Junts per Catalunya ha reaccionado a la petición de Alberto Núñez Feijóo a los empresarios catalanes para que presionen a Junts para que apoye una moción de censura estructural, un movimiento que el líder del PP ejecutó este viernes durante la conferencia que pronunció en la sede barcelonesa de Foment del Treball. La respuesta la ha dado el secretario general de Junts, Jordi Turull, en la intervención que ha realizado en el Consell Nacional del partido, ha criticado “la osadía” de Feijóo de venir a Catalunya a “pedir ayuda a los empresarios para conseguir los votos de Junts per Catalunya para echar a los socialistas” y “nosotros le decimos, señor Feijóo que lo primero que tiene que hacer no es pedir ayuda a los empresarios, sino pedirles perdón por el maltrato sistémico hacia Catalunya", ha replicado Turull. El secretario del partido también ha afirmado que Feijóo les tiene que pedir perdón “por haberles invitado a abandonar Catalunya y no haber pedido todavía que vuelvan” después del procés. Un perdón que ha hecho extensivo “a todos los catalanes“ por todo lo que hicieron desde las cloacas del estado para matar civil y políticamente a tantos líderes catalanes” y también por el “boicot a que el catalán pueda ser una lengua oficial en Europa”. Pero también tiene que pedir perdón a los barceloneses “por haber hecho aquella moción de censura preventiva a Xavier Trias pactando con Collboni y haciendo que los socialistas manden en la capital de Catalunya”, ha insistido.

Distancia con el PSOE

A pesar de rechazar los ofrecimientos del PP, en este caso a través de los empresarios, Juntos no cede en su distanciación con el PSOE. Turull ha asegurado que el acuerdo con los socialistas era una oportunidad, pero que el PSOE no fue capaz de aprovecharla “ni con mediación internacional ni con verificadores ni con una situación de absoluta fragilidad”. “No tenemos la vocación de ser muleta de nadie, no formamos parte de ningún bloque y a nosotros solo nos mueve defender Catalunya”, ha advertido. Así, considera que el gobierno español no tiene mayoría y está “absolutamente empantanado en temas judiciales”, sufriendo la misma politización judicial que sufrieron ellos. “Con muchas dosis de lawfare, sí, de este lawfare que ellos negaban cuando nos lo aplicaban a los independentistas”, ha criticado.

Críticas en el Govern de Illa

El secretario ha extendido las críticas en el gobierno socialista catalán que preside Salvador Isla, que considera "ha renunciado a defender Catalunya, la lengua, las instituciones y las empresas catalanas". Turull se ha referido al modelo de financiación que proponen, que "acabará siendo el timo de la estampita", y también a las políticas de vivienda del gobierno catalán, que ha definido como una política "de postureo" con los Comunes, mientras que Junts opta por una política valiente, basada en la autoexigencia de las administraciones y el incremento del parque público de vivienda.

La amenaza de Aliança Catalana: firmes al volante

Turull también se ha referido a la amenaza de Aliança Catalana, que se ha reflejado en las encuestas electorales recientes, como la del Centre de Estudis de Opinió (CEO) de la Generalitat de lunes, según la cual Junts perdería prácticamente la mitad de sus escaños en el Parlamento y empataría con AC en tercera posición en unas elecciones catalanas: “Las encuestas, en caso de ser buenas, solo explican el instante presente. La política catalana ha demostrado demasiadas veces que las fotografías de hoy no son los titulares de mañana”. Turull ha asegurado que la encuesta tiene "sesgos que causan un poco de vergüenza" pero cree que "cumple el objetivo" de crear "un relato de momento complicado para Junts". El secretario general del partido que lidera Carles Puigdemont ha hecho un llamamiento a “no dejarse impresionar” ni verse “tentados a dar volantazos”. Según Turull, estos movimientos solo son porque “algunos sí que están deseando que hagamos estos volantazos bruscos para que Junts deje su posición firme y serena” para seguir siendo “la única alternativa en el Gobierno de Salvador Illa”. “Tenemos que hemos de estar más juntos y a todas que nunca, como respuesta a los esfuerzos y al tsunami político y mediático que nos quiere ningunear, caricaturizar y dar por muertos”, ha insistido.

Turull también ha lamentado así que ahora “aparece un nuevo actor político que crece a partir del populismo” y que se basa a alimentar el miedo y los prejuicios y que ofrece soluciones fáciles a problemas profundos", ha dicho. “Catalunya no puede caer en esta deriva que transforma el malestar en odio y la incertidumbre en exclusión. El catalanismo no puede caer en un proyecto excluyente que base su propuesta en el odio, el miedo y la división”, ha resumido. En esta línea, ha asegurado que Junts "no nació ni para renunciar, ni para odiar, ni para dividir" porque "así no es como se hace grande el país". Además, ha afirmado que no se sumarán a "la dinámica de transformar la política catalana en un combate de resentimientos" para "destruir buena parte del que se ha construido como pueblo".