Como ha resumido Gabriel Rufián a la salida, la comparecencia de la directora del CNI en la comisión de secretos oficiales ha servido para informar de lo que habían filtrado previamente. Pero muy poca cosa más. Por eso el conjunto del independentismo, y también Unidas Podemos, ha reclamado ir más allá de esta comisión: que se constituya una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados, que haya dimisiones o ceses de Margarita Robles y Paz Esteban, o que se desclasifique toda la documentación en torno al CatalanGate, el espionaje masivo a independentistas catalanes y vascos. En el otro lado, el PSOE, la derecha y la extrema derecha han cerrado filas para intentar dar carpetazo al asunto.

La principal conclusión: el Centro Nacional de Inteligencia espió al independentismo catalán, pero lo hizo con una autorización judicial del Tribunal Supremo. Según fuentes parlamentarias, esta es la versión que ha dado hoy la directora del CNI en la comisión de secretos oficiales. Eso sí, Paz Esteban ha rebajado la lista a sólo una veintena de dirigentes independentistas, entre ellos el president Pere Aragonès y el entorno del expresident Carles Puigdemont. Se encuentra muy lejos de la sesentena de políticos, activistas, abogados y periodistas catalanes y vascos que Citizen Lab ha acreditado que tenían el teléfono infectado con el software Pegasus. Y quedan muchas incógnitas en el aire: ¿quién espió al resto de independentistas? ¿Y al presidente español Pedro Sánchez y a la ministra Margarita Robles? Se trabaja en dos hipótesis: un país extranjero o "elementos incontrolados" del Estado, siempre según fuentes parlamentarias.

Gabriel Rufián se ha marchado de la comisión antes incluso de que acabara la comparecencia y ha confirmado: "Nos han dicho lo que se ha filtrado". Después de tres horas y media de comisión, el portavoz de ERC en la cámara baja ha salido "como ha entrado" y ha insistido en que tanto la situación de la directora del CNI como la de la ministra Margarita Robles es "insostenible". Del mismo modo, ha insistido en una comisión de investigación, como la tumbada por la pinza del PSOE, el PP, Ciudadanos y la extrema derecha de Vox. En la misma línea, Míriam Nogueras ha evitado revelar el contenido de la comparecencia por el carácter secreto, pero sí que ha asegurado que sale con la idea reforzada de que "estamos ante un escándalo político". Por eso, la portavoz de Junts y una de las espiadas con Pegasus ha considerado "imprescindible" la comisión de investigación y que se desclasifique la información que hoy se les ha dado. Por su parte, el cupero Albert Botran, también espiado, ha lamentado que "no ha servido, ni de lejos, para cerrar lo que es un escándalo de espionaje político". Ha reclamado las tres cosas: desclasificación, comisión de investigación y dimisiones.

 

Pero la insatisfacción va más allá de las filas independentistas, como se ha manifestado durante las dos últimas semanas. También se ha sumado el socio minoritario del Gobierno, Unidas Podemos. Su portavoz a la comisión, Pablo Echenique, ha admitido que "salen más preocupados e intranquilos" de lo que han entrado. Por eso ha insistido en que hace falta que "se asuman responsabilidades políticas" (dimisiones) y ha enviado un mensaje al ministro a Félix Bolaños solicitándole que valore la desclasificación de la documentación hoy trasladada a puerta cerrada.

Carpetazo del PSOE

Una actitud muy diferente a la expresada por el PSOE. Su portavoz, Héctor Gómez, se ha mostrado más que satisfecho con la comparecencia de la directora del CNI, porque "ha quedado muy claro que el gobierno de España se ha movido en el ámbito estricto de la legalidad". En este sentido, el portavoz socialista ha subrayado que Esteban "ha aportado toda la información para aclarar cualquier hecho" y que "ha ayudado mucho a aclarar la desinformación de escuchas reflejada en varios medios de comunicación". En la misma línea se han expresado los portavoces del PP, Ciudadanos y la extrema derecha de Vox, que incluso han amenazado a Gabriel Rufián con acciones judiciales por supuestamente haber filtrado contenido con carácter de secreto oficial.