El histórico mural de la izquierda independentista de la Universidad Autónoma de Barcelona ha vuelto pocos días después de que quedara borrado bajo una capa de pintura blanca por orden judicial, tal como anunció el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC). Esta acción "reivindicativa y popular" ha reunido a una cincuentena de estudiantes de esta universidad que han participado en la repintada después de reunirse en la Plaza Cívica de la Autónoma, además del centenar de jóvenes que les daban apoyo desde abajo, según explican los organizadores. Desde el SPEC han denunciado las tensiones al inicio de la acción "que no pudieron impedir que se subiera el material necesario" para reproducir el mural. "También se han dejado ver personalidades como Rafael Arenas, catedrático de la UAB y fundadora de Impulso Ciudadano, entidad que impuso la denúnica que resultó en la sentencia" contra la pintada, aunque según explican "ha mantenido las distancias con el evento. En el comunicado, también recuerdan la amenaza de Júlia Calvet, diputada de Vox en el Parlament, que ha anunciado la voluntad del partido de ilegalizar el sindicato. 

Una denuncia el 2019 contra el mural 

Aina Granell, portavoz del SEPC, ha hablado de un éxito de convocatoria y ha advertido que, ante la posibilidad de que el mural vuelva a ser borrado, la organización lo volverá a pintar "porque es un símbolo de lucha y resistencia". Desde la universidad han intentado impedir la acción para recuperar esta pintada que llevaba años presente en la Plaza Cívica, el centro neurálgico de la Autónoma. La entidad españolista Impulso Ciudadano denunció en 2019, todavía en plena efervescencia del procés, la existencia de esta pintada. Cinco años después, en 2024, el juez decretó medidas cautelares para taparla mientras no hubiera una sentencia. La UAB presentó un recurso de apelación que fue desestimado y las medidas cautelares son así ya una decisión judicial firme. 

Ante esta situación, la universidad optó por tapar el mural con pintura blanca y que desapareciera definitivamente, señalando que las lonas que se empleaban para ocultarlo en épocas electorales, por petición de la Junta Electoral, eran muy caras y la tela se rasgaba.  Una decisión que, evidentemente, no gustó nada al sindicato, reprochando que el Rectorado hubiera ido más allá de lo que le pedía la justicia, con la pintura sustituyendo las lonas. "Nosotros queremos repintar el mural tal como era antes, es el símbolo de nuestras luchas por un futuro libre, independiente, socialista y feminista", explica Granell, refiriéndose al lema que de la pintada que vuelve a lucir en la Plaza Cívica. La incógnita es ahora cuánto tiempo durará.