El PP y Vox se han puesto finalmente de acuerdo e investirán a María Guardiola como presidenta de Extremadura, según ha adelantado El País. Ambas formaciones han estado casi cuatro meses negociando para llegar a algún tipo de acuerdo. Las negociaciones han dado sus frutos este jueves. El plazo para llegar a un pacto estaba a punto de expirar, el próximo 4 de mayo. Si no se hubiera llegado a un acuerdo hoy el parlamento extremeño debería disolverse de nuevo y convocarse nuevas elecciones. Tras varias reuniones y una investidura fallida en marzo, ambos partidos han cerrado el acuerdo cuatro meses después de unas elecciones anticipadas. Guardiola presidirá un gobierno en el que una vicepresidencia recaerá en el candidato ultra Óscar Fernández. La ultraderecha también tendrá bajo su control a dos conselleries.
El acuerdo entre el PP y el Vox incluye la aprobación de cuatro presupuestos. Se trata de un acuerdo de 61 puntos y 74 medidas, que abarcan "todas las áreas del Govern y que será bueno para Extremadura". Así lo ha anunciado la presidenta de la Junta de Extremadura en funciones y el presidente-portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Óscar Fernández Calle, en declaraciones a los medios que han realizado de forma conjunta en el Patio de los Naranjos de la Asamblea.
Tras llegar a este acuerdo, María Guardiola solicitó al presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro, que convoque un debate de investidura que espera que se celebre el martes y el miércoles de la próxima semana, y "de forma inmediata" será la toma de posesión, dijo. Guardiola ha destacado que PP y Vox han "acercado posturas más allá de las diferencias ideológicas que puedan existir", porque a su juicio, "hoy se demuestra que gana la democracia ante la crispación, que gana el diálogo ante el ruido".
Satisfacción en Vox
Por su parte, Fernández Calle aseveró que el acuerdo supone "un muy satisfactorio gobierno para la región", que a su juicio "impulsará a Extremadura como nunca". El 4 de mayo expiraba el plazo para cerrar un acuerdo, puesto que de lo contrario, se disolvería el Parlamento extremeño y se volverían a convocar elecciones. Tras varias reuniones y una investidura fallida el pasado marzo, ambos partidos han sellado finalmente este jueves un acuerdo.
Fuentes del PP han señalado que, tras un encuentro de casi seis horas el pasado viernes en Mérida, las direcciones del Partido Popular, del PP de Extremadura y de Vox mantuvieron un encuentro telemático de varias horas el martes por la tarde, informa Europa Press.