Noemí Llauradó (Diputació de Tarragona): "Tenemos una red de movilidad que no está a la altura del s.XXI"
Noemí Llauradó (Diputació de Tarragona): "Tenemos una red de movilidad que no está a la altura del s.XXI"

Noemí Llauradó i Sans (Reus, 1978) es la presidenta de la Diputació de Tarragona, que engloba los 185 municipios de las diez comarcas repartidas entre el Baix Penedès, el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre. La también vicealcaldesa del Ayuntamiento de Reus afronta la recta final del mandato, con el que pondrá punto final a su trayectoria en política local, después de dos legislaturas al frente de este organismo, que define como "el ayuntamiento de los ayuntamientos" y tres en gobiernos de coalición en el consistorio de su ciudad. Llauradó, que sitúa la vivienda y la emergencia climática como los grandes retos de su demarcación mientras reclama una movilidad a la altura de estas diez comarcas, da el salto a Madrid como candidata de ERC al Senado por Tarragona en las elecciones del 29 de noviembre. Los republicanos consiguieron un escaño en esta cámara en las últimas elecciones.

Entrevista a Noemí Llauradó / Foto: Montse Giralt
Noemí Llauradó en el plató de 'ElNacional.cat' / Foto: Montse Giralt

¿Cómo explicaría la labor de las diputaciones a quien no las conoce?
Siempre acabo definiendo las diputaciones como el ayuntamiento de los ayuntamientos. Son nuestro principal destinatario y les ayudamos no solo económicamente, sino también con asistencias técnicas y jurídicas, de contratación… Nuestra principal razón de ser son los municipios más pequeños, porque son los que tienen menos recursos, tanto económicos como humanos. Nosotros suplimos esta carencia para que puedan hacer sus políticas públicas como cualquier otro municipio más grande. Con todo, no nos ceñimos solo a apoyar a los ayuntamientos, sino que tenemos también servicios propios. Por ejemplo, tenemos una red de carreteras de un millar de kilómetros que tenemos que mantener, tenemos que reformar, tenemos que renovar, siempre con criterios de sostenibilidad, de seguridad… La Diputació de Tarragona se ha especializado mucho en cultura y educación, con conservatorios, escuelas de música y de educación especial en Reus, Tarragona y Tortosa. Otra tarea importante es apoyar a las entidades de todo tipo, deportivas, sociales y culturales, para que puedan hacer actividades e inversiones.

Empezamos diciendo que sería el mandato de la sequía y hemos acabado con lluvias torrenciales

A menudo se habla de tres grandes retos en el conjunto del país: la crisis de la vivienda, la movilidad y los efectos de la emergencia climática. ¿Cómo se viven en Tarragona?
Son compartidos, claro. El cambio climático ya es la nueva realidad climática. Y va desde la gestión de los incendios forestales a las riadas, pasando por la sequía. Empezamos el mandato, en 2023, diciendo que sería el mandato de la sequía. Después nos recuperamos con una serie de lluvias, que han llegado a ser torrenciales y han provocado perjuicios. Es aquello de "en mi país la lluvia no sabe llover". Con este nuevo contexto, se debe apoyar a los municipios para que puedan reponer todo aquello que se les ha dañado a raíz de incendios o de las lluvias. Llevo dos mandatos al frente de la Diputació y las líneas de subvenciones que teníamos en 2019 han aumentado exponencialmente porque sabemos que estas necesidades van creciendo y la previsión sigue siendo esta. De cara a los presupuestos del próximo año, sabemos que las líneas de ayudas se deben nutrir más de lo que habíamos previsto en el pasado mandato.

Los municipios de la demarcación de Tarragona han sido especialmente afectados por las riadas. ¿Desde la Diputació tienen algún plan específico?
Las bases definen muy claramente cuáles son los requisitos para poder acogerte a las ayudas. Antes solo hablábamos de fenómenos como las riadas, lluvias torrenciales o grandes vendavales que pudieran dañar bienes de dominio público. Ahora también hemos añadido los causados por incendios. Podríamos pensar que estos no son resultado del cambio climático, pero sí, con un aumento de las temperaturas que seca los terrenos. Somos muy conscientes de que la sequía volverá a nuestra casa y lo que debemos hacer es planificar con suficiente antelación y disponer de las infraestructuras necesarias para que la ciudadanía no tenga que sufrir sus inconvenientes. Pienso, por ejemplo, en L'Espluga de Francolí, donde tuvieron que llevar agua en camiones cisterna. Entonces hicimos inversiones con otras instituciones donde colaboramos como Diputació con recursos económicos, pero también técnicos. Además, también tenemos una herramienta de cooperación para los 185 municipios de las diez comarcas de la demarcación, llamado Impuls Dipta.

