La imposibilidad de sacar adelante los presupuestos que había presentado en el Parlament ha obligado al Govern de Salvador Illa a aprobar un suplemento de crédito para hacer frente, entre otras cuestiones, a los gastos de personal o gastos de carácter urgente. Este jueves, una reunión extraordinaria del Govern ha aprobado un decreto con un suplemento de 5.988,65 millones de euros. De esta manera, el ejecutivo podrá incorporar a los presupuestos de 2023 —el último que se aprobó— una parte de los ingresos previstos en el año 2026 gracias a la mejora de la economía. A diferencia del año pasado, en que el Gobierno aprobó hasta tres suplementos, esta vez, el ejecutivo ha incorporado todo el dinero del cual puede disponer en una sola ampliación del crédito que, según la consellera de Economía, Alícia Romero, "permitirá que la Generalitat y su sector público pueda funcionar con normalidad".
Hasta el último momento, el Govern había negado que tuviera ninguna intención de aprobar nuevos suplementos de crédito y había asegurado que el único escenario con el que trabajaba era la aprobación de los presupuestos. No obstante, el miércoles, ante la constatación de que el Parlament rechazaría el proyecto de presupuesto que Illa presentó sin tener atado el apoyo de ERC, el Govern anunció que retiraba las cuentas. A cambio de esta retirada, Esquerra se ha comprometido a pactar unos nuevos presupuestos que se deberán aprobar antes que acabe el presente periodo de sesiones, es decir, el mes de julio. Las negociaciones, según Romero, todavía no han comenzado.
Personal
Los presupuestos que el Govern llevó al Parlament preveían un incremento de 9.126 millones del gasto. De estos, el ejecutivo conseguirá recuperar 5.988,65 millones a través del decreto que ha aprobado; otra parte son ingresos sectoriales y finalistas que se incorporan directamente, pero unos 1.500 millones se perderán.
El suplemento de crédito aprobado se destinará, en primer lugar, a atender los mayores gastos previstos en materia de personal, es decir, los incrementos retributivos acordados con los trabajadores públicos, entre ellos los últimos de Mossos y docentes; y los incrementos de plantillas que se han producido desde 2023, en que se aprobaron los últimos presupuestos. En segundo lugar, servirán para cubrir los gastos tendenciales, es decir, gastos que crecen año tras año, como el gasto farmacéutico, los conciertos sanitarios, recursos destinados a las escuelas para la igualdad de oportunidades del alumnado o prestaciones económicas para las ayudas al alquiler. Estos fondos también servirán para gastos vinculados a compromisos y planes plurianuales, como el despliegue del Pla de barris, bonificaciones al transporte público, plan de compra de vivienda destinada al alquiler social o inversiones en movilidad.
A partir de aquí, el Govern no podrá incorporar nuevas actuaciones que ya tenía previstas, como la nueva convocatoria del Pla de barris acordada con los Comuns. El decreto tampoco incluye los incrementos previstos en la Agencia Tributaria de Catalunya, uno de los puntos clave del acuerdo con ERC dado que el Govern argumenta que no puede asumir impuestos como el IRPF hasta que la ATC no se refuerce.
Renúncia IRPF
Por otro lado, el Consell Executiu aprobará el próximo martes un decreto que incluirá algunas de las actuaciones más urgentes previstas en la ley de acompañamiento, la tramitación de la cual tampoco se podrá votar este viernes. En este decreto se incorporarán las medidas referidas a la simplificación administrativa, urbanismo y vivienda. Tanto el suplemento de crédito como el decreto que recoge parte de las medidas de la ley de acompañamiento se convalidarán en el Parlament en el pleno del 14 y 15 de abril.
Romero ha explicado que, una vez se pongan en marcha las conversaciones con ERC, "los presupuestos se tienen que diseñar de nuevo", más allá de los capítulos ya condicionados por el funcionamiento de la Generalitat, que no se podrán tocar como, el capítulo I, de personal, o el II, que incluye programas plurianuales y conciertos. La consellera ha celebrado que ERC haya renunciado a la exigencia de un compromiso sobre el IRPF y ha asegurado que el Govern cumplirá sus compromisos, en todo aquello que esté bajo sus competencias o sobre aquello en lo que tenga capacidad de influir.
