Sin sorpresas en Mérida. Habrá que esperar al viernes para saber si, finalmente, el PP cede ante todas las exigencias de Vox en Extremadura para conseguir sus votos para la investidura de la presidenta en funciones María Guardiola. De momento, este miércoles, los de Santiago Abascal han votado en contra en la primera ronda. Los 29 diputados en la Asamblea de Extremadura que el PP consiguió en las elecciones celebradas el pasado diciembre han sido insuficientes en la primera votación, ante los 36 votos en contra de PSOE (18), Vox (11) y Unidas por Extremadura (7). Quedan 48 horas de negociaciones hasta la próxima votación, que tendrá lugar el viernes y donde Guardiola necesitará mayoría simple. Cabe recordar que la líder del PP convocó elecciones después de no poder aprobar los presupuestos y lo hizo con la intención de deshacerse de Vox y hundir al PSOE. La segunda misión quedó cumplida, con los peores resultados históricos de los socialistas, pero el PP solo creció en un diputado mientras que los ultras salieron reforzados de las urnas y redoblaron sus exigencias.
Vox no se abstendrá y solo votará a favor con un acuerdo
No ha habido ningún cambio de última hora y los once diputados de Vox han votado en contra, tal como minutos antes había anunciado su portavoz, Óscar Fernández, que harían. El diputado ha asegurado que su partido se mantendrá en el no a Guardiola hasta que no tenga "certezas y garantías de cumplimiento" del "cambio" que quieren para esta comunidad. Hay un acuerdo, será un sí; si no lo hay, pues será un no; y ahora mismo, como usted sabe, señora Guardiola, no hay ningún acuerdo", ha señalado Fernández Calle durante el debate de investidura, que ha aseverado que "por lo tanto, Vox no apoyará a la candidata del Partido Popular". En este sentido, ha advertido que si la popular quiere su apoyo "para hacer exactamente lo mismo que en los últimos tres años", su respuesta será "un no rotundo", y después ha reiterado que su partido necesita "certezas" y "garantías" de que se "llevará a cabo lo que no se ha llevado a cabo en Extremadura". En la nueva votación de este viernes, Vox votará a favor o en contra de Guardiola, pero no se abstendrá, según han anunciado.
Después de mantener la mano tendida y mostrarse optimista ante la posibilidad de llegar a un acuerdo con Vox, Guardiola ha asegurado que no entiende por qué todavía no han podido cerrar el pacto, insistiendo en que este acabará llegando. Desde Madrid, la dirección nacional del partido ha intentado pinchar a los ultras, reprochándoles que hayan votado en el mismo sentido que los socialistas. Si el viernes la segunda votación también fracasa, se abrirá un plazo de dos meses para que un nuevo candidato, que puede ser la misma Guardiola, sea investido. Si este margen se agota sin acuerdo, la presidenta en funciones tendrá que convocar unas nuevas elecciones, que se celebrarían en junio.