La nueva tasa turística, pactada, después de varios tira y afloja entre PSC, ERC y los comunes, se tiene que aprobar en el Parlament este mes de febrero entre críticas del sector con el objetivo de que entre en vigor en abril. También cuenta con el rechazo de Junts, que este viernes ha registrado enmiendas a la ley, con el objetivo, defienden de "garantizar un modelo más justo, equilibrado y adaptado a la realidad diversa del país" y para proteger los territorios con menos presión turística de Catalunya. El diputado de Junts, Joan Canadell habla de la necesidad de una "tasa turística razonable, transparente y pensada país a país y municipio a municipio. No se puede gobernar el turismo desde un despacho sin tener en cuenta la realidad del territorio”. Cabe recordar que, según la propuesta de texto de PSC, ERC y Comuns, el 25% de la recaudación se destinará a políticas de vivienda de la Generalitat y el 75% restante, al Fons per al Foment del Turisme. A lo largo de la legislatura, la tasa turística se acabará duplicando en toda Catalunya.
Un cambio más progresivo
Canadell remarca que "no toda Catalunya vive el turismo de la misma manera", motivo por el cual el partido de Carles Puigdemont propone una estacionalidad diferente según cada territorio: Barcelona ciudad sería considerada temporada alta todo el año y la Costa Brava, la Costa Daurada, la Costa de Barcelona y el Pirneu tendrían temporada alta en los meses de verano. El resto del país, en cambio, estaría en periodo de temporada baja durante todo el año, para, defiende Junts, "proteger especialmente el interior, el mundo rural y las zonas de montaña". En cuanto al destino de este impuesto, proponen que el 70% vaya directamente a los municipios. También el 100% del recargo municipal a los ayuntamientos que lo apliquen para que sean, insisten, los gobiernos locales los que decidan sobre este nuevo recurso para gestionar el impacto real del turismo. Así, rechazan este 25% fijo destinado a la vivienda por "impuesta desde fuera del territorio". “La tasa turística debe servir para dar herramientas a los municipios, no para vaciarlos de recursos ni para hacer parches sin criterio. Quien vive el turismo cada día es quien mejor sabe cómo gestionar sus efectos”, expone Canadell en un comunicado de la formación.
Aunque Junts está a favor de doblar la tasa en temporada alta, las enmiendas van dirigidas a que este sea un incremento progresivo y gradual durante tres años y solo en esta "época" para "dar margen de adaptación al sector, evitar incrementos súbitos y concentrar el esfuerzo fiscal allí donde realmente hay una mayor presión turística”.
