La crisis ferroviaria y la dimisión de Óscar Puente han vuelto a situar el Govern de Salvador Illa en el centro de las críticas de la oposición durante la última sesión de control en el Parlament antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. La presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, ha reclamado al president de la Generalitat que cese a la consellera de Territori, Sílvia Paneque, por la gestión de Rodalies, y le ha reprochado que no asuma responsabilidades políticas por el colapso del servicio. "Puente ha hecho una cosa buena: dimitir. Paneque le debería seguir el ejemplo", ha afirmado Sales, en referencia a la consellera, que acumula dos peticiones de dimisión. Por su parte, el presidente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, ha acusado a Illa de priorizar los intereses del PSOE por encima de los de Catalunya y ha cuestionado el cumplimiento de los compromisos de investidura después de la convocatoria electoral española del 29 de noviembre.
Sales ha empezado preguntando al president si está orgulloso de los más de ocho años de gestión del PSOE y el PSC al frente de Renfe. Illa ha defendido que este periodo ha comportado más inversiones, una mejora del servicio y la reversión de años de desinversión. Una valoración que la dirigente de Junts ha rechazado frontalmente, calificando la gestión socialista de "nefasta" y "una vergüenza". La presidenta parlamentaria de Junts ha cargado contra las "frivolidades" y la "prepotencia" de Puente, así como por el hecho de que no pisara Catalunya durante los momentos más graves de la crisis ferroviaria. También ha denunciado el deterioro de Rodalies y ha reivindicado la querella de su formación contra Renfe y Adif, además de exigir un traspaso integral del servicio. En este sentido, ha recordado que la consellera Paneque acumula dos peticiones de dimisión y ha instado a Illa a tomar medidas.
Illa defiende a Puente y destaca las inversiones
Sales también ha aprovechado la intervención para reprochar al president su silencio ante diversos problemas que afectan a Catalunya, desde los disturbios en Barcelona y el asesinato a tiros en un hospital de Tarragona hasta las huelgas de médicos, maquinistas y docentes. También ha mencionado la dimisión del jefe de Gabinete del president, Eduard Rivas, y ha acusado a Illa de dar explicaciones cuando se trata de cuestiones que afectan al PSOE, pero no cuando los problemas son de Catalunya. "El 29N, si tiene que escoger entre España y Catalunya, elegirá España", ha sentenciado.
Illa ha defendido al ministro Puente, de quien ha dicho que es amigo y que valora especialmente su "sinceridad" y el hecho de que "siempre da la cara". El presidente ha considerado que los problemas de Rodalies deben resolverse "gobernando y no en los juzgados" y ha girado las críticas hacia Junts, a quien ha situado junto al PP y Vox. "Ustedes no son del medio. ¿Son los del medio de PP y Vox, de la involución?", ha preguntado, antes de reprocharles que se sitúen junto a los partidos que bloquean el catalán en Europa o que se han manifestado contra la amnistía.
ERC acusa a Illa de subordinarse a Sánchez
El presidente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, ha centrado su intervención en la relación entre Illa y Pedro Sánchez y en los efectos del adelanto electoral sobre los compromisos políticos adquiridos con Catalunya. Jové ha recordado que mañana hará un mes de la publicación de un mensaje del presidente de la Generalitat que ha calificado de "totalmente lamentable", tanto por el hecho de estar escrito en castellano como por su contenido, que considera un ejercicio de "propaganda y sumisión" al líder del PSOE.
El dirigente republicano ha sostenido que la disolución de las Cortes españolas certifica la imposibilidad de cumplir los pactos que permitieron la investidura de Sánchez y deja a Illa en una situación comprometida ante sus socios catalanes. Según Jové, el adelanto electoral impide que se cumpla la palabra dada y supone incumplir los compromisos adquiridos con Catalunya. "Entre la elección de Catalunya y el PSOE, siempre elige el PSOE", ha sentenciado.
Illa ha defendido el contenido de su tuit y ha asegurado que nunca Catalunya había tenido tanta influencia en la política española y en las instituciones europeas. Ha reivindicado una forma de hacer política basada en la colaboración y no en la confrontación y ha garantizado que mantiene "intactos" los compromisos adquiridos en el Parlament. En cuanto a la convocatoria electoral, ha justificado la decisión de Sánchez por la necesidad de dar respuesta a cuestiones como la vivienda, las pensiones y los servicios públicos, ante lo que ha definido como un bloque involucionista de PP y Vox.
Reproches del PP y Vox por la gestión del Govern
El presidente del grupo parlamentario del PP, Alejandro Fernández, ha cargado contra la gestión de Illa y ha recuperado la imagen del "gestor tranquilo" que el socialista había reivindicado al inicio del mandato. El dirigente popular ha enumerado el fiasco de las pruebas PISA, la anulación de 57.000 plazas de docentes, el escándalo de la DGAIA y la crisis de Rodalies para concluir que Illa quizás es "más aburrido que Sánchez y Puente", pero que es "igual de chapucero".