Con las alertas, lo más importante es garantizar la seguridad de la ciudadanía, pero se debe precisar al máximo

Hace unos meses hubo polémica por el uso del sistema de alertas ES-Alert. En algunos de los aguaceros en el Camp de Tarragona la población no recibió, a pesar de las inundaciones. ¿Cómo ve el uso de esta herramienta?
Lo más importante es garantizar la seguridad de la ciudadanía. Dicho esto, creo que, hoy en día, en el siglo XXI, se debe intentar precisar al máximo, acotar mucho más las zonas afectadas por un episodio extraordinario. Es verdad que, según cómo, estos avisos generan un impacto en el día a día de las familias. Sobre todo en las escuelas: “No llevéis a los niños a clase, ahora llevadlos, ahora volved…”. Se debe tener en cuenta el impacto que puede tener en las familias o en la actividad económica que queda parada. Los ayuntamientos sí que nos han trasladado, como Diputació, que hay que gestionarlo con un cierto equilibrio. Alertar cuando hay que alertar y precisar al máximo. Al mismo tiempo, se entiende que se quiera actuar con prevención y más teniendo en cuenta las desgracias que se han vivido, por ejemplo, en el País Valencià.

Entrevista a Noemí Llauradó / Foto: Montse Giralt
Noemí Llauradó, presidenta de la Diputació de Tarragona / Foto: Montse Giralt

La crisis de la vivienda es transversal y está ligada a la movilidad y al trabajo

Se habla mucho de la crisis de la vivienda en el conjunto de Catalunya, con las generaciones más jóvenes que no se pueden emancipar por la falta de poder adquisitivo, el precio del alquiler y de compra. ¿Cómo se vive esta situación en su demarcación?
La crisis de la vivienda es transversal. En las ciudades más grandes con unos precios elevados tanto de los pisos de alquiler como de propiedad. Pero en los municipios pequeños nos encontramos con casas vacías y que no se ponen a disposición de las personas que querrían quedarse a vivir en los pueblos. La crisis de la vivienda también está ligada con otros dos aspectos fundamentales: la movilidad y el trabajo. Se trata de alinear las tres patas del taburete, esta sería la clave. Si las personas pudiéramos trabajar donde vivimos, no nos tendríamos que desplazar y la vivienda sería más asequible. El tema es transversal. Quizás también nos tendríamos que plantear que, en determinados trabajos donde se pueda, se permitiera el teletrabajo.

Moverse cada día es una aventura, una epopeya y la gente está cada vez más cansada: no funcionan los trenes y las autopistas están colapsadas

La movilidad es uno de los grandes retos de la demarcación.
Sí, y no solo para ir a Barcelona, sino entre municipios. Cada día es una aventura, una epopeya, y la gente cada vez está más cansada. No funcionan los trenes, las autopistas están colapsadas, hay accidentes… es una cuestión de país. La Diputació de Tarragona colabora con otras administraciones competentes para encontrar una solución a estos problemas. Tenemos la Mesa de la Movilidad, dirigida a los usuarios de una red que no está a la altura de lo que debería tener la ciudadanía en el siglo XXI. Se trata de ir haciendo propuestas, todas en positivo, y siendo consciente de que hacen falta más recursos. Y las elevamos al Departamento de Territorio para que sea consciente de que la cuestión de la movilidad no la tenemos resuelta desde hace demasiados años. Esto tiene efectos individualmente, con personas que tienen que ir al médico, a estudiar, a trabajar o que se tienen que desplazar por ocio. Pero también tiene un impacto en el desarrollo económico y social en este territorio, que pierde muchas oportunidades por no estar bien conectado.

