Las próximas elecciones en el Parlament de Catalunya se celebrarán no más tarde del 31 de marzo del 2025, pero Pere Aragonès ya hace tiempo que reitera que acabará la legislatura y convocará los comicios en febrero del próximo año. El presidente de la Generalitat ha vuelto a hablar este jueves, en el transcurso de una entrevista en el Cafè de Idees de RTVE (La 2 y Radio 4), en la que ha descartado categóricamente un govern de ERC con el PSC, pero, en cambio, ha dejado abierta la puerta al retorno de Junts al Ejecutivo. Cuestionado por Gemma Nierga si no descarta volver a pactar con Junts para formar govern, Aragonès ha respondido que "siempre necesitaremos hacer acuerdos en el ámbito del Parlament y hay muchos ámbitos en que coincidimos con Junts. En la vida, descartar se pueden descartar muy pocas cosas", sin embargo, cuando se le ha interpelado si tampoco descarta un posible pacto con los socialistas catalanes, el president de la Generalitat ha dicho que "tenemos unos modelos muy diferentes" y que, por lo tanto, sí que descarta que pueda haber un acuerdo para formar gobierno con el PSC. "Sí, pues mire, esta si la descarto", ha respondido el presidente.
Conversaciones por los presupuestos
El acuerdo entre ERC y el PSC sí ha llegado, en cambio, a la hora de pactar los presupuestos. El presidente ha explicado que también tiene conversaciones abiertas con Junts per Catalunya y en Comú Podem para las cuentas del 2024, y que también han hablado con la CUP. El president de la Generalitat cree que con quien tienen más posibilidades de llegar a un acuerdo es con los comuns, pero necesitan encontrar un punto de acuerdo con el proyecto de Hard Rock: "Seguiremos insistiendo con todos los grupos. Hasta el último minuto". Con todo, Aragonès no acaba de entender que el año pasado contara con el apoyo de los comuns y que, en cambio, para los presupuestos de este año hayan condicionado su apoyo a la retirada del proyecto del Hard Rock. "Los Comunes tienen una posición. Hacen referencia a unos acuerdos del año pasado y este no hay ningún euro, ningún acuerdo. Hay un incremento de recursos que se puede perder", ha dicho el presidente.
El escollo del Hard Rock
En este sentido, Aragonès ha reconocido que "no sé si el Hard Rock se acabará haciendo o no" y ha defendido que "no se puede revertir arbitrariamente" el procedimiento privado para impulsar el proyecto. El presidente ha recordado que hay una sentencia del TSJC para rehacer el Pla Director del Hard Rock que el Govern tiene que cumplir, y añade que tienen cuantificado el coste de echar el proyecto atrás: "Nos tendríamos que enfrentar a unas reclamaciones. El promotor tiene unas expectativas y tienen unos derechos". Aragonès argumenta que en el 2024 no se pondrá "ni una sola piedra" al proyecto de Hard Rock y defensa que a los presupuestos de la Generalitat no destinan ni un euro: "El presupuesto que se votará dentro de quince días no es Hard Rock. No contiene ni un euro relativo a este proyecto y sí a Salud, en el ámbito educativo, para la sequía, la Investigación científica, la Industria y lengua y cultura catalanas".
La mesa de diálogo
Por otra parte, Aragonès también ha hablado sobre la mesa de diálogo con el Gobierno español y ha asegurado que la previsión es hacerla antes de Semana Santa. Ha defendido al presidente que "tiene que ser con contenido" porque fotografías ya hay muchas. "Una mesa de negociación vacía no me sirve. El objetivo es avanzar, no hacer una foto", ha insistido. De momento, no hay una fecha fijada.
Otros temas que ha salido en la entrevista son la ley de amnistía y las protestas de los payeses. En relación con la primera cuestión, Pere Aragonès se ha mostrado optimista, ha afirmado que ya hay un "acuerdo político" y, por lo tanto, ha defendido que "el acuerdo técnico tiene que ser posible". En este sentido, ha afirmado que no entendería que Junts votara en contra de la ley. Preguntado por si tiene previsto reunirse con Carles Puigdemont para desencallar un acuerdo sobre la amnistía, Aragonès ha respondido que "si va de una conversación entre dos personas, este no será el problema" pero ha añadido que "ahora no estamos aquí".
Con respecto a los agricultores, el presidente ha asegurado que el Govern ha decidido las políticas de acuerdo con el sector, también ha recordado que hay cuestiones que se protestan que, "desgraciadamente", no dependen de la Generalitat, sino de la Unión Europea o del Gobierno español, y ha lamentado las protestas que se han producido delante del domicilio del conseller de Acció Climàtica, David Mascort, al que ha dado todo su apoyo.
