El juicio del 1-O ha entrado finalmente en el esperado momento de visionado de imagenes dentro de la fase documental. Pero no lo hace sin polémica. La fiscalía se ha estrenado poniendo en evidencia serias carencias de la preparación de sus pruebas. El fiscal, Jaime Moreno, se ha declarado "incapaz" de ubicar algunos de los vídeos que ha propuesto que se expongan ante el tribunal a pesar de las repetidas peticiones al respecto de las defensas. No sólo eso, Moreno se ha equivocado en alguna de las ocasiones en que se ha aventurado a fechar imágenes, y ha repetido algunos de los de los documentos que había programado para exhibir.

"Me encantaría poder decir que es un lugar concreto, pero soy incapaz de saberlo exactamente", ha confesado Moreno cuándo la abogada Ana Bernaola, de la defensa de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, ha reclamado la identificación. El presidente de la sala, Manuel Marchena, ha hecho constar la incapacidad confesada por el fiscal y la protesta de las defensas. Pero el vídeo se ha proyectado. Igual como se ha hecho con el resto de imagenes que Moreno ha sido incapaz de identificar.

No obstante, ante la insistencia de exponer vídeos sin poder ubicarlos geográficamente, Bernaola ha reclamado, cuando menos, situar a que fecha correspondían, dado que el fiscal presentaba vídeos del 20-S, imágenes del 1-O y episodios de escraches contra cuerpos policiales estatales sin concretar a qué momento correspondían.

Clima general

"Se está pidiendo del fiscal una identificación que nada viene a añadir respecto de lo que las defensas saben", ha protestado el fiscal, que ha explicado que el vídeo que se acababa de proyectar era un escrache en el hotel Avenida de la Seu d'Urgell que los letrados podían identificar. Con todo ha asegurado que el propósito de la acusación no era hablar de lo que se había producido en algún lugar concreto sino dejar claro que "que fue un clima en todos los colegios y en todos los lugares".

Aquí sí, el presidente de la sala ha tenido que admitir que el fiscal entraba ya en el terreno de la valoración, mientras que el abogado Jordi Pina ha subrayado que la "especial trascendencia" de ubicar los vídeos para poder contrastarlos con las declaraciones. "No es un capricho de las defensas", ha advertido Pina mientras Marchena admitía que la existencia de un "problema": "que el fiscal manifiesta una vez y otra que este dato hay ocasiones en que no está a su alcance".

Las dificultades del fiscal no han acabado aquí. Moreno tampoco ha sido capaz de identificar correctamente algunos de los vídeos como los de los cortes en la vía del AVE de la estación de Sants de Barcelona, que ha situado durante el paro de país del 3-O cuando en realidad se produjeron el 8 de noviembre. Igualmente, ha caído en algunas repeticiones de vídeos que se ha programado dos veces y que el tribunal ha tenido que parar.

El tribunal, sin embargo, ha aceptado en todo momento el visionat propuesto por el fiscal. Con pocas excepciones, como el hecho de eliminar el audio cuando va acompañado con voz en off de los periodistas o bien descartar un vídeo propuesto por el fiscal para mostrar a la sala del programa de Intereconomía El Gato en el Agua, al constatar que se trataba de una tertulia, ha ordenado saltarlo.

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