¿Qué reclamáis desde la demarcación en materia de movilidad?
No se trata solo de una cuestión ferroviaria. También está el servicio de autobuses. Hay muchos municipios que solo tienen un bus al día para ir a Reus o a Tarragona. O necesitas una hora y media o dos para moverte, por ejemplo, de El Vendrell a Reus en transporte público. Esto te lo hace descartar a pesar de que es el más sostenible. La gente de los pueblos pequeños no se plantea moverse en transporte público y apuestan por el vehículo privado o por alquilar un piso en un municipio que en coche está a media hora. Es un reto de país que se tiene que planificar bien, con una visión a largo plazo y cooperando en positivo con todas las administraciones y el sector privado. El día a día de la gente lo ocupan cuestiones tan básicas como poderse mover de un lugar a otro para ir a estudiar o a trabajar. Hace falta que, si eres de Falset y tienes un hijo que quiere estudiar en Reus, no te tengas que plantear alquilar un piso cuando podrías ir perfectamente con un bus o un tren. Esto debería ser del todo factible.

La gente de los pueblos pequeños no se plantea moverse en transporte público

¿Han trasladado alguna propuesta concreta al Govern de la Generalitat?
La Diputació es un ente supralocal y lo que hacemos es recoger las peticiones, demandas, sugerencias, propuestas y quejas de los municipios, que, a su vez, las recogen de la gente. Los entes locales son la primera puerta a la que llama un ciudadano, y, si no, que se lo pregunten a los alcaldes de los pueblos que trabajan 24 horas al día, 365 días al año. Evidentemente, nosotros nos hacemos eco de aquello que municipios y ayuntamientos ya han trasladado a la Generalitat y al Estado. Y queremos que haya más trenes, que estén en condiciones, que lleguen a hora, que haya más frecuencias y que sean razonables. ¿Para qué sirve un tren que llega a las 11 h de la mañana cuando lo más normal es que llegue un poco antes de entrar al trabajo o a la facultad? 

Otra infraestructura clave en su demarcación es el aeropuerto de Reus, que este año ha incrementado su volumen de pasajeros en un 8% y ha superado los 1,2 millones en nueve meses. ¿Qué valoración hacen? ¿Hay que ir más allá?
Desde el Patronato de Turismo de la Diputació tenemos la Mesa del Aeropuerto, donde también hay representantes de los diferentes municipios, cámaras de comercio y el resto de administraciones. Esta mesa promociona nuestros destinos turísticos, que son la Costa Daurada y las Terres de l'Ebre. El aeropuerto es una infraestructura vital para captar a estos viajeros, que vienen tanto para hacer turismo como para participar en reuniones o congresos. Es cierto que el sector empresarial nos dice que quizás deberíamos impulsarlo más para que sea un factor clave en el desarrollo económico, para que podamos ir y venir, hacer reuniones, tener más contactos empresariales… Al mismo tiempo, sin embargo, todo esto se va dejando de lado a favor de las vías telemáticas y cada vez hay menos reuniones presenciales. Es importante que los vuelos que tenemos se vayan desestacionalizando y que puedan ser utilizados no solo para el turismo. 

El turismo nos da muchos beneficios y es un elemento muy importante del PIB de la demarcación 

¿Qué importancia tiene este sector en la demarcación de Tarragona? ¿Cómo luchan desde la Diputació por las externalidades negativas que pueda tener sobre el territorio y sus vecinos?
Nos da muchos beneficios y es un elemento muy importante del PIB de la demarcación, pero tenemos diversidad económica: la industria química, la alimentaria, el ámbito de la salud… Por otro lado, más gente quiere decir más usuarios de servicios como la limpieza, seguridad… y los ayuntamientos pueden aplicar la tasa turística para conseguir mejores servicios para la ciudadanía de acogida. Esto es una opción lógica, respetuosa y respetable. Nosotros trabajamos mucho con el sector y somos conscientes de que se debe ir hacia un turismo cada vez más sostenible en el sentido amplio de la palabra: económicamente, social y ambientalmente. Yo solo tengo buenas palabras para el sector turístico de nuestra casa. Están haciendo grandes esfuerzos porque también se lo creen.

