Malestar evidente dentro de Junts per Catalunya con el gobierno español de Pedro Sánchez por excluir el requisito de la lengua catalana en la regularización masiva de inmigrantes, a pesar de que sí que figuraba en los primeros borradores. Durante el consejo nacional celebrado este sábado, el secretario general de Junts, Jordi Turull, ha cargado duramente contra la medida y la manera como se ha tramitado. “Es el único país de Europa que ha sacado adelante una regularización masiva en materia de inmigración. Lo ha hecho como siempre: sin consenso, con mentiras, traspasando la responsabilidad a los demás y menospreciando Catalunya y el catalán”, ha afirmado. Ante esta situación, Junts impulsará iniciativas en todas las cámaras donde tiene representación para intentar revertir la decisión. Además, el partido ha encargado a sus servicios jurídicos la preparación de una denuncia ante las instituciones europeas por la “vulneración de diversas directivas” y por la marginación del catalán como lengua cooficial.
Turull ha criticado que el decreto se haya aprobado “por la puerta de atrás” sin pasar por el Congreso y trasladando la presión a los ayuntamientos “sin recursos”. También ha lamentado el cambio de criterio respecto a la lengua: “En el primer borrador decían que el catalán era un requisito, y ahora lo han quitado. Los inmigrantes deben conocer el catalán”. El dirigente juntaire también ha apuntado contra el president de la Generalitat, Salvador Illa, a quien ha acusado de pasividad: “El president Illa está callado y mirando hacia otro lado. Ni Illa ni Sánchez están centrados en solucionar los problemas. El país se nos puede acabar deshaciendo de las manos”. Junts asegura que el proceso de regularización provocará un “grave colapso de los servicios municipales” en toda Catalunya. El partido critica que el gobierno español haya optado por un decreto ley que “no se ha podido ni enmendar ni votar en el Congreso” y que, según denuncian, externaliza la gestión a los ayuntamientos sin dotación económica ni capacidad administrativa suficiente.
En cuanto a la cuestión lingüística, Junts denuncia que el catalán ha quedado relegado a un papel residual. Según el partido, el conocimiento de la lengua solo aparece en informes de arraigo opcionales y no es necesario ni para obtener la residencia ni para renovarla en muchos casos, especialmente si la persona ya trabaja en Catalunya. También señalan que ni los trámites ni la web del Ministerio de Inclusión están disponibles en catalán. Además, recuerdan que hace solo dos meses el Govern había anunciado la voluntad de hacer del catalán un requisito para renovar la residencia al cabo de un año, una condición que finalmente no se ha incorporado al texto publicado en el BOE. Por ello, acusan al ejecutivo catalán de haber “engañado a los catalanes” y consideran que iniciativas como el Pacte Nacional per la Llengua son “papel mojado”.
Los juntaires, de hecho, ya impulsaron la delegación de las competencias en inmigración hacia la Generalitat de Catalunya, a pesar de que el voto en contra de Podemos tumbó esta iniciativa que, según los juntaires, permitiría que el Parlament de Catalunya regulase las cuestiones lingüísticas que afectan a los inmigrantes. De hecho, Podemos fijó la regularización masiva de los inmigrantes como paso previo para negociar las competencias, después de que los de Irene Montero calificaran el preámbulo del redactado del traspaso de “racista”.