El debate sobre un posible traslado del Guernica ha puesto de manifiesto discrepancias dentro del Govern. Mientras la portavoz, Sílvia Paneque, considera que un desplazamiento temporal al País Vasco tendría “pleno sentido cultural” e incluso sería un “deber democrático”, la consellera de Cultura, Sònia Hernández, lo ve técnicamente inviable. Paneque defendió hace pocos días, después del Consejo Ejecutivo, que las peticiones entre territorios se deben atender con “respeto y educación”, y criticó las reacciones de algunos dirigentes del Partido Popular. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reactivó la polémica calificando la demanda del gobierno vasco de “cateta”.
Por su parte, Hernández ha subrayado que, si se tienen en cuenta los criterios técnicos, el traslado del Guernica es “imposible”. Según la consellera de Cultura, se trata de una reivindicación con un fuerte componente simbólico y político, pero que no se puede llevar a cabo sin poner en riesgo la obra. En paralelo, Hernández ha defendido este jueves su gestión en el litigio sobre las pinturas de Sixena ante las críticas del diputado de Junts per Catalunya Francesc de Dalmases: “No sé qué más quiere que pida”. La consellera ha recordado que el MNAC ya ha solicitado un informe al Institut del Patrimoni Cultural d’Espanya y ha remarcado su papel como vicepresidenta primera del museo. Este movimiento llega después de que el museo anunciara que recurrirá contra la decisión del juzgado de Huesca, que obliga a retornar las pinturas a Aragó en un plazo de 56 semanas.
Trabajan por el recurso a la decisión del juzgado de Huesca
La consellera Hernández ha explicado que los servicios jurídicos del MNAC y del Departamento de Cultura trabajan conjuntamente en el recurso, que se presentará próximamente, antes de una reunión ejecutiva del patronato. Finalmente, ha insistido en que el estado de conservación de las pinturas hace inviable cualquier traslado sin ponerlas en peligro, y ha criticado que este tipo de cuestiones se puedan instrumentalizar políticamente.
Por su parte, el diputado de Junts Francesc de Dalmases ha instado al Govern a "plantar cara" para proteger Sixena. “Las obras de Sixena no se mueven del MNAC. El traslado supondría “el principio del fin” de un patrimonio irremplazable", ha dicho Dalmases , que ha reivindicado defender Sixena de la "barbarie" española. Dalmases también ha pedido a la consellera una rectificación con "el escándalo" de las ayudas editoriales y aumentar el presupuesto al centro de historia contemporánea de Catalunya después de la reclamación de los expresidentes de la Generalitat.