¿Cómo se puede mejorar?
Es un sector que da trabajo a muchas familias de nuestra casa y lo que queremos son puestos de trabajo más estables. Por eso, es muy importante que se desestacionalice y que no nos centremos solo en unos meses. En esto, el cambio climático tal vez nos está favoreciendo. El “buen tiempo” favorece que venga más gente, pero debemos ser conscientes de que la gente hace vacaciones cuando los niños tienen vacaciones. Por eso, debemos ir a buscar otros atractivos que vayan más allá del público familiar. Se está hablando mucho del turismo sénior, que tiene un interés por el turismo cultural y de contacto con la naturaleza. Y nosotros tenemos un gran patrimonio artístico, inmaterial y gastronómico. Es necesario que lo sepamos explicar bien y que lo demos a conocer aún más. Esto genera un círculo vicioso que favorece la calidad de vida de la gente que vivimos en estas diez comarcas. 

Entrevista a Noemí Llauradó / Foto: Montse Giralt
La presidenta de la Diputació de Tarragona / Foto: Montse Giralt

Ha ido hablando de la colaboración y la lealtad institucional. Desde los ayuntamientos, ¿cuáles son las peticiones que trasladan al Govern para mejorar su funcionamiento y su día a día?
La financiación. Los ayuntamientos no tienen suficientes recursos para hacer todo aquello que se les pide. Tienen que satisfacer muchos servicios. La ciudadanía los exige, porque una vez que se dice que habrá este servicio, todo el mundo lo exige. Una vez lo tienes, esto se convierte en un derecho adquirido. Cada vez hay más obligaciones. Todo sube: el IPC, los contratos de suministro, los de obras, los salarios de los trabajadores públicos. Esto es bueno, tenemos que subir los salarios si queremos una renta per cápita que nos permita que la economía funcione. Pero todo esto va a cargo de los ayuntamientos que tienen unos presupuestos muy escasos. Las directrices en términos financieros, y económicos, dan mucha más responsabilidad a los ayuntamientos que a la Generalitat o al Estado, en temas de cumplimiento del déficit, de la deuda o de la regla del gasto. Parece que todo se centrifugue hacia los ayuntamientos para que los números cuadren de cara a Europa por parte del Estado, y esto no es justo. Por lo tanto, queremos una mejor financiación para poder cumplir con nuestra ciudadanía. Esto lo digo también como concejala. 

Los ayuntamientos no tienen suficientes recursos para hacer todo aquello que se les pide

Su etapa en el Ayuntamiento de Reus se acaba este mes de mayo, ya que no optará a la reelección. En cambio, da el salto a Madrid, como candidata de su partido, Esquerra Republicana, al Senado. ¿Cómo lo afronta?
Estoy muy ilusionada. Anuncié a principios de año que, al acabar este mandato, dejaría la política municipal después de 12 años en el gobierno de una ciudad grande como es Reus. Entiendo la vida por ciclos y consideraba que tres mandatos eran suficientes. Es necesario que haya renovación, ilusiones renovadas, y tengo la suerte de tener un relevo muy bueno en mi ciudad, el portavoz de ERC, Dani Recasens, que lo hará muy bien y que puede ser un gran alcalde. Y en la Diputació de Tarragona habré estado también dos mandatos. Considero que el trabajo que hemos hecho desde la Diputació de Tarragona y el conocimiento que hemos tenido de todos los municipios, de toda su diversidad, de pisar el territorio, lo puedo poner a disposición ahora de mi país. Ahora, pero en Madrid, a través del Senado, que no deja de ser una cámara territorial. 

Tarragona ha sido noticia porque es una de las circunscripciones con acuerdo entre PP y Vox. Los populares no se presentan al Senado pero Vox sí. ¿Cómo vive esto?
Demuestra que Esquerra es el rival a batir, según el planteamiento que ha hecho Vox de estas elecciones. Para mí, en Catalunya, es muy claro que ERC, el partido que desde sus orígenes ha combatido el fascismo, es quien puede frenar la derecha y la extrema derecha. Aquí, en Catalunya, el voto más útil siempre será ERC. En el Estado, ayudaremos al resto de izquierdas, pero aquí, lo más útil es votar un partido que solo tiene obediencia catalana y que defienda los intereses del país.