El president ha replicado reivindicando los proyectos desbloqueados por el Govern, como el aeropuerto de El Prat, la ampliación del Hospital Clínic y del MNAC, así como las 151 actuaciones previstas en Rodalies y las mejoras en el Hospital Joan XXIII. El cara a cara ha derivado en un intercambio de reproches electorales sobre el apoyo del PP a Vox en las demarcaciones de Tarragona y Girona. Fernández ha asegurado que votará al PP y ha añadido que, antes de votar a Illa, votaría "el partido del cannabis". El president le ha recomendado que se vacune y que no apoye a ninguna formación que defienda el consumo de drogas.
También ha sido protagonista la dimisión de Eduard Rivas como jefe de gabinete de Illa, que el presidente del grupo parlamentario de Vox, Ignacio Garriga, ha vinculado a los casos de presunta malversación de fondos públicos que se investigan. Garriga ha acusado al president de conocer los hechos desde hacía meses y ha afirmado que el gobierno español y el catalán comparten una misma manera de afrontar los escándalos: "resistir y luego culpar a la derecha". También ha relacionado la crisis ferroviaria con los accidentes de Urda, Gelida y Adamuz y ha definido al gobierno socialista como el "gobierno del miedo".
Illa ha defendido a Rivas, a quien ha definido como una persona de "gran categoría humana", y ha asegurado que presentó la renuncia por los motivos que ya se han explicado. En un ataque directo a Garriga, le ha reprochado haber presentado facturas de la AMPA en el Parlament y ha situado a Vox en la misma corriente política que, según ha dicho, ha sido derrotada electoralmente en Estados Unidos y en Brasil. El dirigente de Vox ha respondido que ni él ni Santiago Abascal se marcharán del país y ha prometido que, si llegan al poder, recortarán las políticas de gasto que consideran superfluas.
Los Comuns piden una auditoría ferroviaria
La presidenta del grupo parlamentario de los Comuns, Jéssica Albiach, ha coincidido en la necesidad de recuperar la confianza de la ciudadanía en el tren, pero ha reclamado que la dimisión de Puente vaya acompañada de un debate de fondo sobre el modelo de infraestructuras. Albiach ha denunciado que las externalizaciones, la liberalización y la falta de inversión acaban teniendo "consecuencias dramáticas" y ha pedido a Illa que hable con Sánchez para blindar el ferrocarril como servicio público.
Los Comuns han reclamado una auditoría del sistema ferroviario y han defendido que todos los recursos se deben concentrar en el tren, dejando de lado proyectos como el cuarto cinturón y la ampliación del aeropuerto. También han pedido que no se construyan más kilómetros de alta velocidad hasta que no esté garantizada la seguridad de la red. Illa se ha mostrado de acuerdo con la necesidad de recuperar la confianza en el sistema ferroviario y ha defendido la gestión de Puente, recordando que compareció públicamente para dar explicaciones. El president ha reivindicado las inversiones en material rodante y el nuevo sistema de gobernanza de Rodalies, con más presencia de las administraciones. También ha defendido la ampliación del aeropuerto de El Prat, que, según ha argumentado, se financia con las tasas aeroportuarias y no con los presupuestos generales del Estado, y ha asegurado que el proyecto no comportará un incremento de las emisiones de CO₂.
Debate sobre la desobediencia y choque con Orriols
En el tramo final de la sesión, la diputada de la CUP Laure Vega ha interpelado a Illa sobre los límites de la legalidad y la posibilidad de que las leyes sean injustas. La 'cupaire' ha recordado unas declaraciones recientes del president en las que advertía de las consecuencias de cuestionar el marco legal y le ha preguntado por qué confunde democracia con obediencia. Vega ha reivindicado que los derechos sociales y políticos han avanzado históricamente gracias a pueblos que han desafiado los límites legales de su tiempo.
Illa ha defendido la transformación social a través de las instituciones y el respeto al marco de derecho, advirtiendo que la falta de Estado de derecho conduce al caos. Vega le ha replicado que las leyes pueden ser injustas y que la democracia no puede limitarse a administrar las reglas establecidas. "Cuando las leyes son injustas se deben poder cambiar", ha acabado admitiendo el president.
Por su parte, la presidenta de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha denunciado que tres personas que habían expresado la voluntad de presentarse a las elecciones municipales con su formación han acabado incorporándose a candidaturas del PSC. Según Orriols, los tres habrían recibido promesas de inversiones para sus municipios a cambio del cambio de partido. La dirigente ha anunciado que llevará los hechos a la Oficina Antifraude y ha acusado a los socialistas de comprar votos con recursos públicos. También ha preguntado a Illa por las informaciones relacionadas con Eduard Rivas y el presunto desvío de dinero destinado a personas con discapacidad.
El presidente ha respondido con dureza y ha calificado a Orriols de "demagoga, maleducada, ignorante y provocadora". Illa ha negado que el Govern favorezca determinados municipios por motivos políticos y ha defendido que las ayudas se reparten sin distinciones. También ha considerado incompatible que personas que se hayan planteado formar parte de Aliança Catalana acaben en las filas socialistas. Finalmente, ha vuelto a defender la honorabilidad de Rivas y ha reprochado a Orriols la contratación de su hija en la policía local de Ripoll.
