Orriols rechaza delegar Seguridad y dice que la elección del tribunal de su hija no fue aleatoria

La alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, ha salido al paso de la polémica por la incorporación de su hija como agente de la policía local y ha defendido que su actuación se ha ajustado a la legalidad y a los procedimientos habituales. En una comparecencia ante los medios sin preguntas, la también líder de Aliança Catalana ha rechazado delegar las competencias de Seguridad, tal como le ha reclamado Junts, y ha asegurado que la designación del tribunal calificador "no es aleatoria".

Orriols ha querido dejar claro que no ha habido ninguna voluntad de favorecer a su hija. "En todos los procesos que afectan a la policía local, los tres miembros del tribunal siempre son tres mandos del cuerpo; por lo tanto, no ha habido ninguna intencionalidad de beneficiar a nadie, tal como insinúa la oposición", ha afirmado. En este sentido, ha remarcado que se ha actuado "con la misma dinámica y normalidad de siempre" y ha invitado a quien dude a impugnar el proceso.

El aumento de plazas, una "demanda" del propio cuerpo policial

La alcaldesa ha justificado la convocatoria urgente de plazas asegurando que respondía a una demanda del propio cuerpo policial, que sufre falta de efectivos para cubrir bajas y periodos de vacaciones. Asimismo, ha defendido que se ha mantenido al margen del proceso selectivo: "No puedo perjudicar ni beneficiar a nadie sirviéndome de mi cargo, y es exactamente lo que he hecho. Me he mantenido al margen, tal como marca la ley". En cuanto a su firma en el decreto de designación del tribunal calificador, Orriols ha insistido en que forma parte del procedimiento ordinario y que no implica ninguna intervención directa en la selección. "Quien tenga la menor duda sobre el proceso, que lo impugne", ha reiterado.

En paralelo, la alcaldesa ha descartado delegar las competencias de Seguridad a otro concejal, como le ha pedido Junts per Ripoll para evitar un posible conflicto de intereses. Orriols ha respondido directamente al portavoz del grupo, Ferran Raigon, recordando que la policía local depende directamente de alcaldía: "¿Quiere que renuncie a la alcaldía? A mí de aquí solo me sacarán los ripolleses".

Por su parte, Junts per Ripoll ha defendido que su petición no cuestiona "en ningún caso la profesionalidad, la capacidad ni los méritos de la nueva agente", sino que busca preservar la confianza ciudadana y evitar cualquier sombra de duda. Según Raigon, "cuando un familiar directo pasa a formar parte de un cuerpo municipal del cual la alcaldesa es la máxima responsable política, es imprescindible garantizar la máxima imparcialidad y ejemplaridad institucional".

El grupo municipal ha anunciado que estudiará a fondo la documentación del proceso selectivo y ha puesto el foco en el decreto firmado por Orriols el 29 de junio, mediante el cual se convocaba a los aspirantes y se nombraba el tribunal, recordando que el plazo de presentación de candidaturas había finalizado el 23 de junio. En este sentido, Junts solicitará acceso al expediente completo y pide aclarar si se cumplió el deber legal de abstención.