El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha afirmado que el lunes 27 de julio, tres días antes de la entrada masiva de migrantes en la frontera con Marruecos, ya avisó al Gobierno de "lo que estaba ocurriendo". El administrador de la ciudad autónoma fronteriza ha revelado que llamó a la Moncloa para avisar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y comunicarle que lo "ya veíamos" era "motivo de preocupación". Así lo ha afirmado Vivas este domingo en una entrevista para El Español, en la que ha añadido que se puso el jefe de gabinete del presidente y que le dijeron que estuviera "tranquilo" y que "se iba a poner en contacto con los distintos ministerios".
Según Vivas, en los días previos a la avalancha del 30 de julio se produjo un incremento de llegadas que hizo sospechar a las autoridades ceutíes. En una sola semana, detalla el dirigente del PP, pasaron de tener acogidos a 180 menores no acompañados a tener 800. A su vez, habían llegado a nado unas 1.500 personas. El presidente ceutí ha afirmado que entonces pensó que estaba pasando algo inusual y se puso en contacto con el Ministerio del Interior porque creía que había que declarar el estado de alarma, si bien apunta que el ministro Fernando Grande-Marlaska no le pudo atender porque estaba centrado en los incendios. Le llamaron al día siguiente para informarle de que no había fundamento jurídico para su petición. Ya el jueves, fue cuando se produjo el asalto masivo.
El presidente ceutí ha aseverado que el principal problema con esta crisis es que "no se dio importancia" a los indicios en los días previos. También ha confiado en que los servicios de inteligencia avisaron de que algo iba a ocurrir y ha valorado que le parece extraño que "no se reaccionara de ninguna manera". El debate en torno a qué se sabía antes de la entrada masiva ha sido uno de los puntos calientes de la agenda pública a lo largo de este mes. Este ha derivado en una pugna por el relato entre dos ministros clave del Gobierno: el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la de Defensa, Margarita Robles. Robles afirma que el CNI avisó en los días previos, como corresponde a los servicios de inteligencia, de que algo se estaba cociendo, mientras que Marlaska y el resto del Gobierno insisten en que no se sabía la magnitud de lo que podía pasar y que si se hubiera sabido, la respuesta de las autoridades habría sido otra.
Juan Jesús Vivas también ha aseverado que es "imposible" que Marruecos no lo supiera, por el volumen de personas concentradas cerca de la frontera. También ha acusado al régimen alauita de mantener una política de "hostigamiento, acoso y derribo" contra la ciudad autónoma ubicada al norte de África y sobre la que el país vecino mantiene pretensiones de soberanía. "La frontera está en sus manos; ellos deciden cuándo se abre y se cierra el grifo", ha resumido. Por ello, ha pedido contundencia al Gobierno ante esta "vulneración de la integridad territorial" española y más presencia policial en la frontera.
Ceuta insiste en pedir la expulsión de los miles de migrantes que quedan
Vivas calcula que hay todavía en Ceuta unos 10.000 migrantes de los 80.000 que cruzaron la frontera de manera irregular el pasado 30 de julio, si bien ha admitido que no cuenta con los medios para determinarlo con exactitud y que es tan solo "una estimación" en base a lo que le explican vecinos y asociaciones. El presidente ceutí ha insistido que es "una carga insostenible e insoportable" para una ciudad de 84.000 habitantes y una veintena de kilómetros cuadrados. El mandatario de la ciudad autónoma lo ha equiparado a que entraran de golpe tres millones de personas en Madrid y ha afirmado que es "un trauma" para los ceutíes, que se sienten "inseguros" y con miedo a que pueda volver a ocurrir. El presidente de Ceuta, alineado con la dirección de su partido, ha reiterado la petición al Gobierno de que todos los migrantes que llegaron sean devueltos al otro lado de la valla para "volver a la normalidad".
