Ya quedan pocas horas de domingo. A Pedro Sánchez se le acaba su segundo día de reflexión; un fin de semana dedicado a decidir si aprovecha la movilización por la crisis de la vivienda para anticipar las elecciones generales. ¿Es un buen momento? O más bien: ¿es el mejor-peor momento para el PSOE para ir a las urnas? Para responder a la pregunta, el viernes el presidente del Gobierno se encerró a reflexionar unas cuantas horas en sus despachos reservados del Congreso de los Diputados, mientras se celebraba el Pleno en el que Junts, PP y Vox le tumbarían los dos decretos de vivienda. Y ha continuado haciendo lo mismo este sábado y domingo en su residencia presidencial, en el palacio de la Moncloa. Mantiene contactos con miembros de su ejecutivo y de su partido. Y ahora mismo su entorno de confianza le empuja a dar el paso y convocar elecciones.
Así lo trasladan fuentes socialistas a la agencia EFE y también al diario El País. De hecho, algunos barones del PSOE ya lo dicen públicamente. Hay que recordar que los líderes territoriales del partido quieren desde hace tiempo que las generales se celebren antes de las municipales y autonómicas, porque temen sufrir ellos el voto de castigo de su ciudadanía, ahora que el PSOE se encuentra en horas bajas por una legislatura marcada por la amnistía, la corrupción y la crisis de Ceuta; ahora también la vivienda. Este domingo, el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha afirmado desde Cifuentes (Guadalajara) que "hay una ventana de oportunidad" y que hay que poner las urnas para "dar la voz" a una ciudadanía que ha "despertado" de una forma "contundente y rotunda" por la crisis de la vivienda.
También este domingo, el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, ha afirmado en declaraciones a Onda Cero que "es el momento de convocar elecciones". De hecho, el presidente de esta autonomía y barón siempre crítico con Sánchez, Emiliano García-Page, ya advirtió el viernes que "es un altísimo riesgo" no convocar ahora las urnas. También el viernes, el secretario general de los socialistas vascos, Eneko Andueza, señaló en Naiz Irratia que "puede ser un buen momento para que decida la sociedad", aparte de afirmar que su federación está preparada para una campaña electoral. Y este sábado, el líder del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina, defendió que "cuando la izquierda no consigue ser útil, hay que darle la voz a los ciudadanos".
Fuera de los actos de partido, en el palacio de la Moncloa, Sánchez ha tenido ya conversaciones con ministros y dirigentes socialistas para conocer su opinión sobre qué decisión debería tomar. Es sabido que cuando el presidente español hace este tipo de cábalas no comparte con su entorno por qué decisión se inclina, ni pone argumentos sobre la mesa; él solo escucha y toma nota. En las reuniones de este domingo se han analizado las manifestaciones que tuvieron lugar este sábado en varias ciudades del Estado, en las que se reclamaron soluciones a la crisis de la vivienda, así como la convocatoria de una huelga general; pero no elecciones.
Todas las quinielas sitúan este lunes como el final de la incógnita; momento en que Sánchez debería haber tomado ya una decisión. De momento, la Moncloa ha anunciado que el socialista participará este lunes a las nueve y media de la mañana en un acto sobre Empresa Familiar. Pero el supuesto anuncio de anticipar las generales podría hacerse en cualquier momento del día. Si el presidente español opta por ir a elecciones lo antes posible, el lunes debería anunciar la convocatoria para que el decreto correspondiente se publicara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) al día siguiente. A partir de entonces empezarían a contar los 54 días que fija la ley electoral, y las urnas se plantarían en los colegios el 29 de noviembre.
La Diputación Permanente podría aprobar un nuevo decreto de vivienda si Sánchez convoca elecciones
En caso de disolución de las Cortes, en el Congreso siempre existe la llamada Diputación Permanente, una representación más reducida de los 350 diputados que hay en el Pleno. En este caso, hay 69. Allí, si Sánchez quiere hacer de la vivienda su principal caballo de batalla, podría volver a aprobar el mismo decreto que el hemiciclo tumbó y sería convalidado por el Congreso, porque en este órgano el apoyo de Junts no es necesario. La aritmética queda diferente. Los partidos de izquierda y el PNV (los que votaron a favor) suman en total 35 votos. Junts, PP y Vox solo conseguirían sumar 34. La norma saldría adelante y Sánchez seguiría manteniendo la vivienda en el centro de una nueva campaña electoral.
