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"Hagan lo correcto porque la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que se imaginan". Pedro Sánchez subió este viernes por sorpresa al atril del Congreso y soltó una frase perfectamente medida antes de que PP, Vox y Junts tumbaran los dos decretos de vivienda. Y es este enigmático "antes de lo que creen" lo que hoy resuena con más fuerza en el trasfondo de las portadas. Buena parte del hemiciclo lo interpretó como una advertencia electoral y, según fuentes del entorno del presidente recogidas por El País, el adelanto inmediato está realmente sobre la mesa, aunque Sánchez todavía no ha tomado la decisión definitiva. De momento, el presidente español se toma el fin de semana. Pero no solo para pensar. También para mirar a la calle. En la Moncloa quieren medir hasta dónde llega la indignación por la crisis de la vivienda y, especialmente, la fuerza de las movilizaciones antes de decidir si el lunes pulsa el botón electoral. Si lo hiciera, la primera fecha posible sería el 29 de noviembre. Algunos ministros y dirigentes socialistas ya defendían antes de la votación que una derrota de los decretos debía abrir la puerta a las urnas, e incluso había voces partidarias de esperar precisamente a ver la afluencia a las manifestaciones de este fin de semana.

Es aquí donde aparece un concepto que puede marcar las próximas horas: la actualidad política ha pasado del "decreto Maricarmen" al "momentum Maricarmen". El desahucio de la anciana de 87 años convirtió una crisis estructural que llevaba años hirviendo en una explosión política y social; después llegaron las manifestaciones, la acampada y los dos decretos del gobierno español. Ahora que el Congreso los ha tumbado, una parte del PSOE ve en esta indignación una posible ventana electoral. No porque el resultado esté garantizado —eso solo lo decidirían las urnas—, sino porque considera que el conflicto de la vivienda ha modificado el terreno político sobre el que se disputaría una campaña.

Porque esto es lo que ha cambiado en solo 24 horas. Hasta el viernes, la pregunta era si Junts salvaría los decretos. Este sábado, la pregunta es otra: si Pedro Sánchez intentará convertir la derrota parlamentaria en el pistoletazo de salida de una campaña electoral. Los decretos Maricarmen han muerto en el Congreso, pero el movimiento que desencadenaron sigue vivo en la calle. Y Sánchez se dispone a pasar todo el fin de semana comprobando si este "momentum Maricarmen" es lo suficientemente fuerte para llevar a España a las urnas. El Gobierno y sus socios de coalición ya empiezan a trasladar esta batalla al terreno electoral. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha advertido que las próximas elecciones serán "un referéndum sobre la vivienda" y ha avisado que los diputados que han votado contra los decretos lo pueden "pagar muy caro" en las urnas. Antes de la votación ya había asegurado que quien diera la espalda al "clamor social" lo acabaría pagando también electoralmente. Es, de hecho, la traducción más explícita de este cálculo que sobrevuela la Moncloa: convertir la indignación por la vivienda en movilización política. 

Y las portadas de este sábado parecen escritas casi con una misma palabra: sopesar. El País abre con "Sánchez sopesa llamar a las urnas" y explica que consulta a ministros y dirigentes del PSOE sobre si conviene adelantar las elecciones después del revés parlamentario. También pone negro sobre blanco la fecha del 29 de noviembre y reserva un espacio significativo en la Puerta del Sol: "30 minutos de silencio y gritos de 'vergüenza' en la acampada de Sol". Su fotografía principal, de dos jóvenes siguiendo la votación desde el móvil, ayuda a explicar que la batalla ya no es solo parlamentaria.

La Vanguardia elige prácticamente la misma fórmula: "Sánchez sopesa un adelanto electoral después del portazo de Junts". El diario pone el acento en los posconvergentes: el grupo de Puigdemont consuma el voto contrario, el presidente consulta con sus colaboradores si ha llegado la hora de los comicios y PSOE, Sumar, Podemos y ERC cargan contra Junts. La Moncloa, añade la portada, también espera comprobar el apoyo social a las protestas del fin de semana. La decisión de Junts se mantuvo hasta el final a pesar de las negociaciones y la presión política y social.

