El 59,5% de la militancia de la CUP ha votado a favor del preacuerdo alcanzado con Esquerra Republicana, aunque lo consideran insuficiente. Es el resultado de la asamblea que la formación anticapitalista ha celebrado la noche pasada. Sus 9 diputados votarán sí a investir a Aragonès

Hasta bien entrada la noche, los más de mil inscritos en la asamblea telemática de la CUP protagonizaron un debate encendido sobre qué posición tenían que tener sus diputados durante el debate de investidura, que arranca en menos de 24 horas. A las 10 de la mañana se ha cerrado la urna virtual y el resultado ha sido el siguiente:

1.ª votación: ¿Apoyas la propuesta de preacuerdo?
Sí: 564 (59,31%)
No: 367 (38,59%)
Blanco: 20 (2,10%)

2.ª votación: ¿En caso de que salga una mayoría favorable al acuerdo en la primera votación, crees que el acuerdo es suficiente?
Sí: 121 (12,91%)
No: 802 (85,59%)
Blanco: 14 (1,49%)

3.ª votación: ¿En caso de que salga una mayoría contraria al acuerdo en la primera votación, crees que la CUP tiene que facilitar igualmente la investidura de ERC?
Sí: 426 (47,12%)
No: 437 (48,34%)
Blanco: 41 (4,54%)

Así pues, el 85,6% de las bases cupaires han dejado claro a la dirección que a pesar de avalar la investidura de Aragonès para evitar bloquear la legislatura, no tienen bastante con el pacto suscrito con ERC, que entre otros puntos incorpora el compromiso del futuro presidente de someterse a una cuestión de confianza a medio mandato.

La asamblea ha contado con la participación de 1.401 militantes de las once organizaciones que conformaron la candidatura de las elecciones del 14-F. Además de la CUP, han tenido voz Guanyem Catalunya, Pirates, Arran, Constituents per la Ruptura, Crida Constituent, Endavant OSAN, Lluita Internacionalista. Poble Lliure, Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans y La Forja.

La última palabra la tiene Junts

Una vez resuelto el enigma de la asamblea cupaire, todo queda en manos de Junts per Catalunya. A lo largo de este jueves y hasta la hora límite de la votación de la investidura, este viernes, Esquerra Republicana persistirá en el intento de convencer a los de Puigdemont para que  hagan posible que Aragonès se convierta en presidente en el primer intento.

Los 32 diputados de Junts —31 si no se aceptara el voto delegado de Lluís Puig— son imprescindibles para resolver la ecuación. Según fuentes conocedoras de la negociación, en este momento la opción más probable es que se decante por una abstención. Si fuera así, la investidura no prosperaría en la primera vuelta y sólo sería viable con una carambola imposible, que el PSC también se abstuviera.

Sería, en todo caso, un escenario inédito. Nunca, en los años de procés, se había llegado a la primera votación sin un acuerdo entre los dos principales actores del independenismo, llamados a compartir Govern.

En la imagen principal, Sabater y Reguant conversan con Borràs y Dalmases durante la conferencia de Aragonès. / Marc Puig

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