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Nuevo choque dialéctico entre ERC y Junts per Catalunya en Madrid. El portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, ha cargado contra los dirigentes de Junts a raíz de su saludo al papa León XIV y la petición para que utilice el catalán en los actos en la Sagrada Família. En un mensaje en X, Rufián ha rebajado la importancia del episodio y ha ironizado sobre su repercusión mediática: "Se viene turra. Un acto absolutamente anodino y vacío de contenido va a llenar durante días los digitales y tertulias del circuito mediático catalán". Según el diputado de ERC, se trata de "nacionalismo banal pero efectivo".

El dirigente republicano ha ido más allá y ha vinculado este tipo de acciones con la estrategia política de Junts en el Congreso: "Luego a votar con el PP y VOX, eso sí. Puro secuestro mental convergente", ha espetado. Las palabras de Rufián han provocado una respuesta inmediata de varios dirigentes de Junts. El diputado en el Congreso Josep Maria Cruset le ha reprochado una actitud recurrente y le ha acusado de menospreciar el catalanismo: "No importa cuándo lo leas: defender siempre España; menospreciar a quien defiende Catalunya y el catalán; atacar a Junts… Todo con una finalidad: gustar a los españoles".

En la misma línea se ha expresado la también diputada Marta Madrenas, que ha criticado el tono de Rufián: "¡'Turra' la tuya, y siempre castellana, contra quienes defendemos, siempre y en todas partes, el catalán! Ya te hemos entendido hace rato. Qué plomo". Por su parte, el portavoz de Junts en el Senado, Eduard Pujol, ha defendido la actuación de su partido con ironía: "Gracias por dejarlo tan claro. Efectivamente, hemos hecho lo que tocaba. Se llama 'frío de pies'".

El origen de la polémica

La controversia tiene su origen en la visita del papa León XIV a Madrid. Durante su llegada al Congreso de los Diputados, la líder de Junts en la cámara baja, Míriam Nogueras, y el propio Pujol aprovecharon para dirigirse directamente al pontífice y pedirle que utilice el catalán, especialmente en la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família.

Nogueras, en inglés, le transmitió: "Hablar la lengua de la tierra que le acoge es un bonito acto de respeto y amor", mientras que Pujol, en italiano, reforzó el mensaje con argumentos parecidos. La dirigente juntaire también se presentó como catalana y expresó el deseo de que el Papa disfrute de su visita "a Catalunya, mi nación". El gesto ha sido interpretado de manera desigual dentro del independentismo. Mientras Junts lo reivindica como una defensa del catalán en un escenario internacional, ERC lo considera un episodio sobredimensionado sin contenido político real.

El discurso posterior del Papa en el Congreso, centrado en la necesidad de combatir la polarización y defender la acogida, también evidenció diferencias: los diputados de Junts se limitaron a un aplauso de cortesía, lejos de la ovación prolongada del resto de los grupos.