El Periódico completa el trío con "Sánchez sopesa ir a las urnas por la derrota del decreto de vivienda". Vuelve a aparecer destacada la fecha del 29 de noviembre, mientras la portada explica que Junts sumó sus votos a los del PP y Vox para impedir la convalidación. E incorpora un dato revelador del clima que rodea esta decisión: la acampada crece y "ya suma 200 tiendas y una semana de campaña", una acampada que ya clama por una huelga general. La política institucional mira inevitablemente de reojo lo que pasa fuera del Congreso.

El Ara cambia el verbo, pero no el mensaje: "Sánchez valora ir a elecciones después del no de Junts, el PP y Vox a los decretos". El presidente, explica, "se toma el fin de semana para calibrar la respuesta ciudadana y la oportunidad electoral". Es probablemente la formulación que mejor resume este sábado: respuesta ciudadana y oportunidad electoral, las dos variables que Sánchez deberá poner en la balanza antes de decidir qué hace con la legislatura.

La prensa de Madrid va más allá. El Mundo titula "Sánchez alimenta las elecciones después de su fracaso final en vivienda" y presenta la derrota de los decretos como el posible cierre de una legislatura que considera estéril. Según la misma portada, Sánchez sondea a ministros y dirigentes socialistas y espera las manifestaciones del fin de semana antes de tomar una decisión. La Razón, aún más contundente, asegura: "Sánchez y su núcleo buscan el adelanto: 'La suerte está decidida'", y dice que los principales ministros le empujan a pulsar el botón electoral.

El ABC, en cambio, recupera una imagen muy vinculada a Sánchez: "Sánchez repite el embrollo de los cinco días de reflexión". El diario compara este fin de semana con la pausa que el presidente se tomó en abril de 2024, después de que un juzgado abriera diligencias contra su mujer, Begoña Gómez. Ahora, según la portada, su entorno da por hecho el adelanto electoral, mientras Sánchez evita aclarar sus intenciones y espera comprobar "el pulso de la calle". Es el diario que más explícitamente vincula la situación actual con aquellos cinco días en que Sánchez llegó a plantearse si continuaba al frente del gobierno.

En Catalunya, El Punt Avui prefiere quedarse un paso antes de las urnas: "Tumbados los decretos de la vivienda". La fotografía de Sánchez de espaldas, junto a Jordi Turull, lo explica casi todo sin necesidad de metáforas: los votos del PP, Vox y Junts han torpedeado las medidas y han dejado al presidente valorando la convocatoria electoral.

Pero hay una ausencia significativa en las portadas: casi ninguna recoge el duro mensaje de Carles Puigdemont después de la votación. El líder de Junts acusa a Sánchez de haber asumido —e incluso premeditado— la derrota parlamentaria porque le podía resultar rentable electoralmente. Puigdemont sostiene que PSOE y PP no están discutiendo solo sobre vivienda, sino también sobre "los votos", "el relato" y el beneficio político que pueden sacar de ello. Es justamente la lectura inversa del "momentum Maricarmen": aquello que en la Moncloa puede verse como una oportunidad para capitalizar el malestar social, Junts lo presenta como una maniobra calculada para llevarlos al banquillo de los acusados ante el electorado.

En las portadas catalanas, sin embargo, sí que hay otro protagonista inevitable: las fuertes lluvias que han vuelto a castigar las Terres de l'Ebre y el Montsià. Los diarios reservan espacios destacados, con imágenes de los efectos de la lluvia y del dispositivo de emergencia. No podía ser de otra manera después de un episodio que ha dejado inundaciones, rescates, carreteras afectadas y numerosas incidencias en una zona que vuelve a mirar al cielo con preocupación. En medio del ruido político por la vivienda y las elecciones, el temporal recuerda que la actualidad del país también pasa, y mucho, por el sur de Catalunya.

'El País'
'La Vanguardia'
'El Periódico'
'ARA'
'El Mundo'
'La Razón'
'ABC'
'El Punt Avui'