La Audiencia Nacional vuelve a tumbar el intento del presidente español, Pedro Sánchez, de evitar dar el detalle y los costes de los viajes privados que ha realizado con el avión oficial del gobierno. De esta manera, le exige por tercera vez que dé las cifras exactas y quién lo acompañaba en todos aquellos desplazamientos que han ido desvinculados de su agenda política. El objetivo es aclarar si Sánchez usa y abusa de sus recursos privados como volar con avión y helicóptero del Ejército para irse a un concierto con su mujer, alojar a los amigos en una residencia en Lanzarote durante todo un verano o acudir a la boda de su cuñado.
El diario ABC es quien informa del caso ya que se ha personado en el intento de obtener esta información y ya la recurrió, por primera vez, el año 2019. La Sala del Contencioso Administrativo de la Audiencia vuelve a dar la razón a ABC sobre el derecho de acceso a una información que tendría que ser pública, que no compromete la seguridad del Estado y que no supone ninguna carga añadida de trabajo a la Administración. Unos principios que contradicen lo que defiende la Abogacía del Estado. La resolución recuerda que la Abogacía "ni siquiera se molestó a discutir que era información pública y que ABC tenía derecho a conocerla".
Los antecedentes
El caso viene derivado del Portal de Transparencia que nunca ha detallado los medios de transporte aéreo utilizados por Sánchez entre el 1 de enero y el 20 de mayo de 2019, coincidiendo con el famoso caso del Falcon, avión que habría utilizado para desplazarse a un concierto musical en Benicàssim y a la boda de un familiar en la Rioja. Un transporte público que, obviamente los gastos van a cargo del Estado. La incongruencia de excusarse con un tema de seguridad es evidente si tenemos en cuenta que esta información fue solicitada posteriormente a los hechos.
Pero este no ha sido el único. El pasado mes de julio, Sánchez viajó a los Estados Unidos donde sigue siendo una incógnita la lista de acompañantes, los gastos y los teóricos acuerdos comerciales firmados. En una nueva respuesta a través del Portal de Transparencia, el Ejecutivo señala diferentes excusas para no hacerlo público. En estos momentos, también cierne una reclamación para saber qué hacía exáctamente en Los Àngeles, San Francisco y Nueva York. La única explicación es que "eran cuestiones de agenda" y ya "han sido detalladas en el portal de la Moncloa". Ahora bien, silencio absoluto sobre los encuentros fuera de la agenda oficial sin cobertura prevista por los medios de comunicación.
Con respecto a la información solicitada sobre los acompañantes del presidente durante este viaje a los Estados Unidos, la excusa es que es "material clasificado". Pero hay que recordar que en los últimos años, el gobierno sí ha difundido el listado de pasajeros de vuelos de miembros del Consejo de Ministros. Ahora, es una decisión personal de Sánchez que lo quiere esconder cogiéndose a una decisión "avalada por la sentencia de la Sala del Contencioso Administrativo sección séptima de la Audiencia Nacional de octubre de 2017". Pero precisamente esta Audiencia lo que le dice es todo el contrario y, además, le recuerda que es él quien tendrá que asumir las costas del proceso.
Fotografía de portada: imagen de recurso de Pedro Sánchez y su mujer Begoña Gómez