Una vecina de Bigues i Riells (Vallès Oriental) ha iniciado los trámites para cambiar su apellido y el de su madre y se las reconozca como descendientes de Lluís Companys. Se trata de Lídia Jiménez, hija de Montserrat Capdevila, una mujer que murió el pasado mes de agosto a los 86 años y que podría ser la "hija secreta" del expresidente catalán.

Jiménez explica que su abuela y Companys se conocieron en Manresa cuando él se estaba separando de su primera mujer y que, fruto de aquella relación, nació su madre: "Quiero que tenga el apellido que le corresponde". Jiménez asegura que "gracias a toda la documentación que acredita la historia no hará falta exhumar el cadáver".

La historia de Lídia Jiménez y su madre, Montserrat Capdevila, parece sacada de una novela. Desde pequeña, Capdevila siempre había sospechado que en su casa pasaba alguna cosa. "Mi madre no se sentía querida por sus padres y siempre decía que había alguna cosa de su nacimiento que no le encajaba", explica quién dice ser nieta de Companys, que recuerda con tristeza que de niña, su madre lo pasó muy mal. "Le rapaban la cabeza para no tener que peinarla y sufrió maltratos", asegura.

Las piezas del rompecabezas empezaron a encajar hace cinco años cuándo Capdevila sufrió dos ictus y Jiménez, deprimida por el estado de salud de su madre y sin saber como ayudarla, recordó que al morir, su tía abuela le había dejado una caja "vieja y fea" llena de papeles que nunca había mirado. "Me puse a remover documentos y allí descubrí el secreto que tan bien nos habían escondido", comenta.

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Entre los papeles había correspondencia de su tía abuela con varias amigas, pero también dos cartas reveladoras que estarían firmadas por el expresidente Lluís Companys y por el chófer de este. "Descubrí que él era mi abuelo y que mi tía abuela en realidad era mi abuela", detalla.

Siempre según su versión, fruto de aquella relación, la joven que también estaba separada de su marido quedó embarazada de una niña, Montserrat Capdevila. "Tener una hija sin marido en aquella época no estaba bien visto y ella lo quiso tapar", explica Jiménez, que añade que de las cartas se desprende que Companys y Bernardó decidieron que la niña la criara la hermanastra de ella y su marido. "Él les dio 100.000 pesetas para que a la pequeña no le faltara de nada, pero este dinero se esfumó", lamenta.

Según Jiménez, durante los primeros años de vida de Montserrat Capdevila, Companys la habría visitado varias veces: "Mi madre me decía que un señor bien vestido y con zapatos negros y blancos la iba a ver cuándo era una niña", recuerda Jiménez.

Documentación

Al descubrir la historia el año 2013, el Lidio y su madre, que ya estaba muy delicada de salud, hicieron analizar las cartas que el expresidente habría escrito a Maria Antònia Bernardó y certificaron todo el material ante notario.

Jiménez también afirma que dieron cuenta a varias personalidades políticas. De hecho, revela que el año pasado el Govern le entregó a ella y a su madre la copia original del documento que acredita la nulidad del juicio que condenó a muerte a Compañeros el año 1940.

Fuentes del departamento de Jústícia han explicado a la ACN que no tienen constancia de este hecho y han remarcado que próximamente el presidente Quim Torra entregará este documento al nieto legítimo de Companys.