El Govern niega haber financiado la cumbre mundial progresista, pero admite más de 600 horas extras de mossos

El Govern de la Generalitat niega haber destinado recursos públicos a la organización de la Global Progressive Mobilisation (GPM), celebrada en Barcelona los días 17 y 18 de abril, y asegura que no asumió ningún coste, ni directo ni indirecto. Así lo afirma el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, en una respuesta parlamentaria escrita a una batería de preguntas registradas por Junts per Catalunya. En su respuesta, Dalmau subraya que el evento "no ha sido organizado por parte de la Administración de la Generalitat de Catalunya, ni lo ha financiado directa o indirectamente" y, en consecuencia, defiende que "no se ha formalizado ningún contrato, ni otorgado ninguna subvención ni suscrito ningún convenio" para hacerlo posible. El conseller también niega que se utilizaran recursos de la Subdirección General de Gestión de Servicios y Vehículos de Representación y asegura que la participación del president de la Generalitat se limitó a la actividad institucional habitual.

La respuesta llega después de que Junts per Catalunya, a través de su presidenta parlamentaria, Mònica Sales, y el portavoz Salvador Vergés, registrara una batería de preguntas para aclarar el coste y el alcance de los recursos públicos movilizados durante la cumbre. El grupo independentista apuntaba a un "despliegue notable" en la ciudad, con presencia de efectivos de seguridad, vehículos oficiales y dispositivos de comunicación y protocolo, y reclamaba un desglose detallado del gasto por conceptos.

Reuniones institucionales con líderes internacionales

Dalmau detalla que, en el marco de la GPM, el president de la Generalitat mantuvo diversas reuniones institucionales con dirigentes internacionales presentes en Barcelona. Entre estas, destaca el encuentro con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con quien visitó el Barcelona Supercomputing Center. También se reunió con el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, así como con la Premio Nobel de la Paz Maria Ressa y el economista Gabriel Zucman. En cuanto a la comunicación institucional, el Govern admite que se publicó una nota de prensa en la web oficial y se hizo seguimiento de los encuentros a través de las redes sociales, pero enmarca estas acciones en la actividad ordinaria de difusión de la agenda institucional.

Uno de los puntos centrales de la respuesta es el dispositivo de seguridad desplegado por los Mossos d'Esquadra, que Junts había puesto en cuestión. Según Dalmau, el cuerpo policial actuó dentro de su "servicio ordinario", a pesar de que se registraron 627,15 horas extraordinarias. El conseller detalla que el 17 de abril se movilizaron hasta 82 efectivos en la fase de máxima alerta, mientras que en el recinto de Fira Gran Via se desplegaron hasta 42 agentes en el momento de máxima actividad. Al día siguiente, el dispositivo contó con 58 efectivos en la franja principal. Además, se activaron dispositivos de coordinación como el CECOR y se destinaron efectivos a la protección de autoridades y hoteles, así como a la seguridad de la cena institucional en el Museu Nacional d'Art de Catalunya.

En paralelo, la División de Tráfico desplegó 58 efectivos para garantizar la movilidad de las comitivas oficiales, mientras que la protección de alojamientos implicó 17 agentes en el caso del presidente del Govern español y 43 más para otras delegaciones. A pesar de este despliegue, Dalmau insiste en que todos estos recursos forman parte de las funciones habituales del cuerpo policial y que su coste queda integrado dentro del presupuesto ordinario del Departament d'Interior.