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El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha conectado la lección demográfica de la Guerra de Sucesión con los retos actuales de Catalunya y ha advertido que el país no está en condiciones de asumir un crecimiento importante de población. En el marco de la conferencia 'La memoria de la Guerra de Sucesión y de los Decretos de Nueva Planta en los Países Catalanes', celebrada en la 58ª edición de la Universitat Catalana d'Estiu, en Prada (Conflent), Junqueras ha remarcado que la demografía fue un factor determinante en la derrota catalana y ha trasladado esta reflexión al debate actual sobre los 10 millones de habitantes. Junqueras ha advertido que, con las actuales condiciones del país, no se dan las circunstancias para asumir muchos más habitantes de los que Catalunya ya tiene. "En las condiciones actuales del mercado de la vivienda, del transporte público, de la red educativa y sanitaria, del colapso de las autopistas, de los recursos energéticos, de la disponibilidad de agua... es evidente que no se dan las circunstancias de que Catalunya tenga muchos más habitantes de los que tiene", ha afirmado.

Catalunya ya supera los ocho millones de habitantes, y la reflexión del dirigente republicano se ha situado precisamente en la capacidad del país para sostener esta población antes de plantear nuevos incrementos demográficos. Junqueras ha reclamado abordar primero los problemas estructurales que afectan la vida cotidiana de los ciudadanos. En este sentido, ha situado como prioridades mejorar el transporte público, resolver el colapso de las infraestructuras viarias, invertir 500 millones de euros más en el sistema educativo, reforzar el sistema sanitario, impulsar una política industrial que permita mejorar los salarios y afrontar la regeneración del parque de vivienda. "Esto es la política útil y no la política de la amenaza ni del reproche", ha reivindicado.

La demografía que marcó la Guerra de Sucesión

La reflexión de Junqueras sobre la población parte de su lectura de la Guerra de Sucesión como un conflicto de alcance mundial. El presidente de ERC ha remarcado que la guerra no se limitó al asedio de Barcelona, sino que tuvo escenarios en Italia, Flandes, los Países Bajos, Rusia, Ucrania, Canadá, América del Norte y los océanos. Catalunya formaba parte del bando aliado, junto con Inglaterra, Holanda, Portugal, Saboya y buena parte del Imperio alemán. Junqueras ha destacado que los aliados ganaron en buena parte de los escenarios del conflicto, pero que fueron derrotados en los Países Catalanes.

Para el presidente republicano, una de las claves para entender esta derrota es precisamente la desproporción demográfica respecto de Castilla. "Cada baja catalana era insustituible, mientras en Castilla era sustituible", ha explicado. Esta diferencia de población condicionaba la capacidad de sostener una guerra prolongada. Catalunya había reformulado sus instituciones para afrontar el conflicto, con el Consell de Cent, la Generalitat y el brazo militar, pero se encontraba en una situación de clara inferioridad ante un adversario con una capacidad demográfica muy superior. Junqueras ha recordado que la guerra se acabó en 1713 en buena parte de Europa con los tratados de Utrecht y Rastatt, pero Catalunya continuó combatiendo tras el abandono de los aliados. La decisión de resistir se tomó con la esperanza de que el conflicto europeo volviera a estallar y que las potencias aliadas volvieran a intervenir.

Construir grandes mayorías

A partir de la lección histórica, Junqueras ha defendido la necesidad de que Catalunya sea capaz de construir "grandes mayorías" y de reducir la oposición social a los grandes proyectos de país. La reflexión sobre la demografía ha ido acompañada de una defensa de una identidad catalana inclusiva. "La identidad no es un obstáculo ni un límite", ha afirmado. Según Junqueras, la identidad también significa igualdad y voluntad de compartir un proyecto de país con el conjunto de la sociedad.

El presidente de ERC ha situado dentro de esta identidad la lengua, la cultura, la economía, la prosperidad y la seguridad. En su opinión, estos elementos son necesarios para construir las mayorías sociales que permitan preservar la lengua y la cultura. En este sentido, ha rechazado los discursos de odio y de exclusión. "Estoy convencido de que no se puede hacer nada bueno ni serio con cualquier grupo político o social que predica el odio contra su propio país y su propia sociedad", ha afirmado. "El odio es incompatible con la construcción de un futuro compartido", ha añadido.

Inmigración: "Somos independentistas"

Junqueras también ha abordado la política migratoria y la crisis de Ceuta. Ha asegurado que ERC es "muy crítica con el Gobierno español" por su gestión migratoria, pero ha defendido que ante un drama humano los gobiernos tienen la obligación de actuar. "No puede ser irrelevante que muera gente, mientras hay partidos que se van tirando los platos por la cabeza", ha advertido. Al mismo tiempo, ha defendido que los gobiernos deben velar por las fronteras y garantizar los servicios sociales.

En este contexto, Junqueras ha vuelto a reclamar el traspaso de las competencias en inmigración a Catalunya. "Estamos a favor del traspaso de competencias en inmigración porque por eso somos independentistas", ha afirmado, ante el hecho de que Junts haya anunciado que volverá a presentar su ley que delega las competencias a la Generalitat.