El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reivindicado este domingo la figura de Josep Tarradellas como un ejemplo de perseverancia y compromiso con la democracia, la libertad y la pluralidad de Catalunya. Lo ha hecho en Cervelló (Baix Llobregat), con motivo de la reforma de la tumba del expresidente, en un acto en el que ha destacado su capacidad de mantenerse fiel a sus principios incluso en las circunstancias más adversas. Illa ha defendido que el legado de Tarradellas sigue siendo un referente para afrontar los desafíos políticos y sociales actuales.
El jefe del Govern ha visitado el cementerio de Cervelló y ha hecho una ofrenda en el lugar donde descansan los restos de Tarradellas, en un panteón que ha sido reformado conjuntamente por la Generalitat, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Cervelló. Durante su intervención, Illa ha calificado al expresidente de "gigante de la política" y ha subrayado que "no se desanimó nunca", a pesar de las dificultades que tuvo que afrontar para mantener vivo su vínculo con Catalunya.
El compromiso político como respuesta a las dificultades
Illa ha establecido un paralelismo entre la trayectoria de Tarradellas y la situación actual, marcada por transformaciones aceleradas en los ámbitos climático, tecnológico, geopolítico y económico. Ante estos cambios, ha señalado que algunas personas optan por resignarse o expresar indignación, mientras que existe una tercera alternativa basada en el compromiso. En este sentido, ha situado a Tarradellas como un ejemplo de constancia y determinación, especialmente por su voluntad de perseverar cuando las circunstancias parecían contrarias a sus objetivos.
El presidente también ha destacado la capacidad de Tarradellas para reconocer la pluralidad de Catalunya y buscar los elementos compartidos por encima de las diferencias. Según Illa, esta manera de entender la política constituye una de las principales lecciones de su legado y ha defendido la necesidad de trasladarla al presente, tanto en Catalunya como en el conjunto de España y Europa.
La familia alerta de los extremismos y reivindica la memoria democrática
La presidenta de la Diputació de Barcelona, Lluïsa Moret, ha puesto de relieve la contribución de Tarradellas a la recuperación de las instituciones democráticas después de la dictadura y su apuesta por garantizar su estabilidad durante la transformación del país. Moret ha defendido la rehabilitación de la tumba para que se convierta en "un nuevo espacio de recuperación de la memoria democrática", con la voluntad de preservar y recordar el papel institucional del expresidente.
Por parte de la familia, Guillem Tarradellas, nieto del expresidente, ha agradecido la reforma del panteón y ha reivindicado los valores de convivencia, democracia y entendimiento colectivo que defendía su abuelo. Ha recordado especialmente su apuesta por un gobierno de unidad nacional para reconstruir Catalunya después de casi cuatro décadas de dictadura. En un contexto en el que, según ha advertido, se cuestiona la democracia y prolifera la desinformación en las redes sociales, ha hecho un llamamiento a recuperar aquel espíritu de consenso. "No podemos dejarnos engañar por las mentiras de los extremos ni por nostálgicos de un pasado que tanto daño hizo a Catalunya y Europa", ha afirmado. También ha defendido que Catalunya continúe siendo un país de libertad y de acogida.
