El Congreso de los Diputados ha tumbado, con los votos de Junts per Catalunya, PP y Vox, los dos decretos de vivienda del Gobierno. Es un día clave de esta legislatura: el voto en contra del partido de Carles Puigdemont ha hecho fracasar uno de los intentos de Pedro Sánchez para coger impulso de cara al último curso de su mandato, y ahora sitúa al presidente del Gobierno ante el dilema de anticipar elecciones generales. A primera hora de esta mañana, ya con la confirmación de que los independentistas capitaneados en Madrid por Míriam Nogueras votarían que no, algunos dirigentes socialistas empujaban a Sánchez a hacer este movimiento. El presidente, al terminar el debate y después de pasar unas horas cerrado en la zona de Gobierno y consultando con sus ministros, ha tomado la palabra y ha lanzado una advertencia a las tres formaciones que finalmente han tumbado los decretos: "La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan".
Las elecciones generales se tienen que convocar, como muy tarde, el próximo verano. ¿Habrá un mejor momento para el PSOE y la izquierda española de ir a las urnas que ahora, con las calles movilizadas e indignadas por el fracaso de los dos decretos de vivienda; con manifestaciones durante el fin de semana? Es una pregunta que ha circulado a toda velocidad este viernes por la mañana dentro de la madrileña M-30. Y que ha estado en la cabeza de Sánchez, que este viernes ha ocupado su escaño en el Congreso con semblante serio, pensativo, acariciándose la barbilla mientras su ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, imploraba a Junts ni que fuera una abstención para, después, tramitar el decreto como proyecto de ley y retocarlo con enmiendas.
La propuesta ha quedado en papel mojado cuando los siete diputados de Junts se han levantado de su escaño y, de viva voz ante la presidenta del Congreso, Francina Armengol, confirmaban el voto en contra. Rodríguez, durante su intervención, ha recordado que el texto que se votaba era fruto de meses de negociaciones y ha asegurado que "el 90%" de las propuestas que Junts entregó al presidente español hace unas semanas ya estaban recogidas en el BOE. A pesar de admitir que no se habían incorporado todas las peticiones de los independentistas, ha defendido que las negociaciones habían permitido alcanzar un equilibrio entre las demandas de las diversas formaciones.
Después de esta intervención, Sánchez ha salido del hemiciclo y se ha dirigido a la zona de los despachos que el Gobierno tiene reservados en esta cámara. Desde allí ha preparado un discurso que ha pronunciado al final del debate, a las puertas de la votación. Ante los 350 diputados, ha defendido que el fracaso de los decretos supondrá "un mal inmenso al país" que "afectará a la vida cotidiana, nuestra economía y la imagen internacional del Estado". "La culpa no la tendrá la Troika o los bancos, sino los que voten no desde su escaño". "Hagan lo correcto; si no, la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan", ha espetado.
Junts acusa al Gobierno de alimentar "la mentira y la falsa esperanza"
Pero Nogueras se ha defendido acusando al ejecutivo de PSOE y Sumar de alimentar "la mentira y la falsa esperanza". Ha asegurado que con el texto que se votaba este viernes los fondos buitre podrán continuar especulando y que los desahucios no se detienen del todo. Nada más subir a la tribuna, la portavoz de Junts en esta cámara ha intentado sacudirse la presión y las críticas que recibe su partido: ha argumentado que tienen la "responsabilidad de decir la verdad sea cual sea el precio".
Junts, que según apuntan fuentes de su dirección no teme un adelanto electoral, ha hecho llegar al Gobierno una propuesta de nuevo decreto que incluye la renovación "extraordinaria" y "pactada" de los contratos de alquiler por plazos anuales y hasta un máximo de dos años, así como rebajas fiscales y la suspensión de los desahucios en viviendas propiedad de fondos buitre y grandes tenedores hasta 2028. Para "fomentar la oferta" de viviendas con alquiler social o un precio de compra asequible, Junts quiere que el Ministerio de Vivienda cree una "línea de avales" de hasta 2.000 millones de euros para promotores públicos y privados, así como poder expulsar a las personas que ocupen viviendas ilegalmente en un plazo de 48 horas.
Más tarde ha sido el turno de Gabriel Rufián, que ha asegurado que "los intereses particulares" de Junts "putean a miles de personas". Mientras enseñaba un billete de 50 euros, ha afirmado que los juntaires este viernes "pagaban una deuda". Dirigiéndose a Nogueras, le ha dicho que es "una mala política": "Se está cargando un partido que es necesario para mi país; le pido que vuelva al pujolismo, con quien se podía dialogar, y que deje de imitar a la salvaje de Sílvia Orriols e Isabel Díaz Ayuso". "Ayuso arrasará en Madrid, pero nuestro país es muy diferente, y su pasada de frenada es histórica", ha advertido. Los republicanos han votado a favor de los dos decretos.
Durante el debate, el PNV (a favor del primero, en contra del segundo) ha lamentado los "postulados de máximos" que han rodeado la negociación de los decretos. Bildu (a favor de los dos) ha afirmado que los decretos eran "insuficientes" pero necesarios de aprobar, y ha asegurado que Junts ha cometido un "inmenso error" tumbando los dos textos. Podemos (a favor de los dos) ha asegurado que las tres formaciones que se han situado en el no serán las "responsables" de los futuros desahucios, y ha pedido una huelga general, mientras que Sumar (también a favor de los dos) les ha advertido que su "infamia" no quedará "impune".
El PP, por su parte, ha justificado su doble voto negativo para evitar que se utilice el "drama" de Maricarmen para "tapar el fracaso de gestión" del Gobierno. "Han intentado arreglar en cuatro días lo que están destrozando desde hace ocho años", ha señalado el diputado Juan Bravo. Por parte de Vox, Carlos H. Quero ha criticado al ejecutivo por no construir suficientes viviendas y ha afirmado que la inmigración es "el principal factor explicativo de la escasez de pisos, los altos precios y el hacinamiento".
¿Sánchez, a elecciones?
Mientras se celebraba este debate, la policía blindaba el Congreso para contener la llegada de centenares de personas que se han levantado de sus tiendas acampadas en la Puerta del Sol para dirigirse a la cámara baja. Los dos puntos están separados por menos de un kilómetro. Y este sábado hay manifestaciones convocadas para protestar contra el fracaso de los decretos.
Fuentes de la sala de máquinas de la Moncloa explican a este periódico que habían visualizado la aprobación del primer decreto de vivienda como una oportunidad para coger impulso y encarrilar el final de la legislatura. Habría sido una aprobación importante para Sánchez, una pequeña ventana para aparcar los casos de corrupción y la crisis de Ceuta, aseveran. Pero también por este mismo motivo habrá que poner el termómetro en las calles y ver si la indignación social y las movilizaciones convocadas para este fin de semana dan fuerza a Sánchez para convocar elecciones.
Hay dirigentes del PSOE que debaten sobre la cuestión, según confirman a este periódico fuentes socialistas. Algunos consideran que es el momento adecuado. Ya públicamente, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha dicho que sería "enormemente arriesgado" no convocar elecciones con la caída de los decretos. Y el socialista gallego José Ramón Gómez Besteiro ha vinculado una cosa con la otra asegurando que su federación está preparada para unos nuevos comicios.
