Carlos Westendorp (Madrid, 1937), que fue ministro de Exteriores durante un breve período de tiempo en la última legislatura de Felipe González, ha muerto a los 89 años. Nacido en Madrid y de origen neerlandés, Westendorp había sido secretario de Estado para las Comunidades Europeas antes de heredar la cartera de Javier Solana. Tras abandonar el ministerio, llegó su gran papel como alto representante de las Naciones Unidas para Bosnia y Herzegovina. También fue eurodiputado en el Parlamento Europeo y, entre 2004 y 2008, ya con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del gobierno español, embajador en los Estados Unidos.
Su carrera diplomática fue muy larga y González lo escogió como ministro en diciembre de 1995, después de la elección de Javier Solana como secretario general de la OTAN. Ejerció el cargo durante medio año, hasta mayo de 1996, después de las elecciones celebradas en marzo de aquel mismo año y que provocaron un cambio en el gobierno. Su cargo fue para el ibicenco Abel Matutes. Con todo, sin embargo, el papel más importante de su carrera tuvo lugar lejos de Madrid, como alto representante de la ONU, un papel que desarrolló entre 1997 y 1999. Durante estos años, poco después del final de la guerra en Bosnia, Westendorp se ganó la fama de gran negociador. Abandonó la política europea en 2003, cuando fue elegido diputado en la Asamblea de Madrid, pero abandonó el hemiciclo autonómico para marcharse hacia los Estados Unidos, donde ejerció como embajador entre 2004 y 2008.
Mentor de Sánchez
Durante la década de los 90 y cuando era difícil de imaginar que algún día sería presidente del Gobierno, Carlos Westendorp fue una persona muy importante en la carrera de Pedro Sánchez. Se conocieron en 1996 en Nueva York, cuando el socialista trabajaba en Manhattan y el exministro en Naciones Unidas. La mujer de Westendorp, Amaya de Miguel, había conocido al padre de Sánchez. Meses más tarde, cuando el socialista necesitó ayuda en el área económica del alto comisionado, llamó a Sánchez, y según explicaba cuando llegó a la Moncloa, se seguía refiriendo a él como “Pedrito”. Este “Pedrito” se ha despedido de él con un obituario publicado en El País, donde se refiere a él como “mentor, maestro, amigo y fuente de inspiración constante”.
Palabras de recuerdo
José Manuel Alabres, el actual ministro de Exteriores, ha elogiado la figura de Westendorp en un tuit que ha compartido en las redes sociales. Lo ha descrito como una “figura clave de la política exterior y un servidor público ejemplar”. “Su compromiso con el proyecto europeo, el diálogo y la paz representa los mejores valores de nuestra diplomacia”, ha añadido en su mensaje de condolencia. Un mensaje similar al que ha compartido el PSOE, que habla de un “ejemplo de rigor, compromiso y, por encima de todo, una gran persona”. “Un servidor público de los que dejan huella, trabajó siempre con la certeza de que es posible construir sociedades más justas, más dignas, más abiertas y más en paz”.
D.E.P. Carlos Westendorp, que fue ministro de Exteriores, figura clave de la política exterior y servidor público ejemplar.
— José Manuel Albares (@jmalbares) March 30, 2026
Su compromiso con el proyecto europeo, el diálogo y la paz representa los mejores valores de nuestra diplomacia.
Mi pésame a sus seres queridos.
Hoy despedimos a Carlos Westendorp, un ejemplo de rigor, compromiso y, por encima de todo, una gran persona.
— PSOE (@PSOE) March 30, 2026
Un servidor público de los que dejan huella, trabajó siempre con la certeza de que es posible construir sociedades más justas, más dignas, más abiertas y en paz.…
En la imagen principal, Carlos Westendorp, en 2007, durante su etapa como embajador en Estados Unidos / Efe