Jordi Pujol ya está dentro de la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares. El tribunal que preside José Ricardo de Prada ya ha conseguido la imagen que quería: la del president de la Generalitat que gobernó Catalunya durante veintitrés años entrando dentro de una sede judicial de Madrid a la cruda edad de 95 años. La familia ha conseguido reducir el escarnio y el exlíder de Convergència Democràtica ha entrado directamente por el párking, dentro de un Seat familiar con los cristales tintados y escoltado por un voluminoso BMW. Dos policías han custodiado la entrada al garaje. Ha quedado evitada así la imagen del president recorriendo unos cincuenta metros con la ayuda de un caminador. Pujol ha llegado cuando pasaban siete minutos de las nueve de la mañana. Estaba citado a las nueve y media para ser evaluado por un médico forense. La intención es determinar si su estado de salud permite que sea juzgado o si queda eximido. A las diez se reanudará el juicio sobre los millones escondidos por la familia Pujol Ferrusola en Andorra hasta 2014.
El tribunal ha decidido que, en caso de que tenga que declarar, el médico estará presente durante todo el interrogatorio. La Audiencia Nacional decidió convocar al president a pesar de que los médicos de la familia y el del Instituto de Medicina Legal de Catalunya ya determinaron que no está en condiciones físicas y cognitivas para ser juzgado. El pasado noviembre, cuando se puso en marcha el juicio, ya compareció y lo hizo de manera telemática, desde su casa. Entonces el tribunal pospuso la decisión sobre si podía o no ser juzgado hasta que llegara el momento de su declaración. El president se dirigió hacia la capital española este domingo por la tarde, acompañado de sus dos hijas. Ellas y sus hermanos han entrado también a primera hora en la Audiencia Nacional, algunos antes de que lo hiciera el padre.
La crítica a esta citación ha sido muy transversal. Los presidents Carles Puigdemont y Salvador Illa han coincidido en cargar contra la decisión de la Audiencia Nacional. El actual jefe del ejecutivo catalán pidió “sensatez” y recordó que los problemas de movilidad del president han limitado mucho su presencia pública. El líder de Junts per Catalunya, por su parte, tachó de "miserable" la decisión de la justicia española, que es una muestra de su "voluntad de escarnio" y de buscar "la foto con la que creen humillar no solo a una persona sino sobre todo aquello que representa y tanto les molesta". Las críticas también han llegado por parte del Gobierno. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, manifestó que hay “otras maneras” de comprobar el estado de salud del president Pujol.
El viernes, el juez José Ricardo de Prada justificó la citación de Pujol argumentando que el tribunal "no quiere caer en edadismo". El presidente del tribunal negó que pretendan estigmatizar a Pujol y aseguró que le dará el tratamiento "lo más respetuoso posible".