La consellera de Educació, Esther Niubó, ha hecho un llamamiento a los docentes para "desescalar la tensión" que hay en la educación catalana, después de la convocatoria de un mes más de huelgas por todo el territorio, y ha insistido en que mantiene la voluntad de diálogo con los sindicatos críticos que no se han sumado al acuerdo de mejora educativa y laboral firmado con CC.OO. y UGT. El Govern se mantiene firme en no renunciar a este acuerdo ni reabrir negociaciones, y su propuesta es que USTEC, Professors de Secundària, la CGT y la Intersindical se sumen a él. Niubó ve margen para que se incorporen eventualmente sus demandas y, según ha afirmado este lunes en declaraciones a Catalunya Ràdio, "son cuestiones que se pueden resolver en el ámbito del despliegue". Sin embargo, recuerda que será "difícil" ir más allá de lo ya pactado sin presupuestos de la Generalitat, que funciona con las cuentas de 2023 prorrogadas y con suplementos de crédito.
Niubó ha defendido que el acuerdo "ambicioso" alcanzado con CC.OO. y UGT es el mejor al que se podía llegar con el actual contexto presupuestario y ha asegurado que supone un avance importante para el sistema educativo "tras años de desinversión": en la cuestión salarial de los docentes, "después de veinticinco años congelada"; en los recursos para la escuela inclusiva y la atención de la diversidad; en la eliminación de las sobrerratios de alumnos por profesor en las aulas de secundaria; o en la reducción de la burocracia que el Departament requiere. En este sentido, ha recordado que supone unos 2.000 millones de euros, el 25% del presupuesto total de la conselleria de Educació, que sientan las bases para crecer más adelante. Según la consellera, los sindicatos críticos con el acuerdo no han hecho una "enmienda a la totalidad" a todo el contenido, sino que dicen que "es insuficiente o poco concreto". "Son cuestiones que se pueden resolver en el desarrollo del acuerdo. Podemos sumar y hablarlo, incluir nuevas cosas", ha abierto la puerta.
La consellera ha lamentado que algunas de las reclamaciones que hacen los sindicatos no firmantes del acuerdo son "de máximos". "La respuesta no puede ser pasar del 30% [del incremento del complemento salarial, lo que se ha pactado con CCOO y UGT] al 100% de incremento, ahora mismo no se puede hacer", ha aseverado en cuanto a la cuestión salarial. Con todo, ha valorado que, si se consiguiera tener otro marco presupuestario, se podría hablar de todo ello y ver "cuáles son los márgenes". Así las cosas, Niubó ha aseverado que están "centrados" en el despliegue del acuerdo firmado y que el objetivo es que el próximo curso ya se note en las aulas la mejora. Con todo, reitera que mantiene la voluntad de diálogo y afirma que hay conversaciones permanentes a pesar de que reprocha a los sindicatos críticos que "se levantaron antes de la mesa" de negociación.
La educación se ha convertido en un foco de inestabilidad para los sucesivos Governs y las turbulencias se han instalado en las aulas. Hay un malestar acumulado y creciente entre el profesorado hacia la gestión del Departament d'Educació y la falta estructural de recursos ante la creciente complejidad social y educativa que encuentran los docentes en clase. Si bien ya hubo protestas el año pasado, los primeros meses de 2026 han estado marcados por una serie de huelgas masivas por parte de maestros, profesores y otros profesionales de la educación, a unos niveles de movilización que no se veían desde hacía décadas. El conflicto continúa vigente y los sindicatos han convocado todo un mes de huelgas más entre mayo y junio. El último detonante ha sido el acuerdo de Educación con CCOO y UGT, que USTEC —el sindicato mayoritario— considera "insuficiente" y pactado a escondidas de la Mesa Sectorial. El colectivo pide recuperar el poder adquisitivo perdido con los recortes de la crisis de 2008 y aumentar y concretar las inversiones. El Ejecutivo de Salvador Illa presentó el pacto como "un acuerdo de país" para dar respuesta a las necesidades de la escuela catalana. Los sindicatos críticos han reclamado reabrir negociaciones, pero el Govern se ha cerrado en banda y pide atenerse a "un principio de realidad y de lo que se puede asumir".
Niubó ve "exagerada" la reacción al plan de los mossos: "No va de patrullar el patio o registrar mochilas"
Por otro lado, Niubó ha comentado nuevamente el plan piloto para desplegar agentes de los Mossos d'Esquadra de paisano en algunos centros educativos que lo han pedido, una medida que ha sido muy polémica. La consellera ha lamentado la reacción "exagerada" y ha recordado que se trata de una prueba piloto con seis agentes en seis zonas educativas escogidas de manera representativa y no una política pública firme. "Se ha vendido una visión de un mosso d'esquadra como si fuera alguien que tuviera que registrar mochilas, controlar patios... no va de eso", ha manifestado. En este sentido, Niubó ha afirmado que la prueba se centra en reforzar la prevención a través de la figura del agente, que conoce la realidad del entorno. Si bien ha reiterado que no hay un problema de seguridad en los centros educativos, ha apuntado que sí que se dan "conflictos", sobre todo fuera de los centros, que impactan en ellos. Así, ha insistido en que los agentes no sustituirán la labor de los maestros o educadores sociales. "Tenemos que poder probar si esto aporta mejoras, si es útil", ha resuelto. Sin embargo, la consellera ha admitido que algunos centros contemplados en el plan han decidido finalmente retirarse, al constatar la dirección que había oposición en el claustro de docentes.