, ha decidido este martes impulsar la Acampada por la Vivienda de Barcelona. Siguiendo el ejemplo de ciudades como Madrid, Málaga o Murcia, los participantes se han reunido en una primera asamblea para exponer las razones que les han llevado hasta la plaza Catalunya de la capital del país. En el caso de Barcelona, sin embargo, ningún sindicato mayoritario, ni tampoco el Sindicat de Llogateres, ha impulsado la acampada. Son, de momento, unas 150 o 200 personas, la mayoría jóvenes, que coinciden en una afirmación principal: "Estamos hartas".
A las 22 horas, las personas reunidas en la plaza en asamblea han votado dar el pistoletazo de salida a la acampada de Barcelona, y esperan aguantar hasta que la asamblea lo decida. "Es muy positivo que estemos aquí y nos quedemos", afirma Arteko, que es una de las personas acampadas. Manifiesta que muchas de las personas presentes ya mostraron sus ganas de seguir inmediatamente el ejemplo de la Puerta del Sol de Madrid y acampar el pasado miércoles, pero que no contaron con el apoyo de los sindicatos mayoritarios y, por esta razón, se han "autogestionado".
Viendo el ejemplo de ciudades como Málaga, Bilbao o Granada, y al considerar que "llamar a Pedro Sánchez" no arreglará el problema de la vivienda, han decidido organizar la acampada "para apoyar la lucha por la vivienda y las otras acampadas" y "presionar más". "Sea con los sindicatos mayoritarios o sin ellos, sea con la gente —como podemos ver— o con el apoyo de la militancia", ha detallado. Entre las personas que hay, ha recordado la presencia "de las precarizadas, las que okupan, las racializadas y las personas queer", gente que viene de todas partes para apoyar sus reivindicaciones y "demostrar su fuerza".
L’Arteko insiste en decir que el apoyo es muy diverso, con personas militantes, pero también "personas normales" que se acercan y preguntan, que "cada vez son más". Desde la plaza de Catalunya, ElNacional ha podido hablar con algunas, y todas ellas coinciden en mostrar su hartazgo con la situación actual. Entre las razones para acercarse a la acampada, destacan los precios de los alquileres desbocados, los salarios bajos, la precariedad y las políticas que no solucionan sus problemas. También ha opinado que los decretos que se han aprobado este martes en el Consejo de Ministros son "papel mojado", y ha recordado que durante la pandemia de la covid-19 también se aprobó uno "que supuestamente evitaba los desahucios, pero siguió habiéndolos".
Una manera de decir "hasta aquí, ya estaría"
"Es insostenible la situación", resume Elba, que es estudiante en la universidad. "La gente está cansada", añade María, que asegura que lo que buscan con la acampada es "hacer ruido mediático" y que los políticos "se den cuenta" de la situación de la gente, de los precios y del coste de la vida; del hecho de que "todo el mundo tenga miedo" y de que "todo el mundo tenga que dejarse la piel en el trabajo y no tener vida más allá del trabajo". "Lo que queremos ver", dice Elba, por su parte, es que salga a la calle "la Barcelona antifascista que conocemos", tanto de la manifestación de este lunes frente al Palacio de Congresos, como la que hace años que sale a las calles y "hasta que nos den un decreto como Dios manda", no "el que nos han dado". En este sentido, asegura que "es muy sorprendente" que "todavía crean que nos pueden colar estos "decretos" (sic) y que no nos enfadarán más. Me parece ridículo", sentencia.
También se ha acercado a la acampada Elena Molina, que es de l'Espluga de Francolí, pero hace trece años que vive en Barcelona, donde "tiene que pagar una cantidad de dinero cada vez más desproporcionada" por su alquiler y donde sus "derechos como inquilina no existen". "Estoy muy cansada, estoy muy harta, creo que el tema de la vivienda nos toca a todos luchar por él y nos toca a todos decir que ya basta", indica. Para ella, venir a la plaza Catalunya a acampar es una manera de decir que "ya estaría", que es la manera de "reivindicar el derecho de poder estar en esta tierra y poder vivir de forma digna".
Carlos, que ya se acercó a la plaza este lunes después de la manifestación en el Palacio de Congresos, pero finalmente no acampó, asegura que vienen porque "el decreto Maricarmen no servirá para nada" y "tenemos que seguir luchando". Para él, la situación de Maricarmen es "la gota que ha colmado el vaso" y ha llevado "todas las luchas" a reunirse y acampar en la plaza Catalunya. "Hace muchos años que aguantamos para sobrevivir", denuncia Elena, que asegura que la acampada es la muestra del hartazgo generalizado por la situación de la vivienda, que, como también recuerda María, lleva a la gente a suicidarse cuando pierde la casa, como le pasó la semana pasada a Olga después de que la desahuciaran de su piso en l'Hospitalet de Llobregat.
