Junts rechazará la toma en consideración de la proposición de ley impulsada por ERC para crear un Consorcio de Inversiones compartido entre el Estado y la Generalitat. La portavoz del partido en el Congreso, Míriam Nogueras, ha defendido que, aunque la iniciativa parte de un diagnóstico acertado —la falta de inversiones del Estado en Catalunya—, la solución planteada no es la adecuada. Según ha criticado, en lugar de exigir el pago de los recursos pendientes, se propone la creación de un ente que quedaría bajo control de Madrid. Nogueras ha insistido en que no hace falta ningún nuevo organismo para evidenciar el déficit inversor y ha reivindicado que el poder de decisión debe recaer en Catalunya. En este sentido, ha advertido que el país “no necesita más chiringuitos”, sino que se cumplan los compromisos de inversión ya adquiridos.
Con el voto en contra de Junts —confirmado por fuentes del partido—, la iniciativa no suma los apoyos necesarios para prosperar. PSOE y Sumar le dan apoyo, mientras que PP y Vox se oponen. El PNB, por su parte, opta por la abstención al considerar que la propuesta no es lo suficientemente adecuada y genera dudas. Los populares han defendido que lo que hace falta son inversiones reales y no nuevos organismos, mientras que Vox ha acusado a ERC de promover mecanismos que favorecen pactos políticos opacos. Ya hace unas semanas que los juntaires apuntaban que rechazaría la propuesta, ya que consideraban que es una "coartada" para que los republicanos aprueben los presupuestos de la Generalitat. "Es un órgano que no resuelve el déficit estructural de Catalunya", apuntaba el portavoz juntaire, Josep Rius, hace unos días. El dirigente juntaire también argumentó que se podría hacer un cheque directo a la Generalitat de todo el dinero que no se ha acabado aplicando a Catalunya a finales de año y considera que con este órgano el Gobierno seguirá teniendo la última palabra.
ERC defiende la propuesta
Desde ERC, la diputada Inés Granollers ha argumentado que el consorcio serviría para mejorar infraestructuras clave en Catalunya, como Rodalies o la estación de la Sagrera. Ha defendido que se trata de una solución estructural y de una herramienta útil para el país, no de una propuesta simbólica. También ha remarcado la necesidad de que la Generalitat participe activamente en la planificación y ejecución de las inversiones estatales, insistiendo en que la iniciativa no responde a criterios identitarios.
El proyecto acordado entre el Govern y ERC prevé la creación de un consorcio con una sociedad mercantil propia, encargada de licitar obras, elaborar planes plurianuales y aplicar medidas correctoras si no se ejecuta al menos el 95 % de las inversiones previstas. Esta iniciativa formaba parte del pacto de investidura entre PSC y ERC, que contemplaba un órgano paritario entre Estado y Generalitat para gestionar las inversiones en Catalunya.
