Page se desmarca de la teoría del complot del PSOE y da su apoyo a la justicia y la policía

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vuelto a poner en duda este domingo la teoría imperante entre sus compañeros de partido respecto a las investigaciones judiciales sobre corrupción que salpican al PSOE y ha defendido la labor de la justicia y la policía y otras instituciones del Estado. Durante su intervención en el acto por el Día de Castilla-La Mancha que se ha celebrado en Cuenca, García-Page ha argumentado que el hecho de que "algunos tengan problemas no significa que España sea un estado fallido; este país funciona", y ha apuntado que funciona especialmente "cuando tiene que autocorregirse, cuando salen noticias graves que afectan a la honestidad".

García-Page ha mostrado un "apoyo cerrado" a aquellos "que sufrís un ataque simple y llanamente por hacer vuestro trabajo", y ha mencionado a la Justicia, la Fiscalía, las fuerzas armadas, la Guardia Civil o la Policía Nacional. El presidente de Castilla-La Mancha ha apelado a mantener una defensa "a ultranza" de las instituciones, que es "la primera obligación de un político", y ha subrayado: "La verdad no admite muros de ningún tipo".

El discurso de Page choca con las últimas declaraciones de sus compañeros de filas en el Partido Socialista, que durante estos días han apuntado que las últimas noticias sobre la posible corrupción y tráfico de influencias en el seno de la secretaría de organización del PSOE o sobre miembros destacados del partido como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero serían toda una "operación de la derecha" para "derribar" el ejecutivo que lidera Pedro Sánchez. El mismo presidente del Gobierno ha manifestado este domingo, desde el Congreso de las Juventudes Socialistas de España, que se mantiene en su intención de seguir al frente del ejecutivo hasta 2027 y "más allá" ante una "oposición tramposa" que busca "derribar el ejecutivo" con "malas artes". 

Quien también se ha desmarcado de la línea argumental que se está esgrimiendo públicamente desde el PSOE y el Gobierno ha sido Ramón Jáuregui, histórico dirigente socialista y exministro de la Presidencia entre los años 2010 y 2011, precisamente, con Zapatero de presidente del Gobierno. En un artículo en El Correo, Jáuregui ha reclamado a su partido "un congreso extraordinario urgente para recuperar el debate interno". El exsecretario general de los socialistas vascos confiesa su preocupación y "aturdimiento" por "tal cúmulo de acusaciones" que, independientemente de cómo acaben, ha dicho, hacen un daño corporativo "enorme". En la misma línea se expresa el alcalde de León y secretario general de la agrupación de la cual es militante Zapatero, José Antonio Díez, que, en declaraciones a El País, asegura que "el problema del partido es de rumbo, y por eso pido un congreso extraordinario"

Illa y Puente defienden a Sánchez y apuestan por el complot

El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha salido en defensa de Sánchez este domingo. Desde la Fiesta de la Rosa del PSC en Constantí, ha asegurado que los socialistas no tienen "miedo" de la justicia y ha erigido a Sánchez en un "referente moral" para Europa a pesar de la semana "complicada" que ha vivido el partido. El presidente del grupo socialista en el Parlament, Ferran Pedret, definió el sábado las revelaciones como una "operación de asedio" contra el mandatario español en una entrevista en Ràdio 4 y lo equiparó a los procesos vividos por Lula da Silva en Brasil y António Costa en Portugal, que acabaron en una absolución y archivado, respectivamente.  

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha seguido también en su tesis, manifestada estos días después de la imputación de Zapatero y la actuación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede socialista en la calle Ferraz. A su parecer, se están usando "métodos no democráticos" para intentar desbancar al ejecutivo socialista. Concretamente, Puente ha criticado, en un mensaje publicado en la red social X, la doble vara de medir de quienes "se rasgan las vestiduras" por "lo que salta a la vista" y "silban" cuando el PP habla de "posible pucherazo" en las últimas elecciones generales. "Cuestionar la intencionalidad de algunas investigaciones, gravísimo. Cuestionar la limpieza de nuestro sistema electoral, ya tal", ha ironizado el ministro.

Sumar pide explicaciones y Podemos da la legislatura por terminada

Los socios de coalición de Sánchez insisten en pedir explicaciones a Pedro Sánchez. El ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, cree que hay una "operación para tumbar el Gobierno" desde "el inicio", si bien advierte al líder socialista que esto no puede servir para mirar "hacia otro lado" ante las causas judiciales que le salpican. "Hay cosas graves y, por lo tanto, se deben asumir responsabilidades", remarca Urtasun, que incide en el hecho de que el PSOE no se puede escudar diciendo que "todo es lawfare".

Desde Podemos, Irene Montero ha asegurado, sin embargo, que el ejecutivo está "enterrado" y la "legislatura agotada" porque "no han resuelto los problemas de la gente" y añade que la corrupción es solo "la guinda" porque "hace pasar vergüenza a la gente". Por su parte, el PP vuelve a señalar este domingo la responsabilidad de los socios de investidura de Sánchez. "Son ellos", ha dicho Alma Ezcurra, en referencia al PNV y Junts, "los que tuvieron un papel activo en la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa y, por lo tanto, son ellos los que deben tomar un papel activo para decidir que Pedro Sánchez salga".