"Has sido un gran ministro". Estas han sido las palabras que el portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, le ha dicho al oído al reciente ministro de Transportes dimitido, Óscar Puente. El ministro ha presentado su renuncia casi de forma sorpresa al acabar su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. Ha sido una sesión en la que Puente ha dejado que la oposición fuera dejando una larga lista de reproches y no ha revelado su intención hasta el último minuto. Sus compañeros del PSOE se han puesto de pie para aplaudirle, pero el primer diputado que se ha acercado a la mesa presidencial para saludarle y mostrarle su afecto ha sido Rufián. Se le ha acercado para decirle unas palabras discretamente, al oído, pero el micrófono de Puente todavía estaba abierto y se ha podido oír lo que le ha dicho.
Dimisión por sorpresa
La dimisión de Puente, que ha sido reclamada constantemente por la mayoría de los grupos parlamentarios durante toda la comparecencia —incluso por parte de los socios del gobierno y aliados—, ha cogido por sorpresa a muchos, pero finalmente el exministro ha admitido que con dos accidentes tan importantes en menos de un año no podía continuar en el cargo. Esta posición, sin embargo, representa un giro respecto a lo que había asegurado hace días, cuando manifestaba que dar la cara era como él entendía que se asumían las responsabilidades políticas.
De la reprobación al elogio
A pesar de los elogios de Rufián, ERC votó (con Junts, PP y Vox) a favor de reprobar a Puente en el Senado en septiembre de 2024, después de un verano de caos ferroviario. El pasado febrero, tanto ERC como Junts se abstuvieron en una votación en el Congreso, que acabó reprobando nuevamente a Puente. La iniciativa obtuvo el apoyo del PP, Vox y UPN, y se aprobó gracias a las abstenciones de Junts, ERC, Podemos y CC. Por el contrario, PSOE, Sumar, Bildu y PNV rechazaron el texto.
Durante la comparecencia de Puente, Rufián ya ha tenido palabras de elogio hacia el ministro, reconociendo que "da la cara" y que esto es "bastante más de lo que hemos tenido hasta ahora". Con todo, advirtió de que el debate no debe centrarse en la continuidad del ministro, sino en el funcionamiento del sistema ferroviario. "Lo importante es si el sistema ferroviario español es sostenible, seguro y eficiente, o no lo es. Y la respuesta es inequívocamente que no", sentenció. El republicano defendió que alguien debe asumir responsabilidades, pero consideró que convertir la permanencia de Puente en el centro de la discusión sería "una distracción".